Radio Bio Bio | Sistema chileno permite monitorear en tiempo real la salud de pilotos
Diego Robles, investigador del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar de UNAB, conversó sobre el desarrollo de un dispositivo portátil creado junto a la FACh.
Un equipo del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITISB) de la Universidad Andrés Bello desarrolló, junto al Centro de Medicina Aeroespacial de la Fuerza Aérea de Chile, un sistema portátil capaz de monitorear en tiempo real el estado físico de pilotos durante el vuelo.
El investigador del ITISB, Diego Robles, explicó en Radio Bio Bio que la iniciativa surgió para responder a una necesidad urgente: contar con información instantánea sobre las condiciones fisiológicas y ambientales que enfrentan las tripulaciones.
Robles señaló que los pilotos están expuestos a escenarios extremos. En cada vuelo se combinan hipoxia, fatiga, cambios bruscos de presión, variaciones térmicas y estrés cognitivo. Estas condiciones pueden afectar su capacidad de reacción y su desempeño. Por eso la FACh se acercó al instituto para desarrollar un dispositivo que permitiera conocer el estado real del piloto en cada segundo de la operación.
El proyecto avanza desde hace un año con un trabajo conjunto en la cámara hipobárica del Centro de Medicina Aeroespacial, un espacio donde se reproducen las condiciones de un vuelo real mediante la reducción controlada de la concentración de oxígeno. Este entorno permitió evaluar variables, ajustar sensores y perfeccionar el diseño del sistema.

El dispositivo mide parámetros fisiológicos como frecuencia cardíaca, electrocardiograma, saturación de oxígeno, frecuencia respiratoria, nivel de CO₂ exhalado, temperatura de la piel y vibraciones. También registra condiciones ambientales como altitud, presión y concentración de CO₂. Toda esta información se transmite en tiempo real a tierra mediante comunicación satelital, permitiendo alertas instantáneas ante cualquier anomalía.
Robles explicó que el sistema integra modelos de inteligencia artificial capaces de reconocer patrones en las señales fisiológicas. Con esto se pueden identificar cambios que indiquen fatiga, hipoxia o sobrecarga cognitiva. La detección temprana de estas variaciones permite advertir al piloto y al personal en tierra, lo que mejora la toma de decisiones en condiciones extremas.
El investigador destacó que, aunque el desarrollo actual está enfocado en pilotos militares, la tecnología tiene potencial para ampliarse hacia otras tripulaciones y sectores. Mencionó aplicaciones para vuelos comerciales, trabajadores en faenas mineras, brigadistas forestales y deportistas de alto rendimiento. La meta es crear una herramienta capaz de monitorear a cualquier persona expuesta a entornos adversos.
Robles añadió que, tras la etapa de testeo y optimización, vendrán procesos de certificación y patentamiento. El equipo proyecta que el dispositivo esté finalizado el 2026, para luego avanzar hacia su implementación en operaciones reales.
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