Más de 550 docentes UNAB fortalecen su práctica pedagógica y avanzan a una enseñanza innovadora y conectada con los estudiantes
La ceremonia reconoció el compromiso de académicos de Santiago, Viña del Mar y Concepción con el fortalecimiento de su práctica docente, a través de programas que promueven la innovación, la actualización pedagógica y la mejora continua de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La Universidad Andrés Bello (UNAB) realizó la ceremonia de graduación 2026 de los diplomados de formación docente impulsados por la Vicerrectoría Académica (VRA), instancia que reunió a académicos de las tres sedes de la institución para reconocer su compromiso con el perfeccionamiento permanente y la excelencia en la docencia universitaria.
Este año, cerca de 550 docentes culminaron uno o más programas de formación, cifra que se suma a los más de 2.500 profesores graduados desde la creación de estos diplomados, consolidando una comunidad académica que fortalece continuamente sus competencias pedagógicas y contribuye a la calidad de la formación que entrega la UNAB.
Formación continua para fortalecer el aprendizaje
Durante la ceremonia, el vicerrector académico de la UNAB, Nicolás Bronfman, agradeció el compromiso de los docentes que culminaron sus programas de formación y destacó el impacto que este esfuerzo tiene en la experiencia educativa de los estudiantes.
«Estos programas requieren tiempo, dedicación y mucha energía. Cada esfuerzo que ustedes hacen por mejorar su práctica docente tiene un efecto significativo en el aprendizaje de nuestros estudiantes. Como universidad estamos profundamente comprometidos con seguir fortaleciendo la calidad de la enseñanza y ustedes son parte fundamental de ese desafío», señaló.
En ese contexto, el director general de Desarrollo del Cuerpo Académico, Felipe Rodríguez, destacó la consolidación del programa de formación docente, señalando que algunos académicos ya han completado los cinco diplomados que ofrece la Universidad, reflejando una cultura de aprendizaje continuo al interior de la institución.
«Sabemos el esfuerzo que significa completar uno o incluso varios diplomados junto con las responsabilidades propias de la labor académica. Los invitamos a promover esta experiencia entre sus colegas, porque cuando son los propios profesores quienes comparten el valor de estos programas, más docentes se suman a este proceso de formación», afirmó.
Innovar con propósito
La ceremonia también contempló una conferencia de la directora del Centro de Fortalecimiento de la Formación Profesional, Paula Riquelme, quien abordó los desafíos actuales de la innovación docente en educación superior y su vínculo con el Modelo Educativo actualizado de la UNAB.
Durante su presentación explicó que innovar va mucho más allá de incorporar nuevas tecnologías, ya que implica desarrollar procesos planificados, reflexivos y sustentados en evidencia, orientados a mejorar los aprendizajes de los estudiantes.
«La innovación docente es un proceso intencionado. Surge de la reflexión sobre la propia práctica, se planifica y busca generar transformaciones reales y positivas en los aprendizajes de los estudiantes», explicó.
Asimismo, destacó que el Modelo Educativo actualizado de la UNAB reconoce la innovación como uno de sus ejes estratégicos y promueve el desarrollo de metodologías activas, evaluaciones auténticas y el uso pertinente de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, siempre al servicio del aprendizaje.
Transformar la experiencia en el aula
Como parte de la jornada, el académico UNAB Gonzalo Fagalde compartió una experiencia desarrollada tras cursar uno de los diplomados, en la que rediseñó sus clases online para aumentar la participación de los estudiantes mediante el trabajo colaborativo, la resolución de problemas reales y el uso de herramientas digitales.
El docente explicó que la iniciativa nació al identificar una dificultad común en la enseñanza remota: la escasa interacción de los estudiantes durante las clases virtuales.
«Muchas veces pensamos que innovar es hacer algo completamente nuevo. Pero también es innovación implementar pequeñas mejoras que podamos sostener en el tiempo y que realmente generen un cambio en la experiencia de aprendizaje», comentó.
Entre los cambios implementados destacó el trabajo en grupos reducidos, el seguimiento permanente de las actividades desarrolladas durante la clase y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial como apoyo para resolver dudas, estrategias que permitieron aumentar la participación y el compromiso de los estudiantes.
«La transformación no ocurre porque incorporemos más tecnología. Ocurre cuando transformamos al estudiante desde un espectador hacia un participante activo», concluyó.
Fortalecer la práctica docente
El compromiso con la innovación y la mejora continua también quedó reflejado en la experiencia de los académicos que culminaron los diplomados este año. Desde distintas disciplinas, coincidieron en que la formación les permitió fortalecer sus competencias pedagógicas, incorporar nuevas estrategias de enseñanza y responder de mejor manera a las necesidades de sus estudiantes.
Gabriela Beaumont, académica del Campus Creativo, destacó que el diplomado le permitió profundizar en estrategias para abordar la diversidad presente en el aula.
«Este diplomado complementa mi labor docente para entregar una mejor atención a los estudiantes en sus diversidades y particularidades, de manera que estas no sean un problema, sino una fortaleza para su proceso formativo”.
Desde Ingeniería en Construcción, Héctor Ruyones valoró las herramientas adquiridas para enriquecer su práctica docente.
«La Universidad nos entrega herramientas y estrategias para ser cada día mejores docentes y, de esa forma, lograr aprendizajes significativos con nuestros estudiantes».
Por su parte, Piera León Vergara, académica de Medicina Veterinaria, resaltó el valor de continuar perfeccionándose en la misma institución donde se formó.
«Ha sido una experiencia muy enriquecedora porque me permite aplicar lo aprendido con los estudiantes y seguir desarrollándome como docente».
En Psicología, Fabián Henríquez destacó el aprendizaje colaborativo que se generó durante el diplomado y su impacto en la docencia.
«Lo que más valoré fue la diversidad de profesionales con los cuales compartí. Ese intercambio, junto con el enfoque práctico del programa, enriqueció aún más el aprendizaje y fortaleció mi rol docente».
Para Victoria Silva, académica del área de la Salud, la formación continua resulta indispensable frente a los cambios que vive la educación superior.
«La educación está en constante evolución y este diplomado fue una excelente oportunidad para fortalecer mis competencias pedagógicas y conocer nuevas estrategias de enseñanza que responden a los desafíos actuales».
Una mirada complementaria aportó Claudio Cifuentes, académico de Formación General, quien destacó que uno de los principales aprendizajes fue desarrollar una reflexión permanente sobre la práctica docente.
«El aporte fundamental es instalar la reflexión pedagógica como un hábito, atreverse a innovar desde la experiencia del estudiante y convertir esa innovación en un proceso de mejora continua».
Finalmente, Ivette Robayo, académica del área de la Salud, explicó que el programa fortaleció el diseño de sus actividades de simulación clínica.
«Gracias al diplomado entendí la simulación clínica como una herramienta de perfeccionamiento. Hoy mis actividades cuentan con todos los elementos necesarios para que los estudiantes desarrollen las habilidades que requieren».
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