08 Junio 2026

La Estrella Concepción | Tim Payne, cuando internet decide crear una estrella

En una columna publicada este 8 de junio de 2026, Yusef Hadi, director de carrera de Publicidad de UNAB Concepción, abordó el poder de la publicidad y las RRSS para dar a conocer a un futbolista desconocido de cara a la Copa del Mundo.

Hasta hace apenas unos días, Tim Payne era un nombre que difícilmente aparecía en las conversaciones futboleras fuera de Nueva Zelanda.

Defensor de la selección neozelandesa y jugador del club Wellington Phoenix FC,Tim Payne internet publicidad Copa del Mundo FIFA Payne llevaba una carrera profesional sólida, pero lejos de los reflectores globales. Sin embargo, en cuestión de horas, pasó de tener apenas unos miles de seguidores en Instagram a superar varios millones, convirtiéndose en uno de los fenómenos mediáticos más inesperados de la previa del Mundial 2026.

¿Quién es Tim Payne?

La historia es simple, pero fascinante. El creador de contenido argentino Valen Scarsini decidió identificar al jugador menos conocido del Mundial y transformarlo en protagonista.

Tras revisar planteles, estadísticas y redes sociales, encontró en Tim Payne al candidato perfecto, un futbolista profesional con escasa notoriedad digital.

Lo que comenzó como un experimento terminó convirtiéndose en una movilización colectiva de internet.

Millones de personas comenzaron a seguirlo, comentar sus publicaciones y compartir su historia. En pocos días, Payne pasó de ser un desconocido a un símbolo viral del torneo.

Pero lo verdaderamente interesante no es Tim Payne. Lo verdaderamente interesante es lo que Tim Payne representa. Durante décadas, los medios tradicionales definieron quién merecía atención.

El poder de Internet

Las grandes cadenas televisivas, los periódicos y las marcas construían celebridades mediante exposición constante y presupuestos millonarios. Hoy, la lógica parece haberse invertido. La atención ya no se compra únicamente, también se construye colectivamente. Una comunidad digital puede decidir, casi de manera espontánea, convertir a una persona anónima en un fenómeno global.

Porque internet no hizo famoso a Tim Payne por ser el mejor jugador del Mundial. Lo hizo famoso porque representaba una narrativa irresistible, la del desconocido que recibe una oportunidad inesperada para convertirse en protagonista.

Para aprender

Y ahí aparece una de las lecciones más relevantes para quienes trabajan en publicidad, comunicación y medios. Las audiencias actuales no solo consumen contenido, también participan en él.

Lo intervienen. Lo modifican. Lo convierten en experiencia colectiva. El fenómeno Payne es, en esencia, una campaña creada por millones de personas sin agencia, sin cliente y sin pauta publicitaria.

Para las marcas, esto supone un desafío enorme. Muchas organizaciones siguen obsesionadas con interrumpir a las audiencias, cuando las audiencias están buscando historias en las que puedan involucrarse activamente. El éxito ya no depende únicamente de generar alcance, depende de generar participación.

Lea la columna completa de Diario La Estrella de Concepción