Panel Laboral UNAB: edad sigue frenando empleo después de los 55
El 84% de los especialistas que integran la instancia liderada por la Universidad Andrés Bello considera que las personas de este grupo etario tienen menos oportunidades laborales que otros segmentos. Aunque el 52% anticipa que la demanda por estos candidatos aumentará en los próximos cinco años, la percepción de una menor capacidad de adaptación tecnológica surge como la principal barrera para su contratación.
La edad es un obstáculo para la empleabilidad de las personas mayores de 55 años en Chile. Así lo revela una nueva entrega del Panel Laboral UNAB, instancia liderada por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello y la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio y ALUMNI de la casa de estudios, cuyos resultados muestran una distancia entre el valor que las empresas reconocen en estos trabajadores y las oportunidades reales que tienen para acceder a un empleo.
El estudio, aplicado entre el 21 y el 29 de septiembre a un panel de 30 headhunters, buscó conocer la percepción de los expertos sobre las principales barreras que enfrentan las personas mayores de 55 años para insertarse en el mercado laboral. Uno de sus principales resultados es que el 84% de los encuestados considera que las oportunidades laborales de este grupo son menores o mucho menores que las de otros segmentos etarios. Además, solo un 8% estima que son similares y otro 8% considera que son mayores.
Esta realidad también se refleja durante los procesos de selección. El 92% de los especialistas señala haber recibido alguna vez de un cliente la instrucción de descartar candidatos por su edad, aun cuando cumplen con el perfil técnico requerido. De ellas, el 72%, estas solicitudes se presentan de manera frecuente u ocasional.
Al identificar los factores que más dificultan la contratación de personas mayores de 55 años, la percepción de una menor adaptación a las nuevas tecnologías encabeza las respuestas, con un 40,4% de las menciones. Le siguen los prejuicios sobre su capacidad para aprender nuevas habilidades y la preferencia de las empresas por perfiles más jóvenes, ambas alternativas con un 21,3%. En cambio, las mayores expectativas de renta concentran un 8,5% de las menciones; los prejuicios sobre la productividad, un 6,4%; y la percepción de una menor permanencia futura en la empresa, apenas un 2,1%.
Felipe Cosialls, de Shilton Consultig, señala en esta línea que “las oportunidades laborales son menores que para otros grupos etarios y los tiempos de reinserción más prolongados. Persisten sesgos asociados a una supuesta menor productividad, la cercanía a la jubilación y posibles brechas en habilidades tecnológicas, factores que las empresas pueden percibir como un mayor riesgo de contratación”.
A pesar de las barreras, los especialistas también reconocen atributos relevantes en los candidatos de este grupo. La experiencia y el conocimiento técnico son las características más destacadas de una persona mayor de 55 años, con un 29,9% de las menciones. Les siguen el compromiso y la baja rotación, junto con la capacidad para manejar conflictos y tolerar la frustración, ambas con un 25,4%. La capacidad de mentoría y transferencia de conocimientos a equipos jóvenes alcanza un 13,4%.
Esta valoración se repite al preguntar por los beneficios que obtiene una empresa al contratar a una persona de este rango etario: el 51% menciona la incorporación de experiencia y conocimientos adquiridos durante la trayectoria laboral, mientras que un 34% destaca la menor rotación del personal. La mayor productividad de los equipos representa un 10% y la reputación como empresa socialmente responsable, un 5%.
Dónde se encuentran las oportunidades
Pese a las dificultades, los especialistas identifican áreas del mercado laboral donde las personas mayores de 55 años tendrían mejores posibilidades de inserción laboral. Los cargos directivos o gerenciales lideran las respuestas, con un 35,4% de las menciones, seguidos por la consultoría, las asesorías y el trabajo por proyectos, con un 30,8%. Más atrás se ubican los cargos para profesionales especializados, con un 13,8%, y los cargos técnicos, con un 9,2%.
La valoración de la experiencia, sin embargo, no necesariamente se traduce en una mayor diversidad etaria al momento de conformar equipos. Consultados sobre el valor agregado de contar con equipos multigeneracionales, solo un 5% señala que sus clientes lo consideran relevante en gran medida. Un 59% afirma que lo valoran de manera moderada y un 36% que lo hacen en poca o ninguna medida.
Una demanda que podría aumentar en cinco años
Las perspectivas para los próximos cinco años muestran un escenario heterogéneo, aunque con predominio de expectativas de crecimiento. El 52% considera que la demanda por candidatos de 55 años o más aumentará durante los próximos cinco años, un 20% cree que se mantendrá relativamente estable y un 28% prevé una disminución.
“El envejecimiento de la población activa y la escasez de experiencia en determinadas posiciones harán que las empresas valoren más la trayectoria, el conocimiento del negocio, la capacidad de liderazgo y la estabilidad que aportan estos profesionales. Sin embargo, este cambio será progresivo, ya que todavía existen sesgos asociados a la edad”, señala Ana María Icaran, de Icaran Head Hunters.
En este contexto, las acciones que, a juicio de los integrantes del Panel Laboral UNAB, tendrían mayor impacto para mejorar la empleabilidad de las personas mayores de 55 años son los programas de capacitación digital y tecnológica, con un 29,6% de las menciones. En segundo lugar, aparecen los incentivos o subsidios estatales, y el fomento de modalidades laborales más flexibles, como el trabajo a tiempo parcial, freelance o por proyectos, ambas con un 18,5%. Por su parte, la visibilización de casos exitosos de contratación de personas mayores alcanza un 13%.
Conclusiones

Los resultados del nuevo informe del Panel Laboral UNAB muestran que los profesionales mayores de 55 años enfrentan distintas barreras para acceder el mercado laboral y que, si bien existe una expectativa de aumento de la demanda por estos trabajadores, se requerirá mantener vigentes sus competencias tecnológicas e impulsar políticas como incentivos y subsidios estatales para fomentar su empleabilidad.
Sandra Bravo, economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, afirma que el informe “revela una contradicción en el mercado laboral: a pesar de que las empresas reconocen el valor de la experiencia, el conocimiento técnico y la estabilidad que aportan las personas mayores de 55 años, esto no siempre se traduce en oportunidades concretas de contratación. De cara al futuro, la tarea es fortalecer la actualización de competencias, especialmente digitales, y avanzar hacia procesos de selección que prioricen las capacidades de los candidatos sin que la edad se convierta en una barrera”.
El Panel Laboral UNAB está integrado por los siguientes 30 headhunters nacionales: Leslie Cooper, HK Human Capital Chile; Eduardo Marín, Trabajando.com; Trinidad Goldsack, Mandomedio; Rose Marie Blanc, C-Group; María José Greene, Grupo Cinco; Ana María Icaran, Icaran Head Hunters; Felipe Arteaga, Uno A Uno Head Hunter; Angélica Álvarez, Afinis; Raimundo Villarino, Laboral Net; Paz Ovalle, HO Partners; Mario Mora, FirstJob; Rodrigo Herrera, B2B Trust Consulting; John Byrne, Odgers Berndtson Chile; Ornella Bono, Humanitas Executive Search; Diego Hurtado, Excellentium; Francisca López, Boyden Chile; Patricia Codecido, Global Jobs; Cecilia Besa, TestaNova; Felipe Cosialls, Shilton Consulting; Cristián Duarte, Transearch Chile; Franco Toselli, IT Hunter; Mónica Zepeda, Ebro Consultores; Bernardita Mena, Stanton Chase Chile; Juanita Aguirre, Aguirre & Asociados Head Hunting; Claudia Montedonico, HR Burô; Pamela Jiménez, Equation Partners; Ariela Dymensztain, AD Consulting; María Alejandra Torres, Althus Partners; Paola Briano, GEN Consultores y Angélica Mena, Intertrust Headhunting.
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