Enfermería

Rodrigo García, estudiante de cuarto año de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, encabeza el proyecto denominado “Cursos de Kreyol Médico”, dirigido a estudiantes de las diferentes carreras del área salud con el objetivo de tener conocimientos del idioma para acceder más fácilmente a los pacientes haitianos.

Escrito por

Según datos del Departamento de Extranjería y Migración de Chile, en el período entre 2005 y 2017, se otorgaron un total de 17.715 permanencias definitivas (PD) a extranjeros provenientes de Haití.

En términos generales, el crecimiento de las PD otorgadas anualmente, muestra un incremento leve entre los años 2005 a 2013, mostrando a partir del 2014 un aumento sostenido y cada vez más pronunciado.

Rodrigo Garcia Enfermeria

La Encuesta Casen 2015 arrojó que un 15,7% de los migrantes no cuentan con algún tipo de previsión social. Situación que dista de los nacidos en Chile, que solo un 2,7% no cuentan con algún tipo de cobertura. La misma encuesta determina que un 28,5% de la población extranjera tiene diversos problemas para acceder a atención a la salud, muchas veces debido al idioma.

Es por ello que el proyecto que encabeza Rodrigo García, estudiante de cuarto año de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, cobra tanta importancia.

“(Esta iniciativa) nace de la motivación personal de romper con las barreras del idioma que enfrentan los migrantes que llegan a Chile, especialmente los haitianos, quienes al igual que todas las personas son demandantes y requieren de una atención de salud de calidad”, Rodrigo García, estudiante de cuarto año de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello.

Efectivamente el futuro enfermero de la UNAB levantó la propuesta de realizar “Cursos de Kreyol Médico” – por medio de la ONG en la que se desempeña, Byenvini Chile-, para los estudiantes de las diferentes carreras del área salud de la sede de República puedan tener conocimientos del idioma para acceder más fácilmente a los pacientes haitianos.

Hasta el momento, las carreras que han presentado su carta de apoyo al proyecto son Medicina, Tecnología Médica y Enfermería. Con estas escuelas –y las que se vayan sumando- se formarán un equipo de estudiantes multidisciplinario, con el fin de abordar todos los ejes de este proyecto con el aporte de cada disciplina.

¿Cómo nace esta iniciativa?
Nace de la motivación personal de romper con las barreras del idioma que enfrentan los migrantes que llegan a Chile, especialmente los haitianos, quienes al igual que todas las personas son demandantes y requieren de una atención de salud de calidad. Soy parte de la ONG llamada Byenvini Chile que trabaja en esta temática realizando clases de español a aquellos migrantes que no dominan el idioma y se ven en la necesidad de manejarlo y dominarlo. Es importante recordar que ellos vienen en busca de mejores condiciones de vida. A la vez, Byenvini tiene una parte encargada de capacitar a las personas relacionadas al área de salud en el idioma Kreyol. De esta forma, se abordan los dos ejes más grandes que limitan la entregan de un buen servicio de salud y un desarrollo con menores dificultades.

¿Cómo se abordó la idea en la UNAB?
Patricia Fierro, Directora de la DGDE, me presentó la oportunidad de generar un proyecto con estos cursos y traerlos a la UNAB. Es así cómo se levantó la propuesta de realizar “Cursos de Kreyol Médico”, por medio de Byenvini Chile- con el principal objetivo de fortalecer y complementar las competencias de los estudiantes y que éstos se transformen en verdaderos agentes de cambios en el desarrollo de sus campos clínicos que es donde podrán poner en práctica estos conocimientos más prontamente.

En caso de ser aprobado el proyecto ¿cuándo se concretaría?
Se tiene pensado realizar dos cursos simultáneos de kreyol durante el primer semestre del 2019 a los cuales podrán optar un total de 80 estudiantes. Para poder acceder a un cupo se trabajará en un formulario de postulación, el alumno interesado deberá cumplir con ciertos requisitos como compromiso, responsabilidad y puntualidad.
Finalmente, Rodrigo García subraya que “la salud de las personas es un tema que no se debe tomar a la ligera y, muchas veces y sin darnos cuenta, en nuestra atención como futuros profesionales de salud está la vida de las personas y sus familias. Tener las herramientas necesarias para ser un aporte en ellas y contribuir a mejorarlas es un deber que debemos fomentar en nosotros día a día”.

Noticias relacionadas

Share This