El Mercurio de Valparaíso | Seguridad: región más crítica en 10 años
Un nuevo reporte del Barómetro de la Economía Chilena del Instituto de Políticas Públicas de la UNAB mostró un retroceso en la actividad económica en su conjunto durante el quinto mes de 2026.
El informe elaborado por el Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo (OCRIT) de la Universidad Andrés Bello concluyó que la Región de Valparaíso enfrenta un escenario de seguridad más complejo que el observado hace una década atrás.
El análisis denominado «Radiografía de la Seguridad en Chile 2025: desafíos en el contexto del nuevo gobierno en la Región de Valparaíso«, sostiene que si bien los delitos violentos como homicidios (-22%), secuestros (4-0, tráfico desustancias(8%) y extorsiones(-2%)cayeron en el último año, al mirar la evolución del periodo 2014-2025 se advierte una expansión de delitos asociados al crimen organizado.
El estudio, basado en datos del Delito de la Subsecretaria de Prevención del Delito, Carabineros de Chile y el INE, analizó la evolución de diez delitos potencialmente asociados al crimen organizado en la última década.
Uno de los fenómenos que más inquieta en la zona son los homicidios, que registraron un alza de 56% entre 2014 y 2025, pasando de 55 a 86 casos. Si bien durante el último año se registró una caída de 22% respecto del máximo alcanzado en 2024, el reporte destaca que la violencia letal continúa situándose por encima de los niveles históricos de la región.
Algo parecido se observa en lo que respecta a los secuestros, que más que se duplicaron durante la última década, aumentando 10-4% entre 2014 y 2025. Aunque el delito mostró una moderación reciente al caer 14 unidades entre 2024 y 2025, el Informe advierte que se mantiene en niveles significativamente superiores a los registrados antes del rango de estudio, consolidándose como una de las manifestaciones más preocupantes.
Aumento de extorsiones
Respecto a los casos de extorsiones registrados, pasaron de uno en 2014 a 22 en 2025, lo que representa un incremento de 2.300%%c aunque al comparar estos episodios entre 2024 y 2025, caen en un 2 por ciento. En materia de tráfico de sustancias, el informe identifica una tendencia general al alza durante la década. Aunque los casos bajaron el año pasado en un 8%, los niveles registrados en 2025 siguen siendo superiores a los observados en 2014, con un alza de 13% en el periodo.
En cuanto a los robos con violencia o intimidación, estos cayeron respecto a 2014 y también en el último ano. En el primer caso, se registró una baja de 7%, mientras que entre 2004 y 2025 descendieron un 19%. Asimismo, los robos por sorpresa también retrocedieron un 40 por ciento en la década y un 7 por ciento el año pasado.
En contraste, la sustracción de vehículos mantiene niveles elevados al expandirse en un 13% entre 2014 y 2025, pese a una reducción de 15% observada en 2025.
El análisis también identifica un incremento de los delitos vinculados al porte de armas o explosivos. Este ilícito aumentó un 71% durante la última década y un 5% entre 2024 y 2025; mientras que el porte de armas cortopunzantes si bien en la década cayó un 12%, después de la pandemia comenzó a aumentar y el último año lo hizo en un 55%. Donde se evidenció un descenso significativo fue en las usurpaciones: en la década descendió un 61% y en el último año 59 unidades.
Cifras que inquetan
El coordinador del OCRIT, Pablo Urquízar, indicó que si bien en algunos delitos Valparaíso presenta cifras inferiores a regiones como la Metropolitana, su comportamiento en delitos vinculados al crimen organizado la posiciona dentro de las zonas de mayor preocupación del país.

«La evidencia muestra que la región ha experimentado transformaciones similares a las observadas a nivel nacional, caracterizadas por una mayor complejidad criminal, incremento de la violencia y aparición de fenómenos antes poco frecuentes, como secuestros, extorsiones y delitos asociados a organizaciones criminales transnacionales», indicó.
Subrayó que «la disminución observada en algunos delitos durante el último año debe interpretarse con cautela, ya que el análisis longitudinal del periodo 2014-2025 muestra que la región mantiene niveles de criminalidad significativamente superiores a los registrados hace una década«.
En esa línea, manifestó que resulta recomendable avanzar hacia una Política Regional de Seguridad Pública que se articule con la Política Nacional de Seguridad Pública 2025-2031 y que tenga una expresión concreta a nivel comunal.
«La evidencia comparada muestra que las estrategias más efectivas son aquellas que combinan persecución penal focalizada, recuperación de espacios públicos, prevención social del delito y control de mercados ilícitos, especialmente en zonas donde existen riesgos de instalación de gobernanza criminal«, indicó.
Por último, el informe advierte que el principal desafío para la administración actual será revertir un escenario de criminalidad estructural que, pese a algunas disminuciones observadas en 2025, continúa mostrando niveles más elevados que los registrados antes de la pandemia: «Hoy observamos delitos más violentos, más complejos y con una mayor vinculación con estructuras de crimen organizado que hace una década, lo que exige respuestas sostenidas y coordinadas por parte del Estado».
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