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Ariel Césped es ingeniero civil de la Universidad Andrés Bello y actualmente lidera una empresa que promete anticiparse a los terremotos. Para desarrollarla, echó mano a sus habilidades emprendedores y técnicas observando a los queltehues.

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Este profesional (31 años), que estudió la carrera vespertina de Ingeniería Civil Industrial entre los años 2015-2017, cuenta que desarrolló una red de alta tecnología que detecta las ondas primarias (ondas P) de un sismo e informa a los usuarios para que éstos se preparen ante la sacudida, proporcionando hasta un minuto de anticipación al desastre.

“En un inicio, creamos un sistema que detectaba ondas sísmicas de ultra-baja frecuencia (ULF), en el rango de 0 a 0,001 Hz. Después de varios prototipos, dimos con algunos sensores que funcionaban bastante bien. Comprobar esto en Chile es relativamente fácil, ya que en este país tiembla todos los días”.

Lo anecdótico es que, para comprobar el funcionamiento del sistema, recurrieron a la observación de la naturaleza. “Un día leí sobre el antiguo mito mapuche del Queltehue, un ave que suele vivir en las llanuras y praderas chilenas. Los antiguos decían que este pájaro tenía la capacidad de avisar cuando iba a temblar, haciendo escandalosos graznidos. Con el equipo decidimos poner cámaras 24/7 y algunos sensores en un potrero donde habitaba una colonia de Queltehues y los resultados fueron sorprendentes; cada vez que la red detectaba un sismo, los animales simultáneamente comenzaban a gritar. Fue una tremenda revelación” dice.

¿Qué resultados les dio este proyecto?
Como una forma de compartir esta novedosa idea con la ciudadanía, conectamos nuestra red al Servidor Global de Twitter, de modo que la gente podía recibir las alertas a través de sus teléfonos celulares gratuitamente. La iniciativa funcionó bien, y rápidamente se popularizó; hoy en día, tenemos más de 300 mil seguidores en nuestras redes sociales. La recepción del proyecto fue tan positiva, que nos motivó a dar el siguiente paso, fundando Sysmos, empresa dedicada al desarrollo de sistemas de alertas sísmicas.

¿En qué consiste el sistema de alertas?
Sysmos es un receptor portátil de alertas sísmicas que notifica la ocurrencia de terremotos hasta con un minuto de anticipación, proporcionando tiempo valioso a las personas ante el eventual desastre. El equipo se conecta a cualquier red WiFi y automáticamente comienza a interactuar con nuestra red de alerta. Cuando un evento sísmico es detectado, el receptor activa la alarma. Sysmos trae además incorporado varias herramientas muy útiles ante una emergencia, como linterna, radio, y cargador de celulares.

¿Quiénes son sus clientes?
Este año comenzaremos a vender nuestro dispositivo portátil para el hogar y oficinas, y estamos ad-portas de lanzar una versión industrial, que informa sismos a fábricas y empresas. Este equipo más potente también permite controlar máquinas, activar luces de emergencia, y tiene muchas otras aplicaciones.

¿Cómo aportó la UNAB a desarrollar tu proyecto?
Anteriormente estudié en otra universidad, y mi formación era muy tecnológica, muy dura. Esto fue útil para desarrollar toda la ingeniería que sostiene el proyecto, pero por otro lado no tenía las competencias de gestión y administración que necesitaba para levantar el negocio. En ese sentido, la carrera en la UNAB fue esencial, ya que me permitió balancear los conocimientos y así lograr los objetivos.

Ariel cuenta que hoy divide su tiempo en múltiples actividades. “Además de liderar mi empresa, también trabajo como consultor tecnológico para la compañía General Electric, en Santiago”, señala el profesional, quien disfruta de sus tiempos libres tocando la guitarra, jugando futbolito y cultivando un especial interés por la astronomía y la física. Junto a todo esto, este joven unabino realiza charlas de emprendimiento e innovación. “Actualmente realizo charlas a alumnos presenciales y por Facebook Live, tratando de divulgar mis experiencias y conocimiento”, dice.

Pudiste desarrollar tus habilidades emprendedoras…
Haber pasado por la UNAB fue vital para sacar adelante el emprendimiento. Los últimos dos semestres de la carrera tienen asignaturas fuertemente enfocadas hacia el emprendimiento e innovación, por lo que rescato todo lo que me han enseñado. Aprendí a organizar mis tiempos, a liderar equipos, ser eficiente, e inteligente en la toma de decisiones. Por supuesto que todo esto puede ser cansador, pero al final del día es algo que trae muchos beneficios, la experiencia es adrenalínica y uno aprende mucho.

¿Qué consejos les das a los actuales alumnos de ingeniería?
Que sepan aprovechar las oportunidades. A veces están ahí, frente a nuestras narices, y si somos lo suficientemente astutos podemos generar muchas oportunidades. Hace unos meses estuve en Sillicon Valley, la cuna mundial de la innovación y el emprendimiento, y la cultura que se vive ahí me hizo entender que las necesidades están por todos lados, esperando a alguien que se anime a desarrollar soluciones para satisfacerlas. Estamos en el mejor momento de la historia de Chile para emprender, invito a todos los unabinos a perder el miedo y jugársela por concretar sus ideas.

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