29 Julio 2026

Proyecto UNAB de transformación digital obtiene máximo reconocimiento internacional por innovación e impacto en el aprendizaje estudiantil

La iniciativa fue distinguida con el Premio Internacional MetaRed TIC 2026 gracias a una metodología que utiliza ciencia de datos e inteligencia artificial para medir el impacto educativo de los asistentes virtuales académicos.

La Universidad Andrés Bello (UNAB) obtuvo el Premio Internacional MetaRed TIC 2026, el máximo reconocimiento otorgado por esta red de instituciones de educación superior iberoamericanas, gracias al proyecto “Mejora de Indicadores de Impacto de Ayudantes Virtuales Académicos mediante Ciencia de Datos”.

La iniciativa fue desarrollada de manera colaborativa por la Vicerrectoría de Transformación Digital, la Dirección de Datos, la Dirección de Innovación y Evaluación Académica y el Departamento de Ciencias Biológicas. Además, destacó entre 61 proyectos provenientes de diez países iberoamericanos por su aporte a la innovación y la transformación digital en la educación superior.

“Recibir el Premio Internacional MetaRed TIC 2026 representa un reconocimiento muy significativo para la UNAB, tanto por su alcance iberoamericano como por la calidad de las iniciativas participantes. Que nuestro proyecto haya sido distinguido entre más de 60 propuestas de universidades de diez países valida la capacidad de la universidad para desarrollar soluciones innovadoras, basadas en evidencia y con impacto concreto en el aprendizaje”, destaca Claudia Bascur, vicerrectora de Transformación Digital de la UNAB.

Una metodología para medir el impacto del aprendizaje

El proyecto surgió a partir de una pregunta clave: cómo saber si los asistentes virtuales con inteligencia artificial realmente contribuyen al aprendizaje de los estudiantes, según explica Loreto Boitano, directora de Transformación Digital de la UNAB.

“Hacíamos mediciones principalmente sobre indicadores de uso y satisfacción, pero queríamos avanzar hacia indicadores que reflejaran el impacto educativo”, señala.

Para responder a este desafío, el equipo desarrolló una metodología que combina ciencia de datos, inteligencia artificial y la Taxonomía de Bloom. Esta permite analizar las preguntas realizadas por los estudiantes y transformarlas en evidencia para apoyar la toma de decisiones académicas.

“La ciencia de datos nos permitió pasar de observar miles de conversaciones a comprender cómo están aprendiendo nuestros estudiantes”, agrega.

La metodología permitió clasificar automáticamente más de 127 mil preguntas realizadas por estudiantes. Además, identificó el nivel cognitivo de las consultas según la Taxonomía de Bloom y cruzó esa información con datos académicos y demográficos.

Los resultados revelaron que el 88% de las consultas se concentra en los niveles “Recordar” y “Comprender” de la Taxonomía de Bloom. Este análisis generó la primera línea base institucional sobre aprendizaje mediado por inteligencia artificial.

Estos hallazgos entregan evidencia para diseñar estrategias que promuevan preguntas de mayor complejidad, fortaleciendo el pensamiento crítico y las competencias digitales de los estudiantes. La metodología utiliza herramientas ya disponibles en la universidad, lo que facilita su escalabilidad y sostenibilidad.

Una metodología con impacto internacional

Uno de los aspectos que permitió destacar a la iniciativa entre proyectos de diez países iberoamericanos fue su foco en el impacto del aprendizaje, más allá de la incorporación de la tecnología por sí sola.

“Muchas instituciones están incorporando inteligencia artificial; nuestro proyecto propone una forma de medir cómo esa tecnología aporta al proceso educativo mediante una metodología basada en evidencia, replicable y de bajo costo”, afirma Boitano.

Como próximos pasos, el equipo buscará perfeccionar los modelos de análisis, desarrollar tableros de analítica educativa en tiempo real y compartir esta metodología con otras instituciones de educación superior.

“Este premio confirma que la estrategia de transformación digital de la UNAB está avanzando en la dirección correcta: no solo incorporar nuevas tecnologías, sino utilizarlas para generar valor medible. El desafío ahora es profundizar y escalar esta capacidad institucional, manteniendo siempre el foco en mejorar el aprendizaje y la experiencia de nuestros estudiantes”, afirma Bascur.

El reconocimiento también abre la oportunidad de compartir esta metodología con otras instituciones de educación superior y contribuir, desde la UNAB, al desarrollo de una transformación digital responsable y basada en evidencia en Iberoamérica.