DF | 92% de reclutadores recibió solicitudes para excluir por edad
La última entrega del Panel Laboral UNAB indagó en las barreras y oportunidades para los trabajadores mayores de 55 años en el mercado laboral chileno. Se detectó que, si bien se valora la experiencia, el conocimiento acumulado y la menor rotación laboral, esto no siempre se traduce en más oportunidades laborales.
La experiencia y los conocimientos técnicos no parecieran ser suficientes hoy para trabajadores de 55 años o mas. La ultima edición del Panel Laboral del Instituto de Politicas Públicas de la Universidad Andrés Bello (UNAB) reveló que el 92% de los reclutadores ha recibido alguna vez instrucciones de empresas para descartar candidatos por razones de edad, aun cuando cumplían con el perfil requerido. Más categórico, un 36% afirmó recibir dichas solicitudes frecuentemente y un 36% de manera ocasional. Solo un 8% dijo que nunca ha tenido una petición de este tipo.
La medición -que es liderada por el Instituto de Políticas Públicas de la UNAB y la Vicerrectoria de Vinculación con el Medio y Alumni de la casa de estudios- constató, además, que el 84% de los expertos dijo que este segmento etario enfrenta oportunidades laborales menores o mucho menores que otros grupos etarios.
“Con cierta frecuencia, la edad aparece como una restricción explícita en los procesos de búsqueda, aun cuando el candidato cumple plenamente con los requisitos técnicos y de experiencia. En algunos casos, el cliente define desde el inicio un rango etario, lo que limita las oportunidades para ejecutivos senior”, sealó Ana María Icarán, de Icaran Head Hunters.
La visión fue compartida por Patricia Codecido, de Global Jobs, quien advirtió que, aunque hoy no es habitual que las empresas declaren ablertamente una preferencia por determinada edad, los sesgos continúan presentes durante los procesos de selección, muchas veces de manera inconsciente.
Los prejuicios
Contrario a lo que podría suponerse, el principal obstáculo para este tipo de candidato no se relacionada ni con expectativas salariales ni productividad, sino que con sus capacidades tecnológicas.
Según el Panel, la percepción de una menor adaptación a nacientes tecnologias concentró el 40,4% de las menciones entre las barreras para contratar a mayores de 55 años. Le siguieron prejuicios sobre su capacidad para aprender nuevas habilidades y la preferencia de las empresas por perfiles más jovenes, ambas con un 21,3%. En cambio, las aspiraciones de renta representaron solo un 8,5% de las menciones, mientras que las dudas sobre su productividad alcanzaron un 6,4% y la percepción de una menor permanencia futura en las empresas, apenas un 2,1%.
Los resultados evidenciaron que buena parte de las dificultades para acceder a un empleo estaría vinculada a percepciones previas sobre las capacidades de los candidatos, más que a una evaluación efectiva de su desempeño.
Esta contradicción también quedó reflejada en los atributos que los propios reclutadores reconocen en los trabajadores de más edad. La experiencia y el conocimiento técnico fueron valorados por un 29,9%. A continuación, aparecieron el compromiso y la baja rotación, y la capacidad para manejar conflictos y tolerar la frustración, ambas con un 25,4%,
De hecho, al consultar por los beneficios de contratar a una persona mayor, el 51% de las menciones apuntó a la experiencia y los conocimientos acumulados, mientras que un 34% destacó la menor rotación laboral.
Las oportunidades
Pese a las barreras, el informe identificó espacios donde los trabajadores de más de 55 años tendrían mejores posibilidades de inserción.
Los cargos directivos o gerenciales concentraron el 35,4% de las menciones, seguidos por la consultoría, las asesorías y el trabajo por proyectos, con un 30,8%. Más atrás aparecieron los profesionales especializados (13,8%) y los cargos técnicos (9,2%).
Es decir, posiciones donde la experiencia y los conocimientos acumulados constituyen un activo difícil de reemplazar.
El sondeo, además, detectó que las perspectivas hacia adelante muestran cierto optimismo respecto de este rango etario. De hecho, el 52%de los especialistas anticipó que la demanda por trabajadores de 55 años o más aumentará durante los próximos cinco años, mientras que un 20% estimó que permanecerá estable y un 28% proyecto una disminución.
“La demanda por talento de 55 años o más tenderá a aumentar, impulsada por el envejecimiento de la población, la escasez de ciertos perfiles especializados y una mayor valoración de la experiencia. Sin embargo, este avance será gradual, ya que todavia existen sesgos asociados a la edad”, dijo Ariela Dymensztain, de AD Consulting.
Para la economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Publicas y autora del informe, Sandra Bravo, los resultados constatan una contradicción del mercado laboral: “A pesar de que las empresas reconocen el valor de la experiencia, el conocimiento técnico y la estabilidad que aportan las personas mayores de 55 años, esto no siempre se traduce en oportunidades concretas de contratación”.
A su juicio, el desafío será fortalecer la actualización de competencias, especialmente digitales, y avanzar hacia procesos de selección que prioricen las capacidades de los candidatos, evitando que la edad se transforme en un filtro de exclusión.
Publicado el 15 de octubre en Diario Financiero.
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