08 Octubre 2026

Proyecto de académico de Geología UNAB busca comprender la erosión de las playas del litoral central

El profesor de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y líder de la investigación, Francisco Hervé, explica que el trabajo tiene como objetivo entender cómo se comporta la arena en estos ecosistemas costeros, cuáles son las causas de su retroceso y qué alternativas podrían existir para su eventual recuperación. En el proyecto también participan estudiantes de Geología UNAB.

Proyecto erosión de playasLa reducción progresiva de las playas se ha convertido en una preocupación creciente en distintas zonas del litoral central. Frente a este fenómeno, un equipo liderado por Francisco Hervé, académico de Geología de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello (UNAB), desarrolla una investigación que busca entender cómo se comporta la arena en estos ecosistemas costeros, cuáles son las causas de su retroceso y qué alternativas podrían existir para su eventual recuperación.

Hervé, quien dedicó cerca de seis décadas a la investigación geológica en la Antártica y la Patagonia, explica que su interés por las playas surgió a partir de una observación personal. Durante años frecuentó Algarrobo y comenzó a notar cambios evidentes en la extensión de varias playas de la zona.

“Playa tras playa comenzaron a achicarse e incluso algunas desaparecieron por completo”, comenta el investigador. A ello se sumaron antecedentes publicados por otros estudios que advertían del retroceso que experimentan numerosas playas del país.

Hervé ha desarrollado el trabajo junto al sedimentólogo Pierre-Yves Descotes y estudiantes de Geología de la Universidad Andrés Bello. “Incorporamos a memoristas de la UNAB, que han hecho un gran esfuerzo para realizar sus memorias estudiando las playas”, comenta el académico UNAB, quien, junto al equipo, ya lleva tres años de trabajo.

Comprender qué ocurre con la arena

Proyecto erosión de playasUno de los principales objetivos del proyecto -el cual fue postulado al Concurso Fondecyt 2027- es determinar el origen de las arenas que conforman las playas del litoral central y establecer qué ocurre con ellas cuando son erosionadas por el océano.

Para ello, los investigadores analizarán la composición mineralógica de las arenas, identificarán las rocas de las cuales provienen y estudiarán los mecanismos que permiten su transporte y deposición. La iniciativa también busca esclarecer si los sedimentos tienen un origen predominantemente local o si existe una influencia significativa de los ríos que descienden desde la cordillera de los Andes y aportan material a través de corrientes litorales.

El trabajo contempla, además, el estudio de depósitos holocenos, con el propósito de comparar el comportamiento actual de las playas con los procesos que ocurrieron durante miles de años y evaluar la posible incidencia de factores climáticos y sísmicos en la evolución de estos sistemas costeros.

Tecnología y monitoreo ciudadano

Proyecto erosión de playasEntre las herramientas consideradas para el seguimiento de la evolución de las playas destaca la metodología CoastSnap, una modalidad de ciencia ciudadana que sirve para monitorear las playas de una localidad.

“Esta consiste básicamente en construir pedestales que permitan la toma de fotografías de playas por el público que frecuenta esa playa. Ese pedestal tiene una base donde insertar el celular, de manera que todas las fotografías que se tomen desde allí tengan el mismo ángulo de vista de la playa”, explica Hervé.

Posteriormente, las fotografías son enviadas mediante un código QR a una plataforma que almacena y procesa la información, permitiendo comparar la evolución de la línea de costa a lo largo del tiempo.

Según Hervé, esta metodología ofrece una forma sencilla y de bajo costo para recopilar información continua sobre el comportamiento de las playas, aprovechando la participación de la comunidad local y de quienes visitan estos espacios.

Impacto del cambio climático y la urbanización

El proyecto también busca profundizar en la relación entre la dinámica costera y factores externos como las condiciones meteorológicas, los ciclos hidrológicos y las intervenciones humanas en la costa.

Entre los aspectos que serán analizados se encuentran los efectos de obras de infraestructura como muelles, espigones y muros de contención, además del crecimiento urbano en sectores costeros. El objetivo es determinar cómo estas intervenciones pueden alterar el movimiento natural de los sedimentos y modificar el equilibrio de las playas.

Asimismo, la investigación evaluará el impacto de fenómenos como sequías prolongadas, años excepcionalmente lluviosos, terremotos y tsunamis en los balances sedimentarios de la zona.

Una mirada desde el fondo marino

Una de las novedades del proyecto es la incorporación de tecnologías de alta resolución para estudiar lo que ocurre bajo el mar. El equipo propone utilizar ecosondas multihaz (MBES) para mapear el fondo marino y rastrear el desplazamiento de dunas submarinas y depósitos de arena durante un período de cuatro años.

Esta información permitirá cuantificar con mayor precisión el transporte de sedimentos desde las playas hacia ambientes submarinos y establecer conexiones entre las fuentes continentales de arena y sus destinos finales.

Hacia posibles estrategias de recuperación

Proyecto erosión de playasMás allá de generar conocimiento científico, la investigación apunta a entregar antecedentes útiles para la gestión costera. “Una vez conocidos estos procesos, queremos evaluar la posibilidad de remediación de las playas, como se hace en diversas partes del mundo, transportando de vuelta hacia las playas la arena erosionada de ellas”, afirma Hervé.

En paralelo, equipos multidisciplinarios de la UNAB trabajan en propuestas de investigación que incorporan modelación matemática de procesos hidrodinámicos y análisis económicos del impacto que tendría la reducción o desaparición de playas sobre la actividad turística local.

La expectativa de los investigadores es que los resultados contribuyan no solo a entender las causas de la erosión costera, sino también a orientar futuras decisiones sobre urbanización, infraestructura y conservación de uno de los patrimonios naturales más valorados del litoral central.

«Esperamos proseguir, diversificar puntos de vista y metodologías, con la ilusión de poder aportar al conocimiento de estos sistemas complejos y dinámicos que son las playas, para que la sociedad chilena pueda seguir disfrutando de ellas en el futuro», concluye Hervé.