05 Octubre 2026

Sondeo IPP UNAB: 82,7% no ve oportunidades laborales en vejez

El estudio muestra, además, que el 71,6% de los encuestados afirma que en Chile no se valora la opinión de las personas mayores y el 58,5% estima que no suelen ser tratadas con respeto. Dificultades económicas, sabiduría y problemas de salud son las características que más se asocian al pensar en una persona mayor.

Con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad, el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello presentó los resultados de un sondeo sobre percepciones y actitudes hacia el envejecimiento en Chile. El estudio aborda cómo las personas imaginan esta etapa de la vida, sus principales anhelos y temores, y las oportunidades de desarrollo que tienen las personas mayores.

Los resultados muestran que la vejez se asocia, principalmente, a dificultades económicas, sabiduría y problemas de salud. Al pensar en una persona mayor, un 50,8% menciona la falta de ingresos como una de las principales características de esta etapa de la vida y un 42,4% cree que es la fragilidad o enfermedad. Al mismo tiempo, la sabiduría y experiencia aparecen como una asociación positiva destacada, mencionada por un 46,5% de los encuestados.

Al preguntar por los aspectos que más le ilusionan de la vejez, la principal expectativa de las personas es mantener la autonomía y una buena calidad de vida, con un 36% de las menciones. Le sigue la opción “no me ilusiona llegar a la vejez”, con un 28,3%, y tener más tiempo para disfrutar la vida, con un 16,5%. En este aspecto se observan diferencias generacionales: mientras que el 45,6% de los jóvenes entre 18 y 29 años manifiestan no sentir ilusión por llegar a la vejez, esta proporción disminuye al 11% entre las personas de 65 o más años. Además, el 52,1% de este último grupo etario manifiesta como principal expectativa mantener la autonomía y buena salud, mientras que, para las personas entre 18 y 29 años, este anhelo disminuye a un 22,9%.

Por el contrario, las principales preocupaciones frente a esta etapa se concentran en los problemas de salud o la pérdida de autonomía, mencionados por el 44%, y en no contar con recursos económicos suficientes, con un 35%. En este último punto también se observa una diferencia generacional: el temor a enfrentar problemas de salud o perder autonomía aumenta con la edad, desde un 41,5% entre los jóvenes de 18 a 29 años hasta un 47,8% entre los mayores de 65.

Otro aspecto en el que indagó el sondeo es la noción sobre cuándo comienza la vejez. Cerca de la mitad de los encuestados -47,5%- ubicó el inicio de esta etapa entre los 60 y 69 años, mientras que el 17,5% dice que ocurre entre los 70 y 74 años. Sin embargo, el 15,6% considera que la vejez depende del estado de salud o de la actitud más que de una edad determinada. Esta última percepción aumenta con la edad: llega a un 33,7% entre los mayores de 65 años, frente a un 5,4% entre los jóvenes de 18 a 29 años.

 

 

Envejecimiento y mercado laboral

 

La dimensión laboral es uno de los ámbitos que abordó el estudio: frente a la pregunta sobre las razones por las que una persona continúa trabajando después de la edad legal de jubilación, un 81% señala que la principal motivación es la necesidad económica, mientras que un 12% lo atribuye a que la persona disfruta su trabajo y quiere mantenerse activo, proporción que sube a un 22,6% entre personas de 65 años o más.

Al mismo tiempo, el sondeo refleja una disposición mayoritaria a no continuar trabajando después de la edad legal de jubilación. Un 55% manifiesta que probable o absolutamente no le gustaría seguir haciéndolo si pudiera elegir libremente, mientras que el 45% responde que definitiva o probablemente sí le gustaría seguir activo en el ámbito laboral. Sin embargo, la idea de continuar trabajando más allá de la edad de jubilación aumenta con los años: mientras que el 32,2% de los jóvenes de 18 a 29 años se inclina por continuar trabajando, entre las personas de 65 años o más esta voluntad asciende a un 58%.

En paralelo, se observa un amplio rechazo a aumentar la edad legal de jubilación de manera transversal en todos los rangos etarios: un 83% está en desacuerdo o muy en desacuerdo con que sea necesario posponerla considerando el incremento de la esperanza de vida, frente a un 11% que está de acuerdo o muy de acuerdo. En tanto, el 6% no toma posición al respecto.

La percepción de límites asociados a la edad es particularmente marcada en el ámbito laboral. Solo un 17,9% considera que nunca se es demasiado mayor para postular a un nuevo empleo o cambiar de rubro profesional. Esta proporción aumenta al 37,3% para iniciar un negocio propio, al 38,7% para matricularse en una carrera universitaria, técnica o diplomado y al 47,8% para aprender a utilizar tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial. Por su parte, la mayor predisposición favorable se observa en las relaciones de pareja: el 64,4% considera que nunca se es demasiado mayor para iniciar una nueva relación o contraer matrimonio.

Asimismo, un 82,7% está en desacuerdo o muy en desacuerdo con que el mercado laboral chileno ofrece oportunidades reales de empleo para quienes desean seguir trabajando en la vejez. Esta percepción es igualmente crítica respecto de su participación social: el 71,6% considera que no se valora la opinión de las personas mayores y el 58,5% estima que no suelen ser tratadas con respeto.

El sondeo también evidencia experiencias discriminatorias asociadas a la edad: mientras que el 45% manifiesta que con alguna o mucha frecuencia se ha sentido limitado en oportunidades por su edad, el 55% señala que casi nunca o nunca le ha pasado. En este sentido, la proporción de personas que dicen haber sido discriminados de alguna forma por la edad aumenta desde un 36,7% entre las personas de 18 a 29 años hasta un 57,8% entre quienes tienen 65 años o más.

Para Alejandra Ríos, directora del Observatorio para la Inclusión del IPP UNAB, los resultados reflejan una percepción heterogénea sobre la vejez. “Por una parte, existe un reconocimiento de la experiencia y la sabiduría de las personas mayores y una valoración de la autonomía como uno de los principales aspectos de esta etapa. Pero, al mismo tiempo, se observan importantes limitaciones percibidas en ámbitos como el empleo, la valoración de sus opiniones y el trato. Las diferencias entre generaciones también son relevantes y muestran que la forma en que entendemos la vejez cambia según la etapa de vida en que nos encontramos, tendiendo a ser más favorable a medida que aumentan los años”, señaló Alejandra Ríos.

El sondeo “Percepciones y actitudes hacia el envejecimiento en Chile” consideró 2.840 respuestas de hombres y mujeres mayores de 18 años residentes en las 16 regiones del país, las cuales fueron estratificadas proporcionalmente según sexo, edad, nivel educacional, convicciones sobre responsabilidad económica y posición política. La aplicación del cuestionario se realizó entre el 21 de agosto y el 10 de septiembre de 2026 mediante encuestas autoadministradas con cobertura nacional, a cargo de la empresa SCAN. El margen de error muestral es de un 6%.