“Redes que Acompañan”: UNAB impulsa actividad para integrar a familias de estudiantes que son primera generación universitaria
Una inédita actividad organizó el Centro Integral de Acompañamiento Estudiantil de la Universidad Andrés Bello, donde invitó a padres y personas significativas de estudiantes que por primera vez ingresan a la educación superior, como una forma de apoyarlos en esta nueva etapa de sus vidas.
La transición del colegio a la educación superior es un hito crítico, especialmente para quienes son los primeros en su familia en ingresar a la universidad. Con esto en mente, el Centro Integral de Acompañamiento y Desarrollo al Estudiante (CIADE) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) realizó la jornada presencial «Redes que Acompañan».
Esta iniciativa busca romper la «lejanía» por un posible desconocimiento de los procesos académicos de las familias de los estudiantes. “En coherencia con este propósito, el CIADE se posiciona como un actor clave al promover un acompañamiento integral, personalizado y oportuno, articulando apoyos académicos y psicoeducativos que contribuyen a la permanencia y progresión de los estudiantes, reconociendo y valorando la diversidad de sus trayectorias», indica Verónica Águila, directora del CIADE.
Complementando esta visión, María Pilar Mir, coordinadora de CIADE Bellavista, explica que el objetivo es: «Generar una alianza entre familia y personas significativas con la universidad (…) involucrarlos en este proceso de cambio y así poder darles seguridad en este importante camino que están iniciando».
Más que una exposición: un diálogo necesario
A diferencia de una charla tradicional, la jornada se vivió como un intercambio de inquietudes. «Se dio una dinámica muy rica de preguntas y respuestas; ellos tenían muchas inquietudes, la mayoría estaba entusiasmado y muy orgulloso», destaca Pilar Mir.
Esta percepción es compartida por Cristian Gálvez, mentor senior de tercer año de Ingeniería Comercial, quien recalca la importancia de orientar a los padres: «Hay familias que no tienen conocimiento completo de lo que es ser universitario (…) el apoyo para los estudiantes es necesario, en especial porque se verán envueltos en sentimientos y emociones muy difíciles de llevar».
Según Gálvez, las mayores dudas de los padres giran en torno al estrés de las evaluaciones solemnes y cómo mantener la confianza si los resultados no son los esperados.
La voz de los protagonistas: de Chiloé a Santiago
Para las familias, conocer el entorno físico y humano donde estudiarán sus hijos ha sido un factor determinante para su tranquilidad. Juan Carlos Gómez y Lidia Solís, quienes viajaron desde Castro (Chiloé), valoran la instancia dado que su hijo Lucas vive solo en Santiago.
Según Lidia: «Esta instancia ha sido muy beneficiosa, porque ya conocemos cómo se maneja la universidad. Sabemos que hay redes de apoyo aquí dentro en las cuales mi hijo podría confiar». Mientras que para Juan Carlos la actividad «nos deja mucho más tranquilos porque tú, cuando tienes la posibilidad de encontrarte con la universidad y que nos abra las puertas, nos deja muy tranquilos«.
Por su parte, Héctor Martínez, padre de mellizos que ingresaron a Derecho y Obstetricia, rescata la calidad humana: «Me siento tranquilo por las instalaciones, que son maravillosas, y lo otro, el nivel y calidad de la gente que trabaja acá, que presta toda la ayuda posible».
Apoyo y tranquilidad
Para David Pinto y Claudia Vargas, padres de un estudiante de Ingeniería Comercial de 17 años, la actividad aclaró el cambio de rol de «niño a adulto». «Acá no hay reuniones de apoderado y entonces nosotros no tendremos información más allá. Esta instancia de poder conocer el lugar es súper, súper importante», señala Carla. «Solo el hecho de ver los apoyos que tiene acá, ya me da más tranquilidad», sostiene David.
Desde Concepción, Richard Quilaleo expresó su motivación por participar en la jornada, destacando el interés por conocer cómo la universidad se compromete con el apoyo académico de su hijo y, al mismo tiempo, cómo él como padre podía involucrarse en este proceso.
“Encontré la experiencia excelente. Los apoyos que se entregan, tanto logísticos como emocionales, permiten que los estudiantes se desarrollen con más facilidad. Además, tomar parte de estas instancias refuerza la responsabilidad de los hijos en su vida y futuro», precisa.
Extensión online de la jornada
Posterior a la actividad presencial, se desarrolló una jornada online que mantuvo el mismo objetivo, abriéndose como una alternativa para quienes no pudieron asistir a los campus. En este espacio se profundizó en herramientas emocionales, de gestión del tiempo y de acompañamiento, pensadas para favorecer el éxito académico de los estudiantes.
Durante la sesión se abordaron temas como la planificación de horarios, los desafíos que presentan las “ventanas” en la rutina universitaria y la importancia de la autorregulación para aprovechar los espacios entre clases, especialmente para quienes viven lejos del campus y enfrentan tiempos prolongados de desplazamiento.
En este contexto, Caterin Colpihueque, coordinadora del CIADE Concepción, enfatiza la relevancia de que los estudiantes y sus familias se involucren activamente en este proceso: “Les invitamos a que se acerquen a la universidad, disfruten la vida universitaria y busquen los apoyos cuando los requieran”.
Con “Redes que Acompañan”, la Universidad Andrés Bello reafirma su compromiso de acompañar de manera integral a quienes dan el paso a la educación superior, fortaleciendo la participación de las familias y promoviendo la permanencia y éxito académico de sus estudiantes.
English version

















