Conoce a tu Profe

En abril, la Dra. Adriana López llegó a la U. Andrés Bello para asumir como directora de la Escuela de Medicina. Casi tres meses después, la geriatra realiza un balance de su gestión, revela cuáles son sus metas a corto plazo y evalúa su especialidad en el sistema de salud chileno. Esta es su historia.    

Escrito por

Fue el 15 de abril cuando la Dra. Adriana López Ravest asumió la dirección de la Escuela de Medicina de la U. Andrés Bello. Médico cirujano de la Universidad de Valparaíso, especialista en Medicina Interna y Geriatría, esta profesional oriunda de Peñablanca, Quinta Región, casada y madre de tres niñas (de 18, 14 y 7 años) se atrevió a liderar una Escuela, que por tradición ha tenido un rol fundamental en el ámbito de la salud a nivel nacional.

Dra. López junto a la Dra. Flor Fernández, organizadora de la mesa de cardiogeriatría del curso Anual de Cardiología del Adulto.

La trayectoria de la Dra. López ha estado estrechamente vinculada a la geriatría –es uno de los referentes en Chile, lo que se ha manifestado en roles como Asesor Técnico del Ministerio de Salud en el área de Geriatría en la División de Atención Primaria de Salud de la Unidad de Redes Asistenciales y como Jefe del Servicio de Medicina Interna en el Hospital FACH– y en el ámbito de la educación, donde destacó en su desempeño en ámbitos de Calidad y Acreditación en el área de postgrado de la Universidad de Santiago. 

Recientemente, la directora de Medicina de la UNAB fue invitada por la SOCHICAR (Sociedad Chilena de cardiología de Chile) para exponer en el Curso Anual de Cardiología del Adulto: Problemas emergentes en Cardiología, que se realizó el 27 y 28 de junio. “Hace cuatro años que participo como miembro activo del capítulo de cardiogeriatría de nuestra sociedad de geriatría y gerontología de Chile”, abre el diálogo la Dra. López. 

“(…) En la actualidad debemos contribuir a formar a nuestros alumnos de pregrado con amplios conocimientos en temas de prevalencia del adulto mayor, y geriatrizar a los profesionales médicos y de colaboración médica, de los diferentes equipos de salud del país, por ejemplo, en CESFAM y hospitales”,Dra. Adriana López, directora de la Escuela de Medicina UNAB . 

En su labor de geriatra ¿Cuál es el aporte que este tipo de cursos le dan a la salud chilena?
Permite ir formando conciencia en la necesidad país de tener un cambio en los sistemas de formación de nuestros profesionales de la salud. Contribuye a abrir espacios de conversación, abrir líneas de investigación en el área y aumentar el nivel de conocimiento de nuestros profesionales en formación. Pero muy en especial, aporta profundamente a generar lazos estrechos entre cardiología y geriatría en beneficio de nuestras personas mayores en patologías de alta prevalencia para ellos. 

¿Qué opina de la falta de geriatras en el sistema de salud chileno?
Considero fundamental trabajar estrategias conjuntas con nuestro Ministerio de Salud, para disminuir las brechas de formación de estos especialistas, pero a nivel nacional, no solo para aumentar la presencia de éstos en Santiago. Sin embargo, dado que esto es una meta al largo plazo, en la actualidad debemos contribuir a formar a nuestros alumnos de pregrado con amplios conocimientos en temas de prevalencia del adulto mayor, y geriatrizar a los profesionales médicos y de colaboración médica, de los diferentes equipos de salud del país, por ejemplo, en CESFAM y hospitales. 

Adriana Lopez¿Cuáles son sus máximos logros en lo profesional?
Cada logro alcanzado es diferente a otro. Me han permitido aportar desde distintos ámbitos y de diferentes formas a la sociedad, pacientes, instituciones, alumnos, etc. Ninguno es mayor que el otro para mí, cada uno ocupa un lugar especial.

Ya son casi tres meses en su nuevo cargo como directora de la Escuela de Medicina UNAB ¿Cuál es su balance?
Considero que tenemos muchas oportunidades de mejora en nuestra institución, sobre todo, que nos permitan implementar estrategias académicas y de actividades de vinculación con el medio y extensión, que contribuyan a la comunidad y al perfil de egreso de nuestros estudiantes en las áreas del adulto mayor. 

¿Cuál es el máximo desafío en la Escuela de Medicina de la UNAB?
Lograr generar un trabajo en equipo, tanto con nuestros académicos, como con nuestros estudiantes y directivos, para llegar a ser líderes en la formación de profesionales médicos de excelencia en nuestro país. 

¿Por qué estudió medicina?
Por motivaciones desde la infancia, que fueron apoyadas por mis padres y más específicamente por mi abuelo materno, quien lamentablemente falleció a mis 16 años. De ellos aprendí el amor, la dedicación y la vocación con la que enfrento cada día mis desafíos, tanto personales como laborales y, por sobre todo, mi decisión de ser geriatra y docente, y la pasión por entregar el conocimiento a otros para que puedan crecer y transformarse en un aporte a nuestra sociedad. 

¿Cuáles son sus metas a corto y mediano plazo?
Reestructurar y reconstruir historia junto a mi equipo de trabajo, para lograr una buena acreditación para nuestra Escuela.

 

Noticias relacionadas

Share This