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En verano la mayoría de las mujeres aspira a tener un tostado fascinante. Para no correr riesgos de exposición prolongada al sol, existen productos en la naturaleza que ayudan a conseguir el ansiado resultado. Sin embargo, no se debe dejar de usar bloqueador y se recomienda consumir mucha agua.

Un bronceado sin riesgos es difícil, pero no imposible, ya que existe una manera natural de lograr aquel tostado deslumbrante preparando la piel en forma previa, usando plantas medicinales y siguiendo una determinada dieta. Así lo afirma Paola Tapia, académica de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello.

“Se recomienda incorporar en la dieta, unos quince días antes de iniciar la exposición solar, preparados de betacaroteno, aceites de borraja y onagra (planta) y vitamina E, que contribuyen gracias a sus propiedades antioxidantes, a retrasar el envejecimiento de la piel y protegerla de los rayos ultravioleta”, dice la experta.

Los aceites de onagra y borraja se pueden adquirir en Chile sólo en herbolarios especializados y se caracterizan por contener, en distintas proporciones, ácidos grasos esenciales no saturados, especialmente linoleico y gammalinolénico. “Tienen un gran poder antioxidante e intervienen en los procesos de regeneración de la piel, previenen el envejecimiento y ayudan en el tratamiento de ciertas alteraciones dérmicas, reforzando, como hemos dicho, su fotoprotección”, explica Tapia.

Tomates y espinacas

El betacaroteno, que se encuentra en vegetales como el tomate, diente de león, acelga, espinaca, espárrago y zanahoria, es un precursor de la vitamina A, protege la piel por su efecto antioxidante y favorece el bronceado. La carencia de vitamina A, subraya la académica de la UNAB, se manifiesta por la sequedad de la piel, aparición de irritaciones y  por la aparición precoz de manchas provocadas por exposición al sol sin protección.

Se aconseja siempre usar estos suplementos bajo consejo profesional y siempre preferir aquellos preparados estandarizados y dosificados. Según explica Paola Tapia, las plantas medicinales no ofrecen protección completa contra la radiación solar, por lo que el uso de bloqueadores solares es estrictamente necesario. Además recomienda el consumo apropiado de agua para evitar la deshidratación (no menos de 2 litros cada día); el uso de gafas y gorro, y evitar la exposición al sol en las horas más peligrosas (entre las 11 y las 16 horas).

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