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La Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello analizó 307 alimentos, lo que arrojó que 40 productos no poseen sello pese a sobrepasar la cantidad de nutrientes críticos en el formato de consumo individual.

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Un estudio elaborado por la Escuela de Nutrición de la Universidad Andrés Bello identificó las inconsistencias que se han generado en la aplicación del etiquetado nutricional en una serie de alimentos procesados que están disponibles en formato de consumo individual.

El informe, dirigido por la nutricionista y MSc Salud Pública, Carmen Gloria Fernández, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello junto a un grupo de estudiantes, analizó un total de 307 alimentos procesados de distintas categorías (cereales, galletas, bebidas y jugos, yogurts saborizados, leches saborizadas, postres de leche, barritas de cereal, compotas y mix de frutos secos), detectando que en 40  casos estos productos pueden quedar libres de sellos, pese a contener una alta cantidad de nutrientes críticos. A su vez, en 163 casos los productos sí llevan sellos, aunque tienen una baja cantidad de ingredientes críticos en el formato de consumo individual.

Carmen Gloria Fernandez UNAB¿Por qué esta contradicción? El Reglamento Sanitario de Alimentos con el que se aplicó la Ley de Etiquetado, estableció límites de nutrientes críticos en base a una medida estándar de 100 gramos (para alimentos sólidos) o 100 ml (para alimentos líquidos). Este parámetro tiene la ventaja de estandarizar los límites recomendados, para simplificar la compleja comparación entre productos.

Sin embargo, según la nutricionista Carmen Gloria Fernández, “la medición no coincide siempre con los formatos de consumo individual, por lo que junto a un equipo de estudiantes de dicha carrera revisaron si la aplicación de los sellos es coherente con los límites que se han establecido para los nutrientes críticos, tomando como referencia una serie de categorías de alimentos. Bajo este entendido, se considera que hay una inconsistencia en el etiquetado si la porción individual tiene una alta cantidad del nutriente crítico analizado y no posee sello, o bien, si la porción individual posee sello pese a tener una baja cantidad del nutriente”.

Un ejemplo fue el análisis de las bebidas y jugos azucarados, si bien estos productos no llevan sellos, dado que cumplen con los límites en una cantidad de 100 ml, la porción real contenida en un envase individual supera siempre los 100 ml y, por ello, se observa que sus ingredientes críticos, esencialmente azúcar, superan ampliamente las recomendaciones máximas.

Otra inconsistencia se observa en las barras de cereal, cuya porción contenida en un envase individual promedia los 23 gramos, y en galletas, cuya porción contenida en un envase individual promedia los 35 gramos. En este tipo de productos, la inconsistencia se presenta cuando se rotulan con sellos Alto En, pese a que la mayoría de los formatos analizados no alcanzan los límites máximos para los nutrientes críticos analizados.

El tema adquiere mucha relevancia pues a fines de junio se inicia la tercera y última etapa de implementación de la Ley de Etiquetado, donde los límites para los ingredientes críticos serán más estrictos, si bien estas contradicciones podrían seguir presentándose.

El Mostrador | Estudio UNAB detecta inconsistencia en el etiquetado de alimentos

EL EXPERTO RESPONDE | Importancia de leer los etiquetados de alimentos

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