Miembro clave del equipo de rescate de los mineros contó en la UNAB detalles inéditos de su experiencia | Noticias Universidad Andrés Bello
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Cristián Barra, asesor del ministerio del Interior y testigo in situ de la Operación San Lorenzo, estuvo en nuestra casa de estudios y contó su experiencia en una charla. Se refirió a la fortaleza de las familias, a aspectos anecdóticos de los 69 días y dijo que el Consejo de Defensa del Estado intentará por vía judicial recuperar los dineros involucrados en el rescate.

“Me conseguí con Adidas unos short y poleras hechas a su medida con características que se adaptaran a lo que estaban viviendo. Incluso estampadas con sus nombres.  Se las enviamos en las palomas y las reenviaron a la superficie. Cuando le pregunté a Luis Urzúa por qué las habían devuelto, me dijo ‘es que todos encontramos muy linda la ropa y acá abajo en la mina se va a ensuciar, así que preferimos que las guarden para cuando salgamos’”.

Con esta anécdota, el coordinador territorial del ministerio del Interior, Cristian Barra, ejemplificó los momentos de mayor relajo que vivieron los integrantes del grupo de rescate luego de encontrar con vida -tras numerosos sondajes- a los 33 mineros que quedaron atrapados en la mina San José.

En una charla denominada Operación San Lorenzo que se desarrolló el miércoles 27 de octubre en el auditorio del Campus Bellavista de la U. Andrés Bello, este ex candidato a diputado por la Región de la Araucanía -que destacó por ser uno de los anónimos más abrazados por los mineros a medida de que iban emergiendo en la cápsula Fénix 2- contó detalles inéditos de la que, según propia confesión, es la experiencia más importante de su vida.

“Es un orgullo haber participado en una operación de rescate tan exitosa y que sirvió para que el nombre de Chile quedara bien puesto a nivel internacional”, explicó Barra, quien con lujo de detalles contó los entretelones del rescate y desmitificó situaciones como que hubieran tenido que esperar al Presidente Piñera para anunciar que había vida en el fondo de la mina ese histórico 22 de agosto.

“Nosotros tuvimos una confirmación muy temprano con ruidos que se sentían en el fierro del sondaje que rompió en el refugio, eso se lo avisamos al instante al Presidente y le dijimos que tal vez no era pertinente que volara, sobre todo porque ese día falleció su suegro, pero todos conocemos cómo es y al mediodía ya estaba en camino a Copiapó. Tratamos de mantener en secreto la situación, no porque quisiéramos adueñarnos de la noticia sino porque no podíamos ir a contarles a los familiares que había vida sin decirles con certeza cuántos eran. No queríamos que se desesperaran. Hasta que al sacar el martillo de los sondajes llegó amarrado el famoso mensaje. Fue una bendición”, dice el coordinador territorial del ministerio del Interior.

Barra señaló que los momentos más duros de los 69 días que los mineros estuvieron bajo tierra fueron los primeros, cuando veían que no se podía acceder a la mina por medio de la chimenea y cuando los primeros sondajes pasaban de largo sin llegar al refugio. “Nos cuestionamos varias cosas pero siempre fuimos de frente con el mensaje para las familias. Después nos enteramos de que los dos primeros sondajes estuvieron a escasos metros de romper en el refugio así que esta fue una obra no sólo de la suerte sino también de la ingeniería chilena, de nuestros excelentes profesionales encabezados por André Sougarret, quien fue el verdadero cerebro técnico de esta operación”.

Uno de los aspectos que más sorprendió al personero fue la calma que mostraron los familiares de los trabajadores atrapados. “La contención familiar fue muy difícil. No sé si es que yo hubiera sido familiar habría tenido la calma que manifestaron ellos, pero hicimos un gran esfuerzo por entregarles mucha información, por darles esperanza, y por decirles que los trabajos iban a terminar con un resultado positivo”, recuerda.

Responsabilidad de la minera

En medio de la charla, Barra apuntó a la responsabilidad de la minera en el accidente. Señaló que 30 días antes de que ocurriera el desplazamiento de la mega roca que bloqueó el acceso al yacimiento hubo mineros que advirtieron sobre los ruidos que se sentían y que comúnmente en el ámbito cuprero son las primeras señales de alerta ante un derrumbe. También criticó que la minera San Esteban no pudiera hacerse cargo del rescate y afirmó que por eso el gobierno tuvo que tomar las riendas, con mucho apoyo de otras compañías del rubro. Sobre la responsabilidad judicial de los dueños del yacimiento, Barra señaló que “es un tema que va por dos carriles. Por un lado está la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, que obviamente tiene la que buscar las responsabilidades y la obligación de hacer recomendaciones para que algo así no vuelva a suceder y por otro lado, desde el punto de vista civil, legal y penal están los tribunales de justicia, que yo creo que va a terminar ahí,. El Consejo de Defensa del Estado va a hacerse parte por la cantidad de recursos que se gastaron en esta operación y su obligación es intentar recuperar estos recursos para todos los chilenos”.

En relación con un contacto entre el gobierno y los dueños de la mina fue categórico en afirmar que “no ha habido ningún acercamiento, estos temas no se negocian y se tienen que desarrollar en los tribunales”.

Finalmente, Barra mostró una serie de regalos que le hicieron los mineros, entre ellos un casco y una bandera que estuvieron los 69 días en el fondo de la mina. Además llevó una réplica del legendario mensaje “Estamos bien en el refugio los 33”, que le regaló el Presidente Sebastián Piñera. Al término de la charla, los alumnos presentes tuvieron la ocasión de fotografiarse con estos elementos para así acercarse un poco más a este hito histórico a nivel internacional que fue el rescate de los 33 de Atacama.

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Patricio Ojeda González
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