Medicina UNAB presentó investigaciones sobre ansiedad y formación clínica
Académicas de la sede Viña del Mar expusieron en las XXVI Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud dos estudios sobre bienestar estudiantil y experiencias tempranas de aprendizaje en Atención Primaria.
¿Cómo reducir la ansiedad de los futuros médicos antes de una evaluación clínica? ¿Qué beneficios tiene que los estudiantes se acerquen tempranamente a los centros de salud? Estas fueron las principales interrogantes abordadas por académicas de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Viña del Mar, durante las XXVI Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud (DECSA), realizadas en la Universidad de Chile.
El encuentro reunió a docentes e investigadores de distintas instituciones para compartir experiencias y estudios relacionados con la formación de profesionales de la salud.
En representación de la UNAB participaron Lya Palominos Lara y Verónica Subiabre Sandoval, quienes presentaron dos investigaciones orientadas a mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, con especial atención al bienestar estudiantil y al desarrollo de competencias clínicas.
Ansiedad ante evaluaciones
Uno de los trabajos presentados fue “Cambios en ansiedad autorreportada tras respiración guiada previa al ECOE en internos de medicina pediátrica”, expuesto por Lya Palominos y desarrollado junto a las académicas Cecilia Garrido, Verónica Subiabre y Roxana Buscaglione.
La investigación evaluó una intervención breve de respiración guiada antes de un Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE), modalidad de evaluación utilizada para medir habilidades clínicas mediante situaciones que simulan escenarios de atención.
El estudio exploró el potencial de esta estrategia para disminuir la ansiedad que experimentan los estudiantes frente a evaluaciones de alta exigencia, considerando que el estrés puede influir en su experiencia durante estas instancias.
“Las evaluaciones clínicas representan momentos de alta exigencia para nuestros estudiantes, no solamente por los conocimientos que deben demostrar, sino también por la presión emocional que pueden experimentar. Esta investigación nos permitió explorar una herramienta sencilla, como la respiración guiada, que podría contribuir a disminuir la ansiedad antes de rendir un examen y favorecer una experiencia de evaluación más positiva”, explicó Palominos.
El trabajo pone de relieve la importancia de incorporar estrategias de bienestar estudiantil en la formación médica, especialmente durante etapas que requieren demostrar conocimientos y habilidades en contextos clínicos.
Aprender desde la práctica
La segunda investigación, presentada por Verónica Subiabre Sandoval, llevó por título “Ambiente educativo en una experiencia clínica temprana de Atención Primaria en estudiantes de Medicina”.
El estudio, desarrollado junto a Cecilia Garrido, Roxana Buscaglione y Lya Palominos, analizó cómo los estudiantes perciben su entorno de aprendizaje durante las primeras experiencias de formación en centros de Atención Primaria de Salud (APS).
La investigación abordó la relevancia de estos espacios para vincular los contenidos aprendidos en las aulas con situaciones reales de atención, además de favorecer el desarrollo de competencias profesionales y una mayor comprensión de las necesidades de las comunidades.
“El contacto temprano con la Atención Primaria permite que los estudiantes comprendan desde el inicio de su formación que la medicina no se desarrolla únicamente en hospitales o salas de clases. Conocer la realidad de los centros de salud, relacionarse con los equipos y acercarse a las necesidades de los pacientes favorece un aprendizaje más contextualizado y una mirada integral del ejercicio profesional”, señaló Subiabre.
La académica destacó, además, el valor de estudiar las percepciones de los propios estudiantes, ya que estas permiten identificar aspectos del ambiente educativo que pueden contribuir a mejorar las experiencias de formación clínica.
Investigación educativa
Ambos trabajos fueron desarrollados mediante la colaboración de académicas de Medicina UNAB Viña del Mar, quienes abordaron distintas dimensiones del aprendizaje: desde el manejo de la ansiedad en evaluaciones hasta las experiencias clínicas durante los primeros años de formación.
La participación en las XXVI Jornadas DECSA permitió compartir estas investigaciones con docentes y especialistas de otras instituciones, además de intercambiar experiencias sobre estrategias de enseñanza y evaluación en carreras de la salud.
Los estudios también evidenciaron la importancia de investigar las propias prácticas educativas, utilizando información sobre las experiencias de los estudiantes para identificar oportunidades de mejora.
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