La Estrella de Valparaíso | A dos años de su presentación, la Ley Alberto aguarda en el Senado
Miriam Pardo, académica de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, analizó el consumo de droga por parte de choferes del transporte público.
En una nota publicada el 1 de junio por La Estrella de Valparaíso, la académica de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Miriam Pardo, analizó el consumo de sustancias ilícitas por parte de los choferes de transporte público en Valparaíso.
Luego de la trágica muerte de un estudiante el 2024 tras ser atropellado por un microbús conducido por un chófer que dio positivo a consumo de cocaína, se impulsó una ley que busca establecer controles preventivos y aleatorios de drogas y alcohol.
Al respecto, Oscar Cantero, representante de los choferes de Valparaíso acusó que el gremio necesita ayuda y no solo castigos, ya que muchos de los trabajadores sufren problemas de adicción a las sustancias.
Miriam Pardo, explicó que «las jornadas extensas, escasos tiempos de descanso y exigencias físicas y mentales elevadas llevan a algunos choferes a consumir sustancias para mantenerse despiertos o sentir mayor energía».
«Si bien ciertas drogas generan un efecto inmediato de activación cerebral, el deterioro posterior obliga a aumentar las dosis para sostener ese efecto, configurando un círculo vicioso que va desembocando en dependencia», indicó la académica.
Pardo añadió que «el transporte público exige capacidades cognitivas complejas: atención sostenida, toma rápida de decisiones, anticipación de riesgos y adaptación constante a un entorno cambiante».
«El consumo de cocaína, por ejemplo, incrementa la impulsividad y la falsa sensación de control, volviendo al conductor más irritable. El cannabis, en tanto, afecta la atención, el juicio y el tiempo de reacción», sentenció la experta.
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