25 Agosto 2026

Nuevo capítulo de Mauro Basaure en Routledge consolida programa de investigación sobre Teoría Crítica en América Latina

El académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello y director del Doctorado en Teoría Crítica y Sociedad Actual (TECSA), Mauro Basaure, participa en el volumen internacional Contemporary Critical Theory and Latin America: A South–North Dialogue on the Crises of the Present.

El sociólogo y académico de la Universidad Andrés Bello, Mauro Basaure, director del Doctorado en Teoría Crítica y Sociedad Actual (TECSA), es autor de uno de los capítulos de Contemporary Critical Theory and Latin America: A South–North Dialogue on the Crises of the Present, volumen editado por Alexis Gros, Agustín L. Prestifilippo y Santiago M. Roggerone y de próxima publicación por Routledge.

El libro reúne a investigadores de América Latina, Europa y Estados Unidos para examinar las relaciones entre la tradición de la Escuela de Frankfurt y los problemas contemporáneos de la región. Entre sus autores se encuentran, entre otros, Axel Honneth, Eduardo Grüner, Stefan Gandler, Verónica Gago, Daniel Loick, Regina Kreide y Amy Allen. El volumen busca, además, fortalecer un diálogo entre las formas de hacer Teoría Crítica desarrolladas en América Latina y aquellas provenientes del Norte Global.

El capítulo de Basaure, titulado “Bifurcations of Critical Theory: Reception and Remaking in Ibero-American Contexts of Crisis”, estudia comparativamente la recepción de la Teoría Crítica en Iberoamérica. Su principal resultado es que las teorías no simplemente “viajan” desde un lugar de origen y son posteriormente aplicadas en otros contextos. Al entrar en contacto con distintas historias políticas, tradiciones intelectuales, disciplinas, traducciones, editoriales y universidades, son seleccionadas, reinterpretadas y transformadas. El capítulo propone denominar este proceso como una forma de “traducción situada” o remaking de la teoría.

“Lo que me ha interesado mostrar es que la recepción de una teoría no es un fenómeno pasivo. América Latina no recibe simplemente una teoría producida en Frankfurt. Los contextos locales seleccionan problemas, autores y conceptos y, al hacerlo, también transforman la teoría que reciben. Estudiar esas transformaciones permite comprender tanto la historia de la Teoría Crítica como las sociedades que la han hecho suya”, explica Basaure.

De Chile hacia una investigación comparativa

La publicación en Routledge constituye un nuevo momento de un programa de investigación iniciado varios años atrás. Una primera etapa estuvo dedicada a reconstruir la recepción de la primera generación de la Escuela de Frankfurt en Chile mediante una metodología denominada bottom-up: en lugar de asumir de antemano una historia general de la influencia de Frankfurt, la investigación reconstruyó separadamente las trayectorias de textos de Horkheimer, Adorno, Benjamin, Fromm y Marcuse para observar cuándo, dónde y para qué problemas fueron utilizados.

Esta aproximación permitió identificar el fuerte efecto que tuvo la historia política chilena. Las recepciones iniciadas antes de 1973 fueron interrumpidas o desplazadas por la dictadura y adquirieron nuevamente importancia con el retorno a la democracia, cuando la Teoría Crítica fue utilizada para discutir problemas como la memoria, la modernización, la cultura de masas, el autoritarismo, el cuerpo, la sexualidad y las relaciones entre arte y política.

Un segundo estudio profundizó el método concentrándose exclusivamente en Dialéctica de la Ilustración, de Theodor W. Adorno y Max Horkheimer. Allí Basaure mostró que no basta con establecer cuánto se cita una obra: también importa qué partes se leen y cuáles permanecen prácticamente ausentes. La investigación mostró, por ejemplo, que en Chile la recepción se concentra fuertemente en las discusiones sobre Ilustración e industria cultural, mientras otros fragmentos del libro poseen una recepción mucho menor. La comparación latinoamericana mostró, a su vez, una recepción particularmente amplia y especializada en Argentina.

Posteriormente, esta línea fue ampliada en capítulos publicados en volúmenes internacionales de Springer y Bloomsbury, dedicados a reconstruir la trayectoria chilena dentro de estudios comparativos sobre la internacionalización de la Teoría Crítica. En ellos se identificó otro cambio relevante: el paso desde una recepción asociada a libros, grandes interpretaciones de la sociedad y debates intelectuales públicos hacia una producción crecientemente especializada, internacionalizada y concentrada en artículos académicos.

Qué agrega el nuevo estudio

El capítulo de Routledge lleva estas investigaciones a una escala propiamente iberoamericana. En lugar de tratar los países como casos independientes, construye dimensiones que permiten compararlos: cronologías de traducción, editoriales y revistas, densidad institucional, disciplinas que reciben la Teoría Crítica, tipos de publicaciones y partes de las obras que son trabajadas u omitidas.

Uno de sus resultados es la identificación de una bifurcación recurrente. Por una parte, existe una recepción estético-cultural, vinculada principalmente con autores de la primera generación como Adorno, Benjamin y Marcuse y con problemas de arte, cultura, modernidad y psicoanálisis. Por otra, se desarrolla una recepción normativa, asociada especialmente con Habermas y Honneth y orientada hacia democracia, derecho, justicia, esfera pública y reconocimiento. Estas configuraciones no serían puramente intelectuales: están vinculadas también con las distintas historias políticas y académicas de las sociedades iberoamericanas.

Para Basaure, uno de los alcances generales de este programa consiste precisamente en mostrar que estudiar la recepción de una teoría es también una forma de estudiar una sociedad.

“Qué autores se leen, qué problemas se consideran importantes, qué textos permanecen ausentes, qué disciplinas se desarrollan y qué tipo de publicaciones se privilegian dicen mucho sobre la estructura intelectual de una sociedad y sobre sus transformaciones históricas. La recepción funciona, en ese sentido, como una suerte de observatorio de los campos intelectuales y académicos”, señala.

Investigación y formación doctoral

Esta línea de trabajo se relaciona directamente con la labor de Basaure como director del Doctorado en Teoría Crítica y Sociedad Actual de la Universidad Andrés Bello, programa que actualmente se encuentra en proceso de admisión.

Para el académico, uno de los objetivos centrales del Doctorado es precisamente formar investigadores capaces de trabajar con las grandes tradiciones de teoría social y Teoría Crítica sin reducirlas a un ejercicio exclusivamente exegético.

“La Teoría Crítica sigue siendo intelectualmente productiva cuando permite construir problemas y comprender críticamente procesos contemporáneos. Eso supone conocer rigurosamente las tradiciones teóricas, pero también ser capaces de interrogarlas desde nuestras propias sociedades y producir teoría desde esos problemas. Esa relación entre teoría, investigación y sociedad es también central en el proyecto formativo de TECSA”, sostiene Basaure.

La próxima publicación del capítulo en Routledge refuerza así una línea de investigación que, partiendo del estudio de la recepción chilena de la Escuela de Frankfurt, ha avanzado hacia una pregunta más amplia: qué ocurre con las teorías cuando circulan internacionalmente y cómo los contextos latinoamericanos no solo las reciben, sino que contribuyen activamente a transformarlas y desarrollarlas.

Revisa el PDF en cuestión en el siguiente link: 9781003614500_previewpdf