La Tribuna de Los Ángeles | Carta a la Directora: Invierno, moho y humedad
La Dra. Mónica Núñez, docente de Medicina de la UNAB, abordó las consecuencias que trae el invierno en nuestras casas. Acciones simples ayudan para que el moho y la humedad no aparezcan.
En una Carta a la Directora publicada este 24 de junio de 2026, la docente de Medicina de la Universidad Andrés Bello, Dra. Mónica Núñez, explicó lo que se debe hacer para cuidar la salud en invierno.
Además, puntualizó algunos errores que la gente comete, por desconocimiento o por instinto, según sea el caso, y que lleva a los habitantes de una casa a contraer enfermedades.
El invierno y sus problemas
Señora directora:
Cuando bajan las temperaturas, el instinto es cerrar todo, puertas, ventanas,
cortinas. El hogar se convierte en una fortaleza contra el frío, pero esa misma fortaleza puede volverse una trampa. El aire que no circula acumula humedad, y la humedad, sostenida en el tiempo, prepara el terreno para algo que no se ve a simple vista: el moho.
No es un problema menor ni exclusivo de viviendas antiguas o deterioradas. Ocurre en cualquier hogar donde la ventilación es insuficiente, donde se seca ropa adentro, donde el vapor de la cocina o del baño no tiene salida. Y sus consecuencias más serias recaen sobre los niños pequeños y los adultos mayores, quienes tienen las defensas comprometidas.
La humedad y el moho
La humedad interior debería mantenerse entre 30 y 50%. Cuando supera el 60%, el ambiente favorece la proliferación de hongos que irritan las mucosas, agravan las alergias y abren la puerta a infecciones respiratorias.
El moho no solo afea las paredes, sino que compromete el aire que respiran quienes duermen, comen y juegan en esa casa. Sin embargo, la solución no es compleja ni costosa. Abrir las ventanas unos minutos cada día, incluso en invierno, renueva el aire y reduce la carga viral y fúngica del ambiente. Evitar secar ropa al interior marca una diferencia real.
Y si el moho ya apareció, eliminarlo lo más pronto posible. Por último, si el hogar sufrió una inundación, este no debe habitarse hasta haberse secado por completo.
English version