19 Enero 2026

La Estrella de Concepción | El interés de Estados Unidos por Groenlandia

El analista internacional de la UNAB, Felipe Vergara, entregó detalles de los planes de la Casa Blanca por anexar Groenlandia, situada al norte del planeta.

La idea de Estados Unidos de anexar Groenlandia tiene como trasfondo una visión geopolítica que entrelaza disuasión estratégica, competencia por recursos críticos y la acelerada reconfiguración del Ártico.

Su ubicación es el primer factor: Groenlandia está en la ruta más corta entreGroenlandia Trump Estados Unidos Venezuela América del Norte, Europa y Asia, haciéndola estratégica para tener ventaja en defensa y vigilancia.

La base aérea de Pituffik, operada por Estados Unidos desde hace décadas, es esencial para sistemas de alerta temprana y monitoreo espacial; esto muestra que el interés no es nuevo, sino parte de una estrategia que busca garantizar el control de la seguridad en el Ártico.

Los recursos de Groenlandia

Un segundo factor son los recursos: Groenlandia posee minerales críticos como tierras raras, fundamentales para tecnologías avanzadas y energías limpias, a medida que el mundo reduce su dependencia del petróleo, estos materiales se vuelven claves.

Sin embargo, explotarlos no es sencillo debido a las condiciones ambientales, las regulaciones y la oposición local hacen que cualquier proyecto requiera acuerdos sólidos y respeto por la autonomía groenlandesa.

El tercer elemento es el cambio climático: el deshielo abre nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a recursos, pero también aumenta riesgos ambientales y tensiones políticas.

El Ártico no se convertirá en un espacio sin reglas.

Sigue regido por acuerdos internacionales y por la cooperación entre países. Intentar imponer soberanía sobre Groenlandia rompería ese equilibrio y generaría conflictos innecesarios.

El rol de Dinamarca

Dinamarca y el gobierno autónomo groenlandés han dejado claro que la isla no es transable; además, cualquier intento de forzar un cambio de estatus sería contrario al derecho internacional y dañaría la imagen de Estados Unidos ante sus aliados.

La alternativa racional es fortalecer la cooperación.

Washington puede asegurar sus intereses sin alterar la soberanía a través de la inversión en infraestructura, mejorar capacidades de defensa conjunta y apoyar proyectos civiles que beneficien a la población local.

Esto no solo refuerza la seguridad, sino que construye confianza y estabilidad en una región cada vez más relevante.

Pese a ello, la administración Trump ha dejado bastante claro que todo puede modificarse y muchas veces unilateralmente, eso genera un escenario incierto no solo para Groenlandia, sino también para todo el contexto mundial.

Lea la publicación de La Estrella de Concepción