26 Junio 2026

LT BOARD | Académico de Psicología Nicolás Núñez explica cómo la meditación ayuda a enfrentar el estrés

En un artículo publicado por La Tercera A Bordo, Nicolás Núñez, académico de la carrera de Psicología de la Universidad Andrés Bello, abordó los beneficios de la meditación desde la evidencia científica, destacando su impacto en la regulación emocional, la reducción del estrés y el desarrollo de una relación más saludable con los pensamientos y las emociones. 

En un contexto donde el estrés se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la vida cotidiana, el académico de la carrera de Psicología de la Universidad Andrés Bello, Nicolás Núñez, participó en un reportaje de La Tercera A Bordo dedicado a analizar el papel de la meditación como herramienta para favorecer el bienestar psicológico y reducir los efectos del estrés crónico. 

Durante la publicación, el psicólogo y magíster en Neurociencia aclaró algunas de las ideas erróneas más frecuentes sobre esta práctica. Según explicó, meditar no significa «dejar la mente en blanco», sino desarrollar la capacidad de observar lo que ocurre en el momento presente. 

«La meditación consiste en prestar atención a lo que ocurre en el momento presente», señaló Núñez, agregando que el objetivo no es eliminar los pensamientos o las emociones, sino «modificar la manera en que nos relacionamos con ellos». 

En esa línea, el académico explicó que la práctica de la meditación no busca distraer a las personas de aquello que sienten o piensan, sino fortalecer la capacidad de permanecer conscientes de la experiencia presente. «No pretende distraernos de nuestros pensamientos o emociones, sino aprender a estar presentes frente a ellos», indicó. 

Respecto de los beneficios que la literatura científica ha documentado, Núñez sostuvo que los programas estructurados de meditación, especialmente aquellos basados en mindfulness o atención plena, muestran resultados consistentes en la reducción del estrés. 

«Los programas estructurados de meditación, especialmente aquellos basados en mindfulness o atención plena, reducen significativamente el estrés subjetivo e indicadores biológicos como los niveles de cortisol anticipatorio», afirmó. 

Además de sus efectos fisiológicos, el académico destacó que la práctica sostenida produce cambios importantes en el funcionamiento psicológico de las personas. Entre ellos, mencionó una mayor capacidad para concentrar la atención, una disminución de la rumiación mental y una mejor regulación emocional. 

«Entre los cambios más frecuentes se encuentran una mayor capacidad para estabilizar la atención, una disminución de la rumiación mental y una mejor regulación emocional. También se observa una reducción del afecto negativo, como la ansiedad, y un aumento de emociones agradables y estados de bienestar», explicó. 

No obstante, Núñez enfatizó que la meditación no constituye una solución universal y que, en determinados casos, debe practicarse con supervisión profesional. «Existen casos específicos donde la meditación podría resultar perjudicial si no se realiza bajo un acompañamiento clínico especializado», advirtió. 

El académico precisó que personas con antecedentes de trauma, depresión severa o determinados trastornos de personalidad podrían experimentar un aumento del malestar si realizan estas prácticas sin el apoyo adecuado, por lo que recomendó considerar siempre el contexto clínico y las necesidades individuales antes de incorporarlas como estrategia terapéutica. 

La participación de Nicolás Núñez en La Tercera aporta evidencia científica a una conversación cada vez más presente en torno a la salud mental y el manejo del estrés, contribuyendo a una mejor comprensión de los alcances, beneficios y limitaciones de la meditación como herramienta para promover el bienestar psicológico.