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Javiera Pérez se tituló en la Escuela de Terapia Ocupacional de la U. Andrés Bello en 2010. Tras seis años en el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) hoy es directora regional y ha podido conocer la realidad y necesidades de las personas con discapacidad de la región.

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Tiene 31 años y confiesa que quería estudiar pediatría, después pensó en psicología pero finalmente optó por la terapia ocupacional. Hace ocho años Javiera Pérez Barrientos se tituló en la Escuela de Terapia Ocupacional de la U. Andrés Bello y hoy como directora regional del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) nos presenta su historia, qué le brindó la UNAB, qué piensa de la inclusión y cuáles son sus sueños.

¿Por qué decidiste estudiar Terapia Ocupacional?
En una feria de universidades en mi colegio, había un stand de la UNAB. Cuando fui a pedir la malla de Psicología y Medicina, una niña me preguntó si conocía Terapia Ocupacional, yo obviamente no conocía la carrera, entonces me invitaron a la Escuela de Terapia Ocupacional de la UNAB, donde me recibiría quien era entonces su Directora, Vicky Parraguez, quien me explicó de que se trataba y cuál era el campo en que se desempeñaban. Después de esa entrevista, decidí ser terapeuta.

 ¿Cuáles han sido tus logros en lo profesional?
Hace un año atrás, en mi Servicio (SENADIS) se hizo un concurso de innovación y con dos compañeros presentamos una iniciativa que buscaba acercar a los funcionarios del Servicio a la realidad de las organizaciones sociales. El proyecto ganó el concurso y tuvimos la oportunidad de viajar a Washington a realizar una pasantía en el Departamento de Discapacidad de la OEA. Nos tocó viajar justo durante los primeros días de diciembre, y el 3 de diciembre es el Día Internacional de la Discapacidad, por lo que en la OEA se haría un seminario para conmemorar la fecha. Me dieron la gran oportunidad de presentar en dicho seminario sobre los avances que Chile ha tenido en materias de discapacidad y nuestra propuesta para mejorar la gestión del Servicio. Para mi ese fue un gran logro y un orgullo, poder difundir todo lo que hemos ido trabajando en los últimos años. También me enorgullece el reconocimiento y apoyo que me dan las organizaciones sociales, sobre todo en este último año, para mí eso es muy importante. Además, valoro muchas las posibilidades que se me han dado de poder conocer otras realidades y experiencias en temas de inclusión. Gracias a proyectos que he presentado dentro del Servicio, me han dado la posibilidad de viajar, por ejemplo, a Costa Rica para poder perfeccionarme en temas de desarrollo local inclusivo, donde pude conocer a compañeros de todos los países de América Latina y el Caribe.

¿Cómo se gesta tu llegada a la dirección regional de SENADIS?
Cuando comenzó mi quinto año de carrera, tuve que escoger mis centros de práctica profesional y uno de los que escogí fue la Dirección Regional Metropolitana de SENADIS. Cuando llegué como estudiantes, me encontré con un equipo profesional increíble, dedicado y comprometido con su quehacer. Al terminar la práctica, me ofrecieron quedarme trabajando como supervisora externa de proyectos sociales, pega que me encantó, porque tenía 10 proyectos a mi cargo y mi pega era visitarlos y velar por que se cumpliera lo que habían comprometido. Esto me permitía estar en terreno, en contacto directo con las personas con discapacidad. Después de un año, se abrió un concurso público, al cual postulé y quedé como parte del equipo.

¿Cómo ha sido tu experiencia en esta entidad?
Increíble. Llevo más de seis años en SENADIS, donde he podido ir trabajando en distintos programas. Cuando llegué me hice cargo del programa de Rehabilitación, basado en la comunidad, en el cual trabajaba directamente con los Centros Comunitarios de Rehabilitación, después asumí la coordinación de la Estrategia de Desarrollo Local Inclusivo, que tiene por objetivo trabajar en conjunto con los municipios en la generación de políticas públicas locales que sean inclusivas. Hace casi un año, estoy de Directora Regional Subrogante. Gracias a SENADIS he podido conocer la realidad de las personas con discapacidad de la región, sus necesidades, sus principales demandas y, a su vez, la gran tarea que hacen las organizaciones de y para personas con discapacidad. Mucha gente piensa que estamos encerrados en una oficina trabajando, pero no, al ser una Dirección Regional, nos preocupamos que los programas del Servicio se implementen en el territorio, por eso que siempre andamos en terreno, conociendo distintas realidades, nuestros días nunca son iguales y eso me encanta.

¿Cuáles fueron las herramientas que te entregó la Escuela de Terapia Ocupacional para desarrollarte de buena forma en lo laboral?
El enfoque que tiene la Escuela de Terapia Ocupacional a mi parecer ha sido fundamental para poder desempeñarme en mi contexto laboral. Hoy, no es posible trabajar en discapacidad si no lo hacemos desde una perspectiva de derecho, y este fue uno de los principales valores que me entregó la Escuela. El comprender que todos tenemos los mismos derechos, que es fundamental el respetar y validar el saber del otro, la importancia de la participación y la construcción conjunta, para mí ha sido fundamental. Todo esto, además, lo pude profundizar aún más, cuando hice el Magister en Terapia Ocupacional con mención Psicosocial, espacio de reflexión que me entregó herramientas claras para mirar la discapacidad desde otra perspectiva.

¿Cuál es tu opinión respecto a cómo se ha manejado en los últimos años el tema de la inclusión y discapacidad en Chile?

En mi opinión en los últimos años ha habido grandes avances en temáticas de discapacidad e inclusión, no obstante, gran parte de esos avances son a nivel normativo. Hoy día contamos con una Ley de Inclusión Social, que responde a lo establecido en la Convención Internacional de los Derechos Humanos de las personas con Discapacidad. Tenemos una nueva Ley de Inclusión laboral, que incentiva la contratación en instituciones públicas y privadas. Un estudio nacional de la discapacidad que ha sido reconocido internacionalmente. Sin embargo, nos falta muchísimo para que todas estas políticas publicas sean implementadas y cumplan con sus objetivos. Para lograr esto, es necesario hacer un cambio cultural, que la ciudadanía deje de mirar a las personas con discapacidad desde la lástima y comprendan que todos tenemos los mismos derechos. En definitiva, hemos avanzado, pero nos queda mucho aún para lograr una inclusión plena.

¿Cuál crees que puede ser tu aporte directo en esta materia?
Yo creo que, al poder trabajar directamente con las organizaciones y las personas con discapacidad, mi aporte es educar en sus derechos, fortalecerlos para que ellos vayan siendo agentes de cambio y difundir a la ciudadanía en general este enfoque de la discapacidad desde un modelo social. Además, desde hace algunos años he tenido la oportunidad de desempeñarme como docente de Terapia Ocupacional en distintas Universidad, en ramos que tienen relación con políticas públicas y formulación de proyectos sociales. Soy una convencida de que los TO tenemos que conocer sobre estas temáticas. Actualmente, muchas de las iniciativas que se realizan son financiadas por proyectos y es fundamental que tengamos conocimientos básicos sobre estos temas. Creo que ese también es un pequeño aporte para el desarrollo de la disciplina.

¿Qué es lo más gratificante de haber estudiado Terapia Ocupacional en la UNAB?
Cuando estaba en la UNAB generé grandes lazos, con mis compañeros y con mis profesores. Hoy me encuentro con muchos de ellos y me doy cuenta que todos trabajamos desde distintos espacios para generar cambios, y el sentir que desde tu trabajo diario puedes contribuir en algo con este cambio, es lo más gratificante.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me encanta compartir con mi pareja y con mis amigos, me gusta mucho cocinar e invitarlos a mi casa a comer. Además, me encanta viajar, salir de Santiago a recargar energías, conocer lugares nuevos, cada vez que puedo lo hago.

¿Qué meta te gustaría conseguir en lo personal y profesional de aquí a 10 años?
Seguir aprendiendo sobre políticas públicas e inclusión y poder trasmitir todo eso a futuras generaciones de terapeutas ocupacionales.

Finalmente, ¿cómo te definirías en una frase?

Me defino como mujer, apañadora y comprometida al máximo con cosas que creo que son justas.

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