Facultad de Ciencias de la Rehabilitación

Esta actividad marca el cierre de los primeros cuatro años de formación de los futuros kinesiólogos UNAB, para dar comienzo a su periodo de práctica profesional. La ceremonia destaca por la realización de un juramento simbólico de los estudiantes, comprometiéndose a ejercer sus labores bajo la ética y profesionalismo.

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Este martes 10 de marzo se llevó a cabo en el Campus Casona la “Ceremonia Promesa”, actividad característica de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello que marca el término de los primeros cuatro años de formación de sus estudiantes, dando inicio a su periodo de práctica profesional. Junto a los kinesiólogos en formación, estuvieron presentes en esta ceremonia las autoridades de la Escuela, el equipo académico y las familias de cada estudiante.

Luis Gómez, director de la Escuela de Kinesiología UNAB, sede Santiago, señaló que esta nueva etapa de práctica es una de las más gratas, ya que dejan atrás los ciclos iniciales y su formación adquiere nuevos ribetes al acercarse a la formación clínica.

“Hoy el compromiso es mucho mayor, al trabajar y aprender con otros y de otros: nuestros usuarios. Ustedes llevan un uniforme que identifica su nombre, su universidad y su profesión, es decir, nos representamos todos en cada una de las acciones que emprendemos. Los invito a asumir ese compromiso en lo que los convoca día a día; profundamente ético, comprometido y responsable, para que hagamos no solamente de ustedes mejores profesionales, una mejor Escuela y una mejor Kinesiología que Chile se merece”, sostuvo la autoridad académica al inicio de la ceremonia.

Karla Núñez, representante del Centro de Estudiantes de Kinesiología (CEK), también dirigió unas palabras a esta generación de futuros kinesiólogos. Junto con animarlos a guardar los valiosos recuerdos de su paso por la Universidad, los invitó a confiar en las capacidades adquiridas.

“Tienen que confiar en ustedes mismos y apoyarse uno a otro en este nuevo proceso, con personas nuevas y en un mundo totalmente diferente. Tomarán rumbos distintos, en los que cada uno aportará de una u otra manera a la sociedad, con el fin del bienestar de todos, viviendo su vocación y sin olvidar el importante rol social que cumplen como kinesiólogos”, dijo.

Posteriormente se hizo entrega de la Promesa a cada uno de los estudiantes por parte de los académicos de la Escuela, para finalmente realizar la lectura conjunta de ésta junto a su Director. A través de este juramento simbólico, se comprometieron a ejercer profesional y éticamente su trabajo como kinesiólogos en formación, bajo los valores propios del área de la Salud, representando con orgullo el sello e identidad de su Escuela e institución.

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