Barómetro UNAB: economía pierde impulso por expectativas
El indicador general disminuyó de 22,2 a 21,0 puntos, impulsado principalmente por un retroceso proveniente del Subíndice de Expectativas, que cayó 5,6 puntos y alcanzó su nivel más bajo en más en un año. En contraste, la Situación Macroeconómica registró una fuerte mejora (+7,5 puntos), mientras que la Situación de los Consumidores se mantuvo estable (+0,2 puntos).
El Barómetro de la Economía Chilena del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello correspondiente a agosto muestra un retroceso respecto de julio, el cual había revertido las caídas de los dos meses previos. Así, el Índice Económico IPP UNAB disminuyó desde 22,2 a 21,0 puntos, registrando una variación mensual de -1,2 puntos y transitando desde el cuadrante “Bien y mejorando” hacia “Bien, pero empeorando”.
La contracción del índice general estuvo marcada principalmente por el deterioro del Subíndice de Expectativas. Este disminuyó desde 31,3 a 25,7 puntos (-5,6 puntos), abandonando el cuadrante “Bien y mejorando” para ubicarse en “Bien, pero empeorando”. Por el contrario, el Subíndice de Situación Macroeconómica aumentó desde 9,9 a 17,4 puntos (+7,5 puntos) y manteniéndose en “Bien y mejorando”. Por su parte, el Subíndice de Situación de los Consumidores avanzó marginalmente desde 15,4 a 15,6 puntos (+0,2 puntos), permaneciendo en el mismo cuadrante de “Bien y mejorando”.
En total, durante agosto se registraron doce cambios de cuadrante: cinco positivos y siete negativos. Pese al retroceso del indicador global, aumentó de 14 a 15 el número de variables ubicadas en el lado positivo del Barómetro. En definitiva, la economía perdió dinamismo: las variables en la categoría “Mejorando” disminuyeron de siete a cinco, mientras que aquellas “Sin cambios” aumentaron de nueve a once.
Subíndice de Expectativas
El Subíndice de Expectativas fue el principal responsable del retroceso del Índice Económico IPP UNAB durante agosto, alcanzando su nivel más bajo en un año. Su caída de 5,6 puntos se debió a tres cambios de cuadrante: uno positivo y dos negativos.
El primer cambio negativo correspondió al Índice de Incertidumbre Económica, que alcanzó los 143 puntos y aumentó 32,5% respecto del mismo período del año anterior. Así, la variable transitó desde “Bien y mejorando” hacia “Bien, pero empeorando”, en un contexto marcado por las tensiones comerciales y un escenario internacional de incertidumbre.
El segundo retroceso se produjo en el IPSA. Si bien el índice registró un crecimiento interanual de 26,8%, esta expansión fue inferior al 32,5% observado en julio, provocando su desplazamiento desde “Bien y sin cambios” hacia “Bien, pero empeorando”.
A estos movimientos se sumó un nuevo deterioro del Índice de Confianza Empresarial, que descendió desde 45,97 a 43,62 puntos y se mantuvo en el cuadrante “Mal y empeorando”, reforzando las señales negativas provenientes del mundo empresarial.
El único cambio positivo fue el Índice de Confianza de los Consumidores, que aumentó levemente desde 41,2 a 42 puntos y pasó desde “Mal y sin cambios” hacia “Mal, pero mejorando”. El avance estuvo impulsado principalmente por mejoras en los componentes de “Situación económica actual” y “Trabajo”, que aumentaron 1,4 y 1,1 puntos, respectivamente, aunque el indicador permanece bajo el nivel neutral de 50 puntos.
Situación Macroeconómica
Este subíndice registró el avance más importante de agosto, al pasar de 9,9 a 17,4 puntos (+7,5 puntos) y manteniéndose en “Bien y mejorando”. Con esto, el indicador alcanzó uno de sus niveles más altos en casi cinco años. En su interior se registraron cuatro cambios de cuadrante, dos positivos y dos negativos.
Entre los movimientos positivos destacó el IMACEC, que registró un crecimiento interanual de 2,4% en junio, luego de haber caído 0,9% el mes anterior. Este resultado permitió que la variable transitara desde “Mal, pero mejorando” hacia “Bien y mejorando”, convirtiéndose en la primera variación interanual positiva después de cinco meses consecutivos de contracciones. El crecimiento estuvo explicado principalmente por el mejor desempeño de la minería, los servicios y el comercio, este último con un aumento interanual de 5,4%. Sin embargo, este resultado se produce antes de que el informe de Cuentas Nacionales revelara que el PIB se contrajo 0,2% interanual durante el segundo trimestre de 2026, lo que significa que nuestro país pasó por una recesión técnica en los primeros dos trimestres de este año.
El segundo avance correspondió al dólar, cuyo valor disminuyó desde $924,5 a $913,15. El movimiento provocó su desplazamiento desde la zona “Mal y empeorando” hacia “Mal, pero mejorando”.
Entre los cambios negativos estuvieron las exportaciones, que, ajustadas en términos reales, registraron un crecimiento interanual de 26,0%, levemente inferior al 26,2% del período anterior. Así, esta moderación provocó que la variable transitara desde “Bien y mejorando” hacia “Bien, pero empeorando”.
También retrocedió la Inversión Extranjera Directa, que pasó desde “Mal, pero mejorando” hacia “Mal y empeorando” dado que, como porcentaje del PIB, esta disminuyó desde 4,5% a 3,8%, ubicándose en uno de sus niveles más bajos desde agosto de 2025.
Situación de los consumidores
Este subíndice avanzó levemente desde 15,4 a 15,6 puntos (+0,2 puntos) y manteniéndose en “Bien y mejorando”. Sin embargo, al interior de él se registraron cinco cambios de cuadrante: tres negativos y dos positivos.
El primer cambio negativo correspondió a la tasa de créditos hipotecarios, cuyo promedio mensual aumentó desde 3,97% a alrededor de 4,0%, provocando que la variable transitara desde “Bien y sin cambios” hacia “Bien, pero empeorando”.
La tasa promedio de los créditos de consumo, por su parte, alcanzó un 17,9%, por encima del 17,42% del período anterior, y transitó desde “Bien y mejorando” hacia “Mal y empeorando”. En términos interanuales, además, pasó de una disminución de 0,92 puntos porcentuales a un aumento de 0,28 puntos porcentuales.
El tercer movimiento negativo correspondió al Índice de Avisos Laborales por Internet, que disminuyó desde 70,7 a 69,3 puntos y pasó desde “Mal, pero mejorando” hacia “Mal y empeorando”.
Por el lado positivo, la inflación disminuyó desde 4,3% a 3,5% en doce meses, acercándose a la meta del Banco Central y moderando las presiones inflacionarias observadas durante los meses anteriores.
El segundo avance se observó en los saldos en cuentas corrientes y depósitos a plazo, que aumentaron desde $78.462.050 millones a $78.813.965 millones. La variable transitó desde “Mal y empeorando” hacia “Bien y mejorando”, reflejando una mejora en el ahorro financiero de los hogares.
Conclusiones
El resultado de agosto del Barómetro de la Economía Chilena muestra una economía con señales mixtas. Si bien la situación macroeconómica mejoró y la inflación continuó moderándose, el deterioro de las expectativas llevó al Índice Económico IPP UNAB a retroceder. La debilidad de la confianza empresarial, el aumento de la incertidumbre y las dificultades en el mercado laboral siguen siendo señales de cautela.

“El último semestre resume muy bien nuestros desbalances: pasamos por una burbuja de expectativas seguida por una recesión técnica, con altos niveles de desempleo, mientras el precio del cobre subió a niveles históricamente elevados y la producción del mineral cae. El crecimiento de la minería, de casi 10%, no ha logrado arrastrar al resto de la economía, que crece solo 1,4 por ciento. Entender por qué sucede esto y buscar soluciones será clave para reactivar al país en el mediano plazo”, señala Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas.
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