REVISTA CÍRCULOS SALUD | El desafío que enfrenta Chile para preparar a profesionales para enfrentar las crisis del futuro
La demanda por atención de emergencia sigue creciendo en el país, mientras universidades como la UNAB fortalecen la formación especializada a través de simulación clínica, salud digital y nuevas tecnologías. El análisis completo está disponible en la última edición de Revista Círculo Salud.

Los servicios de urgencia son una de las áreas más exigidas del sistema de salud chileno. El aumento de las consultas, la necesidad de más especialistas y la preparación frente a emergencias cada vez más complejas han puesto en el centro del debate la capacidad del país para responder a los desafíos sanitarios de las próximas décadas.

Según explica el doctor Sebastián Ugarte, director del Programa de Medicina Intensiva del Adulto de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello y jefe del Servicio de Paciente Crítico de Clínica INDISA, Chile ha logrado avances importantes en la consolidación de la medicina de urgencia como especialidad, aunque aún persisten desafíos relevantes en materia de cobertura, recursos humanos y desarrollo de redes asistenciales.
Chile ha dado pasos importantes en consolidar la medicina de urgencia como disciplina, pero todavía estamos en una fase de desarrollo más que de madurez plena.
En este contexto, las universidades cumplen un papel cada vez más estratégico. La UNAB ha impulsado el fortalecimiento de la formación especializada mediante programas que incorporan simulación clínica avanzada, hospitales de simulación, tecnologías digitales y entornos inmersivos para preparar a los profesionales que enfrentarán escenarios críticos tanto en la atención cotidiana como en situaciones de desastre.
Asimismo, la incorporación paulatina de herramientas como telemedicina, salud digital e inteligencia artificial abre nuevas oportunidades para mejorar la toma de decisiones clínicas y anticipar escenarios de alta demanda en los servicios de emergencia.
Para el Dr. Ugarte, el desafío del futuro no consiste únicamente en aumentar la capacidad de respuesta, sino en evolucionar hacia modelos capaces de anticipar crisis sanitarias, eventos climáticos extremos y emergencias masivas.
¿Cómo está enfrentando Chile estos cambios? ¿Qué rol juegan las universidades en la formación de los especialistas del futuro? ¿Y cuáles son las principales brechas que aún debe resolver el sistema de salud?
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