03 Marzo 2026

Radio Biobío | Experta entrega 5 claves para afrontar la restricción de celulares en colegios

Miriam Pardo, académica de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, abordó la prohibición del uso de celulares en actividades escolares.

En una nota publicada el 2 de marzo por Radio Biobío, la académica de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del MarMiriam Pardo, abordó la entrada en vigencia de la normativa que prohíbe el uso de celulares durante actividades escolares.

La académica explicó que esta medida  va en línea con una necesidad urgente: la relación cada vez más estrecha que niños y adolescentes desarrollan con las pantallas.

¿Por qué le genera dependencia un celular a los niños?

Miriam Pardo, académica de Psicología UNAB, conversa sobre cómo y cuándo es necesario ir con un hijo a un psicólogo. Biobío Chile, 01 de diciembre de 2024.“El desplazamiento infinito de las redes sociales genera un refuerzo positivo permanente que hace muy difícil para los estudiantes cortar con la conducta de revisar el teléfono”, explica Pardo.

Según la académica, el diseño mismo de las plataformas —contenidos que se actualizan sin límite, mínima dificultad de acceso y promesa constante de novedad— actúa como un estímulo altamente adictivo.

Si a los adultos nos cuesta detenernos, para los más jóvenes es aún más complejo.

La especialista señala que el uso excesivo del celular también puede estar asociado a necesidades emocionales no resueltas.

“Muchos niños compensan la falta de vínculos o la ansiedad con la gratificación inmediata que dan las pantallas, lo que anestesia momentáneamente su malestar, tal como ocurre en otras formas de dependencia”, afirma Pardo.

Problemas de concentración

Esta dinámica impacta directamente en el rendimiento académico. El cerebro, acostumbrado a recompensas instantáneas, experimenta frustración cuando debe sostener la atención en actividades que no tienen estímulos rápidos.

“Se observa mayor irritabilidad, menor tolerancia a la frustración y dificultades para concentrarse, porque aprender requiere pausas, esfuerzo y tiempo, elementos que el uso excesivo de pantallas debilita”, detalla Pardo.

“No se trata solo de prohibir, sino de explicar, contener y enseñar. La regulación debe fortalecer vínculos, no debilitarlos”, sostiene la experta.

En el caso de las familias, el ejemplo es clave. “Los niños imitan lo que ven; si los adultos usan el celular en la mesa o anteponen la pantalla a la conversación, ellos harán lo mismo”, sentenció Pardo.

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