09 Febrero 2026

Economía inicia 2026 consolidando avances y con desafíos laborales

El último reporte del Instituto de Políticas Púbicas de la Universidad Andrés Bello consignó un nuevo aumento intermensual de +3,2 puntos en el Índice Económico IPP UNAB, el cual provee un panorama general de la actividad nacional. El subcomponente de Expectativas avanzó +8 puntos con respecto a diciembre, seguido del Subíndice de Situación Macroeconómica (+0,8). En contraste, el de Consumidores cayó -3,2 a causa de un deterioro en algunas condiciones que afectan directamente a los hogares, particularmente vinculadas al mercado laboral y al ahorro.

El primer informe 2026 del Barómetro de la Economía Chilena, instrumento que monitorea mensualmente el comportamiento de diversas variables de interés, entregó un alentador arranque de año: con un nuevo repunte en la actividad intermensual, el Índice Económico IPP UNAB de enero llegó a los 31,2 puntos, logrando así un incremento de +3,2 con respecto a diciembre de 2025.

En síntesis, el análisis elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello reportó que, en enero, se generaron cinco movimientos dentro los indicadores que estudia el instrumento: uno en sentido positivo –exportaciones- y cuatro en dirección negativa -inflación, creación de empleos, saldos en cuentas corrientes y depósitos a plazo, y tasa de informalidad-.

Así, de los 24 indicadores que componen el Barómetro de la UNAB, el 12,5% se ubicó en el cuadrante más favorable “bien y mejorando”, correspondientes a la confianza en los consumidores, las exportaciones y el IPSA. En tanto, en la zona “bien, pero empeorando” se localizó el 12,5%, reuniendo a la inflación, la incertidumbre económica y la tasa de informalidad. En tanto, un 4,2% se posicionó en el área “mal, pero mejorando”, incluyendo a la inversión extranjera directa. Por último, el 12,5% de los indicadores se localizaron en el peor cuadrante “mal y empeorando”, correspondiente al IMACEC, la creación de empleos, y al saldo en cuentas corrientes y depósito a plazo.

En cuanto a los componentes que no registraron variaciones, el cuadrante “bien y sin cambios” concentró el 37,6% del total, encontrándose en él las remuneraciones reales, la deuda neta del gobierno, la tasa promedio de créditos hipotecarios, los deudores morosos, la participación laboral, el precio del cobre, el riesgo a nivel país, la tasa promedio de crédito de consumo, y la participación laboral femenina. En contraparte, el área “mal y sin cambios” agrupó el 20,8% de las variables, dentro de las que se encuentran el desempleo, la confianza empresarial, el dólar, la tasa de ocupación, y el índice de avisos laborales de internet.

 

Índice Económico IPP UNAB y subíndices

En el primer mes del año, el informe de la Universidad Andrés Bello -cuyo cierre se realizó con las cifras vigentes al 12 de enero- reveló que el Índice Económico IPP UNAB registró un ascenso en su variación intermensual desde los 28 a los 31,2 puntos, incremento mayor al experimentado en diciembre de +1,8 puntos. De esta manera, el Índice IPP UNAB continúa consolidando su posición en el cuadrante más favorable del instrumento, “bien y mejorando”.

Subíndice de expectativas

Este subcomponente fue el que registró el mayor avance, pasando de 40 a 48 puntos, lo que permitió su afiatamiento en el área “bien y mejorando”. Si bien no se registraron cambios de cuadrantes en sus variables, esta alza da cuenta de una mejora relevante en las percepciones económicas al inicio del año.

En ese sentido, el informe del IPP UNAB destaca el gran avance en la confianza de los consumidores dentro del subíndice. De acuerdo con el último informe de IPSOS, este índice aumentó respecto del mes anterior, pasando desde 43,7 a 49,2, situación que reflejaría una mejora en la percepción sobre la situación económica personal y las expectativas a futuro, especialmente en componentes asociados a estabilidad financiera y perspectivas de consumo. Asimismo, el desempeño del IPSA también llama la atención, puesto que al 12 de enero abrió en 10.929 puntos, consolidando un crecimiento interanual de 60,4%, muy por encima del 53,4% registrado el mes anterior.

Subíndice de situación de los consumidores

Este subíndice fue el único que mostró un retroceso en enero, al pasar de los 18,5 puntos en diciembre a 15,3 en enero (-3,2 puntos) y cayendo del cuadrante más favorable al “bien, pero empeorando”. Dentro de él se registraron cuatro cambios de cuadrante, todos en dirección pesimista.

economía chilena inicio 2026

El primer movimiento negativo provino de la inflación acumulada en doce meses, que se ubicó en 3,5%, superando levemente el 3,4% registrado el mes anterior. Si bien esta variación es acotada, fue suficiente para provocar un cambio de cuadrante desde “bien y mejorando” hacia “bien, pero empeorando”.

El segundo cambio corresponde a la creación de empleos, variable que se mide a través de su crecimiento interanual. En el último mes, esta registró una variación negativa de –0,21%, ubicándose por debajo del crecimiento interanual de 0,13% observado el mes previo y revirtiendo los avances registrados durante los cuatro meses anteriores. Este deterioro fue suficiente para provocar un desplazamiento desde el cuadrante de “bien, pero empeorando” hacia “mal y empeorando”, reforzando las preocupaciones en torno al desempeño del mercado laboral.

En tercer lugar, se encuentra el saldo en cuentas corrientes y depósitos a plazo, variable que pasó desde el cuadrante “mal, pero mejorando” a “mal y empeorando”. En términos nominales, la suma de estos saldos alcanzó los 74.722.156 millones de pesos, por debajo de los 75.196.002 millones registrados el mes anterior. Al ajustar por población mayor de 18 años y por inflación, la caída se mantiene en términos reales per cápita, lo que explica el deterioro de la variable. Este comportamiento sugiere que, pese a otros avances, los hogares estarían utilizando sus ahorros líquidos para enfrentar gastos corrientes o ajustando su portafolio financiero, condición que refleja una capacidad de ahorro aún frágil.

Subíndice de situación macroeconómica

Por último, el subíndice de situación macroeconómica creció +3,5 puntos, al pasar de 9,7 en diciembre a 13,2 en enero, afianzando su presencia en el cuadrante “bien y mejorando”. En este subcomponente se consignó solo un cambio de cuadrante y fue en sentido positivo.

Este movimiento se registró en las exportaciones, que se desplazaron desde “bien, pero empeorando” hacia “bien y mejorando”. En diciembre de 2025, estas alcanzaron un total de 11.286 millones de dólares, superando ampliamente el nivel del mes anterior, que fue de 8.504 millones de dólares. Además, registraron un crecimiento interanual de 15,95% en términos reales, cifra muy superior al 5,53% observado previamente y que constituye el mayor crecimiento anual registrado durante 2025. Este desempeño consolida así a las exportaciones como uno de los principales aportes positivos al subíndice en el cierre del año.

Por otro lado, si bien no registró cambio de cuadrante, vale la pena destacar el comportamiento del cobre. Este se mantuvo en el cuadrante de “bien y mejorando” y superó de forma sostenida los 6 dólares por libra, ubicándose en niveles históricamente altos. Al contrario, otra variable relevante que no experimentó un cambio de área -pero sí presentó un deterioro en su magnitud- fue el IMACEC. El indicador se mantuvo en la zona “mal y empeorando” puesto que, en este último mes, la variación interanual alcanzó solo un 1,2%, ubicándose por debajo del 2,2% observado el mes anterior.

Conclusiones

El análisis del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello concluyó que estos movimientos hicieron que la economía chilena iniciara el 2026 de forma positiva, dando continuidad a las mejoras observadas en el cierre del 2025. Lo anterior, se refleja en el salto intermensual que consolida al Índice Económico IPP UNAB en la zona más auspiciosa del Barómetro de la Economía Chilena, impulsado por las expectativas y variables como el cobre y el IPSA, aunque continúan destacando de forma negativa la creación de empleo y la informalidad laboral.

economía chilena inicio 2026

El subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Gonzalo Valdés, destaca la sólida posición en que debuta la economía este 2026. “Los avances acumulados hacia fines del año anterior, combinados con los históricos precios del cobre, la estabilidad macroeconómica y el buen desempeño de los mercados financieros configuran un punto de partida positivo para este año, no obstante, las perspectivas de crecimiento siguen siendo moderadas y el mercado laboral continúa débil. En ese sentido, el objetivo de las nuevas autoridades será aprovechar este escenario para impulsar el crecimiento y fortalecer el empleo, de modo de que las mejoras se traduzcan en beneficios concretos para los hogares chilenos”.