29 Mayo 2026

OCRIT UNAB: comercio ilegal creció 15% en Chile entre 2020 y 2025

Un nuevo informe del Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo de la Universidad Andrés Bello advierte un crecimiento desigual del fenómeno, con avances y retrocesos a nivel nacional. Asimismo, el estudio revela que, del total nacional, diez comunas concentran el 60% de los casos policiales asociados a comercio ilícito en 2025. Rancagua, Coquimbo y Antofagasta encabezan la lista.

El Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo (OCRIT) de la Universidad Andrés Bello presentó el informe “Evolución del Comercio Ilegal y su relación con el Crimen Organizado en Chile (2020-2025): análisis territorial, tendencias delictuales y concentración urbana”, estudio que analiza el avance del comercio ilegal en Chile durante el período y su vínculo con dinámicas asociadas al crimen organizado.

El reporte –basado en datos del Centro de Estudios y Análisis del Delito (CEAD) de la Subsecretaría de Prevención del Delito y del Instituto Nacional de Estadísticas (INE)– muestra que, a nivel nacional, los casos policiales asociados a comercio ilegal registraron un aumento desde 11.773 episodios en 2020 a 13.491 en 2025, lo que representa un incremento del 15% durante el período analizado y una correlación con el tráfico de drogas de un 78%. Así, los datos reflejarían que el comercio ilegal habría dejado de ser únicamente una expresión de informalidad económica y que se ha transformado paulatinamente en un fenómeno asociado a mercados ilícitos organizados y dinámicas de control territorial, además de vincularse fuertemente con otras economías ilegales, como el tráfico de sustancias.

Sin embargo, al analizar a nivel nacional, se evidencian importantes diferencias territoriales y una creciente concentración en ciertas zonas del país. Entre las regiones con mayores incrementos acumulados de episodios policiales asociados al comercio ilegal entre 2020 y 2025 destacan Antofagasta, con un alza de 345%; Atacama, con 294%; y O’Higgins, con 202%; Los Lagos, con un 183%; y Arica y Parinacota, con 109%. El informe remarca que estas cifras reflejan un crecimiento estructural del comercio ilegal en territorios vinculados a corredores logísticos, actividad minera, circulación de mercancías y movilidad económica. En contraste, algunas regiones presentan disminuciones relevantes en el período, como Coquimbo (-44%), Ñuble (-39%), La Araucanía (-38%), Aysén (-21%) y Biobío (-17%).

Al analizar la variación de los casos entre 2024 y 2025 se evidencia un comportamiento heterogéneo en estos ilícitos en el último año. Atacama fue la región que registró el mayor aumento anual del país, con un alza de 122%, seguida por las de Valparaíso (+90%), Coquimbo (+30%), Antofagasta (+25%), Aysén (+22%) y Maule (+20%).

Por el contrario, las mayores disminuciones en el último año se observaron en las regiones de Magallanes (-79%), Ñuble (-43%), La Araucanía (-27,8%), la Región Metropolitana (-24%) y Maule (-20%). Según el estudio, estas fluctuaciones se generarían a causa del dinamismo del fenómeno, su capacidad de adaptación y a factores económicos, territoriales e institucionales, por lo que – destaca el documento– se hacen necesarios enfoques diferenciados por territorio en el diseño e implementación de políticas públicas que lo combatan.

A nivel comunal, el informe muestra una fuerte concentración territorial del fenómeno: las diez comunas con más casos policiales asociados al comercio ilegal concentran cerca del 60% del total nacional registrado en 2025. Rancagua lidera el ranking con 1.341 casos en 2025 y una concentración del 10% de los casos policiales en el mismo año. Le sigue Coquimbo, con 1.185 casos y una concentración del 9%, y Antofagasta, con 1.154 casos y un 9% de los episodios. Más atrás están Providencia (926 casos en 2025 con el 7% del total nacional), Concepción (833 casos, que corresponde al 6%), Los Ángeles (688 casos, y el 5% del total), Valparaíso (682 casos, con el 5%), Santiago (485 casos, con el 4%), Arica (389 casos, con el 3%) y Estación Central (388 casos, con el 3%). Esta distribución muestra, según el informe de la Universidad Andrés Bello, que el comercio ilegal se concentra especialmente en grandes centros urbanos, ciudades intermedias, territorios portuarios y zonas con alta actividad comercial y logística. En la Región Metropolitana, por su parte, encabezan el ranking Providencia, Santiago y Estación Central.

El informe “Evolución del Comercio Ilegal y su relación con el Crimen Organizado en Chile” del OCRIT UNAB, además, comparó la evolución del comercio ilegal con el tráfico de sustancias entre 2020 y 2025. Mientras que el comercio ilegal aumentó un 15% durante el período, el tráfico de sustancias creció en un 35% -pasando de 2.425 a 3.273 casos policiales-, mostrando comportamientos relativamente similares hasta 2023. En este contexto, el informe del Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo de la UNAB realizó un análisis estadístico mediante un coeficiente de correlación nacional que alcanzó un 78% entre ambos fenómenos durante el período 2020-2025.

Así, sugiere el informe, existiría una asociación positiva alta entre comercio ilegal y tráfico de sustancias a causa de la existencia de factores estructurales y territoriales comunes que favorecerían el desarrollo simultáneo de distintas economías ilícitas en determinados espacios urbanos y comerciales del país.

 

Desafíos y conclusiones

El informe advierte que el principal desafío del Estado chileno en esta materia es fortalecer el control territorial y recuperar espacios públicos donde se han consolidado mercados ilícitos, especialmente en grandes centros urbanos, ciudades portuarias y zonas estratégicas desde el punto de vista logístico y comercial. Para ello, plantea la necesidad de mejorar la coordinación entre municipios, policías, fiscalías y organismos fiscalizadores, fortalecer las capacidades de inteligencia económica y persecución patrimonial, y avanzar en estrategias diferenciadas según las particularidades de cada territorio. Asimismo, enfatiza la importancia de modernizar los marcos regulatorios y consolidar políticas nacionales integrales contra el comercio ilícito y el crimen organizado.

El estudio también sostiene que el fenómeno no puede abordarse únicamente desde una perspectiva policial, ya que factores como precarización laboral, desempleo e informalidad económica favorecen la expansión del comercio ilegal y facilitan la penetración de estructuras criminales. En este contexto, el informe plantea que el Estado debe combinar mecanismos de fiscalización y persecución penal con políticas de inclusión económica, formalización laboral y fortalecimiento institucional, además de recuperar la confianza ciudadana mediante intervenciones sostenidas que refuercen la presencia del Estado y reduzcan espacios de corrupción, intimidación y gobernanza criminal paralela.

comercio ilegal y crimen organizado en Chile

Tras presentar el informe, Pablo Urquízar, coordinador del Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo de la UNAB, afirma que “el comercio ilegal en Chile ha evolucionado hacia un fenómeno mucho más complejo, donde convergen informalidad, economías ilícitas y dinámicas asociadas al crimen organizado. Alertan los incrementos sustantivos en la Macrozona Norte y la concentración territorial, dado que el 60% del comercio ilegal se materializa en 10 comunas del país. Asimismo, el estudio refleja la necesidad de fortalecer las capacidades del Estado para enfrentar mercados ilícitos cada vez más organizados, dinámicos y territorialmente adaptables”.