Enfermería

Tienen 22 años, cursan cuarto de Enfermería en la UNAB, trabajan en concientizar sobre la prevención de cáncer de mamas, de Enfermedades de Transmisión Sexual y VIH, y ahora postularán a un nuevo proyecto de fondos concursables con la DGDE. Son amigas inseparables, incondicionales. Esta es la historia de Ignacia Arredondo y María Fernanda Funke.

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Ambas son buenas estudiantes y cursan cuarto años en la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, pero sobre todo tienen una relación de amistad que se ha afianzado gracias a una motivación en común, la salud de las personas.

Ignacia Arredondo llegó a la UNAB desde un pueblo llamado Huépil, localidad de la Octava Región que se ubica en la zona precordillerana y cuyos habitantes no superan los 10 mil. “Pasé toda mi infancia y adolescencia en este pueblo y a la edad de 18 años me mudé a Santiago para ingresar a la que es hoy en día mi casa de estudios…Desde que tengo memoria, soñé con estudiar algo relacionado con la salud, ya que gran parte de mi infancia lo pasé dentro de un hospital, debido a que mi papá es funcionario del Hospital Roberto Muñoz Urrutia de la Comuna de Tucapel. Mi padre es paramédico y es mi ejemplo a seguir, pero las ansias de cuidar, ayudar, dar consuelo, acompañar, y hacer un bien para las personas, nació desde mis propias ambiciones”, dice.

Ignacia Maria FranciscaPor su parte, la santiaguina María Fernanda Funke reconoce que “la razón principal por la que decidí estudiar Enfermería es debido a que siempre, desde pequeña me ha gustado el trato con las personas y ayudar a otros. Lo que he ido comprobando al pasar los años en el quehacer enfermero dentro de las prácticas clínicas que he tenido en semestres anteriores”.

Van en cuarto año ¿Qué significa para ustedes estar a poco tiempo de titularse de enfermeras?
Ignacia:
Es algo emocionante el darme cuenta que ya estoy ad portas de culminar esta etapa que ha sido una de las más importantes en mi vida, el hecho de pensar en la titulación y lo que esta conlleva es lo más emocionante de todo, ya que, debo demostrar mis conocimientos y aprendizajes obtenidos a lo largo de mi vida estudiantil. Es cumplir un sueño, es superar una meta largamente esperada y es el orgullo de sentir que lo he logrado por mis propios medios.
María Fernanda: Es una carga un poco grande el hecho de pensar que ya pronto ingresaremos al campo laboral. A mí personalmente eso me ha generado un poco de estrés y ansiedad, por el mero hecho de encontrar un trabajo estable cuando egrese de mi carrera y de que por lo mismo mis conocimientos sean reconocidos a la hora de presentarme a un trabajo.

¿Qué les motivó a trabajar en los proyectos de VIH y Cáncer de mamas?
Ignacia:
En un principio me llamó la atención la finalidad de ambos proyectos, el generar conciencia y visibilidad con respecto a temas que no siempre son tomados en cuenta. Cuando comencé con el proyecto de Cáncer de mamas sentía que las intervenciones que realizábamos realmente ayudaba al educando. Con el proyecto de ITS fue algo similar pero el hecho de educar a estudiantes con respecto al VIH y las demás ITS me llamó con más ahínco a participar del mismo.
María Fernanda: Con respecto al proyecto de VIH, lo que más me motivo fue el hecho de tener que educar a otros, sobre un tema que en estos momentos está en boga, partiendo por los altos índices de nivel de contagio en el país; además por lo mismo sentía esa necesidad imperante de desmitificar un poco este tema, ya que se tienen muchas creencias erróneas con respecto a la infección en sí, relacionado más que todo a su contagio. Tuve la gran oportunidad de poder llevar estos temas a colegios de la comuna de Santiago, junto a un gran equipo de estudiantes, en donde nos ofrecimos de manera voluntaria para esta misión, pudiendo así educar a estudiantes desde séptimo a cuarto medio.

¿Cómo complementan los estudios con el trabajo en actividades de estos proyectos?
Ignacia: Como ambos proyectos se relacionan con uno de los roles del área de enfermería, el rol de educación, siempre hubo una relación de complemento tanto en mis estudios como en el desarrollo de las actividades de estos proyectos. Pero, además, siempre me he interesado por estos temas, ya sea VIH o Cáncer, por esto el complementar mi área de estudios con los proyectos no fue algo difícil de realizar, ya que ambos temas los estudie dentro de la malla de mi carrera.
María Fernanda: Es algo que requiere esfuerzo y mucha organización. Personalmente, he tenido que aprender a equilibrar ambas cosas, ya que estos proyectos requirieron de tener mucha disponibilidad. Sin embargo, gracias al apoyo de la Facultad de Enfermería esto pudo ser mucho más fácil de complementar, debido a que la Facultad en todo momento me apoyó para estos proyectos, muchas veces dando permisos para poder faltar a clases y otorgando la posibilidad de recuperar en otros días o fuera de mi horario habitual.

Ignacia Maria Francisca¿Qué opinan sobre el aumento de VIH en Chile?
Ignacia: Creo que el VIH ha aumentado tan considerablemente debido a una falta de educación con respecto a este tema, yo personalmente vengo de una zona en donde el hablar de relaciones sexuales es un tabú y el único acercamiento que tuve con respecto a educación sexual fue conocer el condón y nada más, y es justamente en estas zonas en donde se ha visto disparado el contagio de VIH. La educación sexual en Chile deja mucho que desear, pero el proyecto en el que participo es una de las instancias que la universidad nos ha dado en pos de generar conciencia en relación a los métodos de barrera y también lo que significa vivir con VIH, ya que muchos de los mitos que giran en torno a este virus aún hacen mella en muchas personas, lo cual coarta la educación sexual.
María Fernanda: Creo que es algo muy alarmante, las estadísticas no arrojan muy buenos números, por tanto, es algo por lo que como estudiantes y futuros profesionales de salud debemos preocuparnos desde ya. Es muy importante generar instancias de aprendizaje para los jóvenes, donde se desmitifiquen datos, se entregue información, y se eduque de maneras poco convencionales a lo que se hace actualmente en Chile.

¿En qué consiste el proyecto de habilidades blandas que postularán a fondos concursables de la DGDE?
Ignacia:
Durante el segundo semestre del año 2018 cursamos un ramo llamado “Salud mental y comunitaria” y la base de este ramo eran las habilidades blandas. En las simulaciones previas al inicio de las experiencias clínicas, se nos presentó en reiteradas ocasiones actores que tenían el papel de pacientes que debían ser tratados de una manera característica y que apoyados en las habilidades blandas se podía entregar un cuidado óptimo a estos pacientes, lo cual nos ayudaría a enfrentarnos con más facilidad a los pacientes reales. Es durante estas actividades que María Fernanda se da cuenta de lo carente que estábamos como generación en la aplicación adecuada de las habilidades blandas, ya que estas, se supone, se desarrollan durante la infancia y adolescencia. Es por esto que comenzamos a cuestionarnos si realmente este desarrollo debía terminar necesariamente en el ambiente escolar y familiar, y no continuar desarrollándolo en la universidad, pero no centrado específicamente en el área de enfermería, sino que también en todas las carreras en donde, tanto en prácticas como en el futuro profesional, se trabajará directamente con personas. La idea es continuar ejercitando las habilidades blandas en talleres y se espera que en un futuro esto no solo llegue a ser un Curso de Formación General, sino que sea un curso obligatorio en las carreras en donde sea competente estimular el uso de habilidades blandas
María Fernanda: Este es un proyecto que se originó principalmente en mi tercer año de universidad, en ese momento estaba cursando un ramo llamado “Cuidados de Enfermería en Salud Mental y Comunitaria”, en el que muchas veces nos enfrentamos a escenarios con actores contratados por la universidad, en donde se nos presentaban ciertas situaciones que podrían llevarse a la vida real en este campo de la carrera. Dentro de estos mismos, me di cuenta que yo y mis compañeros muchas veces no podíamos abordar estas situaciones de la mejor manera, ya que nos costaba empatizar con el paciente/actor que teníamos frente a nosotros. Fue entonces que le comenté a mi amiga Ignacia Arredondo que esto era algo de gran importancia y que debíamos hacer algo al respecto.

Más allá del aula

¿Cómo se definirían en una frase?
Ignacia: Como una persona responsable, consecuente y confiable.
María Fernanda: Carácter y determinación

¿Qué les gusta hacer en su tiempo libre?
Ignacia: Me apasiona la música, escuchar música, cantar y tocar uno que otro instrumento, especialmente, el piano y el violoncello. También me gusta cocinar, cosas dulces en su mayoría, salir a caminar, cuando el clima lo permite y disfrutar de una buena serie o película.
María Fernanda: Mi tiempo libre se basa en actividades relacionadas con el arte y la escritura.

Finalmente, ¿cómo se imaginan en 10 años más?
Ignacia: Me gusta imaginar que estoy en un trabajo estable, en algún servicio público. Mi sueño es tener un grado académico en epidemiologia y salud pública para poder generar e implementar proyectos tanto a nivel regional como nacional.
María Fernanda: Me imagino estudiando otra carrera universitaria, como lo es psicología, la cual desde mi perspectiva ayudará a una formación profesional mucho más amplia.

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