25 Septiembre 2026

La Tercera | Por qué la sífilis y la gonorrea están encendiendo las alarmas sanitarias en Chile

María Jesús Hald, académica de la Facultad de Medicina de la U. Andrés Bello, sede Santiago, alertó por el aumento de infecciones como la sífilis y la gonorrea.

En una nota publicada el 25 de septiembre por La Tercera, la académica de la Facultad de Medicina de la U. Andrés Bello, sede Santiago, María Jesús Hald, alertó por el aumento de la presencia de sífilis y gonorrea en Chile.

fiebre hemorrágica malaria ébola África Congo OMS“Estamos frente a una señal epidemiológica sostenida y no ante un incremento aislado de un año”, explicó Hald, para referirse a las últimas cifras entregadas por el Ministerio de Salud respecto de las notificaciones por casos de sífilis y gonorrea.

En 2025, la sífilis alcanzó una tasa de 55,2 casos por cada 100 mil habitantes: una proporción 2,4 veces mayor de los que había en 2016. En el caso de la gonorrea, la tasa aumentó cerca de 2,5 veces frente a 2021, período que el país se encontraba enfrentando el COVID-19, por lo que se dificultaron los procesos de detección.

Hald advierte que  los grupos etarios que están sufriendo sus consecuencias: personas entre 20 y 39 años y los mayores de 60.

Durante las últimas décadas, los organismos de salud han privilegiado el concepto de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) por sobre el de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). La razón: una persona puede ser portadora de la infección por muchos años sin presentar síntomas ni desarrollar una enfermedad.

Para la académica, el aumento de estas ITS obliga a hacerse una importante pregunta de fondo: ¿qué está ocurriendo con la percepción de riesgo, con la educación sexual, con el acceso al diagnóstico y con la capacidad de interrumpir las cadenas de transmisión?

La experta señala la existencia de “nudos críticos” que explican este escenario. Primero están los cambios en las conductas y sexuales, como el interés por las relaciones consensuadas no monógamas, que impulsan a muchas personas a tener una mayor cantidad de parejas con las que no siempre se utiliza la protección adecuada.

También está la baja percepción de riesgo, ya que como existen tratamientos muy efectivos y económicos para tratarlas –la penicilina, por ejemplo, se utiliza con éxito para la sífilis desde hace más de 80 años– las personas las perciben como enfermedades menores, aunque están lejos de serlo.

Finalmente, Hald explica que hay otro punto relevante que influye en el aumento de casos: tanto la sífilis como la gonorrea pueden transmitirse desde personas que presentan síntomas invisibles o ninguno.

Por eso, “esperar a que aparezcan síntomas para testear es una estrategia insuficiente en poblaciones de mayor riesgo”, afirma.

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