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Rodrigo García, estudiante de cuarto año de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, ya se destaca como investigador. En los últimos meses participó en el Congreso Nacional de Geriatría (donde junto a María Paz Zúñiga ganaron el primer lugar en formato póster), en el “XII Congreso Internacional de Estudiantes de Enfermería de Chile” y las “XXVI Nacional de Investigación”, donde fue parte del grupo organizador. Esta es su historia.

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Tiene 23 años, ya le hace guiños a la investigación, pertenece a una ONG -que busca romper con la barrera del lenguaje para aquellos migrantes haitianos- y está 100% de acuerdo con el movimiento feminista, inserto en una carrera que tiene en su mayoría a mujeres. Es Rodrigo García, estudiante cuarto año de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello.

Rodrigo Garcia EnfermeriaEste santiaguino ha tenido meses movidos: participó en el Congreso Nacional de Geriatría 2018, donde junto a su compañera María Paz Zúñiga ganaron el primer lugar en formato póster; en el “XII Congreso Internacional de Estudiantes de Enfermería de Chile” y las “XXVI Nacional de Investigación”, donde fue parte del grupo organizador.

¿Por qué decidiste estudiar Enfermería?
Desde chico siempre pensé en estudiar algo relacionado a la salud y que sí o sí me mantuviera en contacto directo con las personas. Terminando la Enseñanza Media, me di cuenta que Enfermería era la que cumplía con esos objetivos y, además, me llené con la idea de contribuir en el bienestar del otro. Ahora, me doy cuenta que enfermería no es un mundo, sino que es un universo de oportunidades, que llegan al mismo fin, contribuir al bienestar y salud de la población.

¿Qué te ha brindado la Facultad de Enfermería en lo que se refiere a tu formación profesional y en lo personal?
Es increíble cómo año a año con mis compañeras nos vamos dando cuenta de los cambios que hemos tenido a nivel personal, cuando miramos a las generaciones que vienen más atrás. Muchos de estos cambios es producto de las herramientas que entrega la Facultad, como las prácticas clínicas, que nos enseñan poco a poco a desenvolvernos en nuestro rol al interactuar con nuestros pacientes e irnos convirtiéndonos en profesionales cada vez más íntegros.

Creo que como sociedad nos falta mucho, pero a través de mi abuela (criada en un Chile 100% machista) puedo notar que poco a poco se van notando los cambios, estos se producen en conjunto con los cambios de generaciones. Ahora, el problema es cuantas generaciones más tendremos que esperar.

¿De dónde vine tu interés por la investigación?
Hace un tiempo no me llamaba la atención, es más, me daba pánico pensar en el día en que tuviera que leer un paper en inglés, pero fue en segundo año cuando la profesora Katiuska Reynaldos, del área de postgrado, me invitó a participar de una tabulación de datos. Fue mi primer acercamiento a la investigación, pude ver las encuestas aplicadas y el valor que tenían los datos en ellas, que revelaban información verídica, pero lo que más me gustó fue que con esos datos, se proponían soluciones para los problemas detectados y que al ser resueltos, impactarían positivamente en salud y en las vidas de esas personas. Creo que ese fue el momento en el que apareció el “bichito” de la investigación y de ahí en adelante vinieron muchas cosas relacionadas a lo mismo. El profesor Jorge Balladares, en segundo año, también me invitó a participar del proyecto “Prevención del Cáncer de Mamas”, coordinado por la Directora de la DGDE Patricia Fierro. Temeroso también dije que sí, pensando en un principio que era muy chico y que me faltaban muchos ramos que pasar para andar yo enseñando como se debían cuidar las personas (risas) pero, en fin, en esa oportunidad pude invitar a mi amiga María Paz Zuñiga a participar del mismo proyecto donde tuvimos que ir a dar charlas a la embajada de Colombia, experiencia que recuerdo con mucho cariño porque todo fluyó de la mejor manera y hasta hoy conformamos parte del equipo. Actualmente, nos encontramos capacitando a un grupo de estudiantes de diferentes niveles de nuestra misma carrera para que el proyecto tenga continuidad y siga por muchos años más.

Pero, ha habido más trabajos de esta línea…
Claro, en tercero, un grupo de estudiantes recibimos la invitación de la profesora Cecilia Toffoletto para participar en un proyecto de investigación que ella lideraba. Nuestra labor era entrevistar a los cuidadores de pacientes oncológicos de una Unidad de Cuidados Paleativos de un Hospital de Santiago. Esta experiencia creo que ha sido una de las más significativas y que más me ha impactado en el ámbito académico. Todo lo anterior, me demostró que a partir de la teoría, se puede influir en la vida de las personas si lo llevamos a la práctica. Esto consolida mis ganas de dedicarme a la investigación.

Rodrigo Garcia Enfermeria¿Cómo se ha generado tu interés en participar en Congresos y que significan ellos para ti?
Hace un año, en un ampliado de la Federación Nacional de Estudiantes de Enfermería (FENEECH), en mi cargo de delegado FENEECH del centro de alumnos en ese entonces, el delegado de la PUC Nicolas Hormazábal se adjudicó el Congreso Nacional de Estudiantes de Enfermería a realizarse el 2018. Sin saber que con Nicolas seríamos grandes amigos, me ofrecí como voluntario. No dimensioné la responsabilidad que estaba dejando caer sobre mis hombros (risa) para formar parte de la comisión que organizaría el evento. Así fue como en el transcurso de ese tiempo se definieron los cargos, otorgándome a mí el de Coordinador Externo por parte de la FENEECH. Todo esto sin tener luces de mi participación en el Congreso Nacional de Geriatría, ya que ambos congresos coincidieron en fechas, por lo que tuve que dividir la semana del 23 de julio en 2 días y medio como organizador del congreso de la FENEECH y 2 día y medio como participante en el Congreso Nacional de Geriatría. Afortunadamente, la participación en ambos tuvo resultados positivos. Por un lado, el congreso de la FENEECH, fue catalogado en la UC como uno de los hitos más grande alcanzados por los alumnos de pregrado. Recibimos a alumnos de Arica a Puerto Montt. Todos los participantes terminaron felices y así también lo expresaron la delegación participante de UNAB Santiago, conformada por estudiantes de segundo a quinto año.

¿Cuáles son tus metas a corto y mediano plazo?
A corto plazo, poder trabajar de la mano de mis profesores. Creo que nuestra Facultad tiene tremendos talentos académicos y, titularme claramente. Y a largo plazo, dedicarme 100% a la investigación.

Como joven ¿qué piensas de movimiento feminista que se está generando actualmente en Chile y el mundo?
Lo apoyo y lo comparto. Enfermería es una carrera mayoritariamente de mujeres, comparto a diario con mis compañeras y he sido testigo en los servicios de salud y, por parte, de muchos profesionales cómo se habla de que el enfermero hombre, se le da prioridad en el ámbito laboral por sobre las mujeres, ya que estos no se embarazan, estos “gastan menos plata” y tienen fuerza para trasladar a paciente. Me da mucha impotencia cuando escucho ese tipo de comentarios, ya que desvaloriza por completo a una persona por sus competencias y capacidades y la reducen a una cuestión de género y biología propia de la persona. Creo que como sociedad nos falta mucho, pero a través de mi abuela (criada en un Chile 100% machista) puedo notar que poco a poco se van notando los cambios, estos se producen en conjunto con los cambios de generaciones. Ahora, el problema es cuantas generaciones más tendremos que esperar.

Rodrigo Garcia Enfermeria¿Cómo es tu relación con tus compañeros, la mayoría mujeres?
(Risas) Me da mucha risa esta pregunta, si mis amigas leen esto se van a reír mucho. Nos queremos, peleamos, nos queremos, peleamos y así, pero siempre al final estamos cuando más nos necesitamos y nos apañamos para lo que sea. Me gustaría nombrarlas porque han sido personas súper importantes en estos años de carrera: la Cata, la Katy, la Naty, otra Cata, la Yasi, la Ale, la Cami, la Marta y la María Paz, ¡las quiero mucho, niñas!

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Soy alguien que no puede estar tranquilo, así que mis tiempos libres se dividen en trabajar, gimnasio, algún deporte, organizar cosas, etc. Lo último en lo que estoy es una ONG llamada Byenvini de la cual soy voluntario. En ella nos dedicamos a romper con la barrera del lenguaje para aquellos migrantes haitianos que no hablan español o lo hablan muy poco y les enseñamos por medio de clases todos los domingos a hablar nuestro idioma en el Colegio Sagrado Corazón de la Alameda.

¿Cómo es tu relación con tu familia?
Muy buena, los pilares de mi familia son mi papá y mi hermano. Pese a lo poco que nos vemos, ellos trabajan y yo estudio, siempre nos las arreglamos para juntarnos a tomarnos algo o compartir algún panorama. Ahora que estamos más grandes, somos más amigos que padre e hijos, producto de la confianza que nos tenemos. Siempre me apoyan en todas las cosas que hago.

Si pudieras definirte en una frase ¿cuál sería?
En la constante búsqueda de aprender algo nuevo.

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