La Tribuna de Los Ángeles | El cambio de hora ya no es necesario
Nicolás Caselli, director de Ingeniería Civil Informática UNAB Concepción, explicó por qué el adelantamiento al horario de verano no es el mejor aliado para los sistemas computacionales.
En las vísperas del cambio de hora de verano de este sábado 5 de septiembre, el director de la carrera de Ingeniería Civil Informática de la sede Concepción de Universidad Andrés Bello (UNAB), Nicolás Caselli Benavente, explica el por qué esta modalidad afecta a sistemas y servicios computacionales e informáticos.
En una Carta a la Directora publicada el 3 de septiembre de 2026 por el diario La
Tribuna de Los Ángeles, el académico explica las razones del por qué esta modificación provoca inconvenientes en empresas, así como errores a proveedores e información errónea a compradores.
Cambio de hora: clave para la informática
Señora directora:
Cambiar la hora dos veces al año obliga a adaptar sistemas informáticos, aplicaciones, bases de datos y dispositivos que organizan nuestra vida cotidiana.
Cada modificación representa una carga de mantenimiento. Los sistemas operativos, servicios en la nube y bases de datos utilizan reglas de zonas horarias para convertir, almacenar y mostrar correctamente la fecha y la hora.
Una de las principales fuentes para estas reglas es la base de datos IANA, mantenida por una comunidad internacional que registra los cambios definidos por los gobiernos. Esto genera una deuda técnica global.
Actualizaciones
Las empresas deben actualizar servidores, revisar configuraciones, probar aplicaciones y verificar que sus procesos automáticos sigan funcionando.
Una agenda puede mostrar una reunión a una hora equivocada; una plataforma financiera puede registrar una operación en un momento incorrecto; un sistema de transporte puede descoordinar sus itinerarios; y una tarea programada puede ejecutarse antes o después de lo esperado.
La hora forma parte de los datos con los que funcionan los sistemas. Una decisión aparentemente sencilla puede generar complejidad en infraestructuras digitales que operan permanentemente y conectan a usuarios de distintos territorios.
Eliminar el horario de verano no acabaría con las zonas horarias, pero sí reduciría una fuente recurrente de excepciones, errores y costos de coordinación.
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