Barómetro UNAB: economía pierde impulso en septiembre
El Índice Económico IPP UNAB cayó de 21,0 a 19,5 puntos y se mantuvo en el cuadrante “Bien, pero empeorando”. El resultado estuvo marcado por el fuerte deterioro de la Situación Macroeconómica, que cayó 14,2 puntos, mientras las Expectativas mejoraron y los consumidores registraron un avance moderado. En el mes se produjeron 14 cambios de cuadrante, siete positivos y siete negativos.
Por segundo mes consecutivo, el Barómetro de la Economía Chilena del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello registró un retroceso respecto del mes anterior. Así, el Índice Económico IPP UNAB disminuyó -1,5 puntos, desde 21,0 a 19,5, manteniéndose en el cuadrante “Bien, pero empeorando” durante el mes de septiembre.
A nivel de las variables que componen el Barómetro, el balance entre aquellas ubicadas del lado positivo y negativo se mantuvo estable respecto de agosto: 15 variables, equivalentes al 62,5%, se ubicaron en el lado positivo y nueve, correspondientes al 37,5%, en el negativo. Sin embargo, las variables clasificadas como “Empeorando” aumentaron de ocho a diez, pasando de 33,3% a 41,7%, mientras las que se encontraban “Mejorando” aumentaron de cinco a siete, desde 20,8% a 29,2%. En paralelo, las variables “Sin cambios” disminuyeron de 11 a siete, desde 45,8% a 29,2%.
En total, durante septiembre se registraron 14 cambios de cuadrante: siete positivos y siete negativos. Entre los avances destacaron la confianza empresarial, el índice de Incertidumbre Económica, la tasa promedio de los créditos de consumo, la tasa de informalidad, la Inversión Extranjera Directa, el Índice de Avisos Laborales por Internet y los deudores morosos. Por el contrario, los retrocesos correspondieron al IMACEC, la inflación, la confianza de los consumidores, el dólar, la tasa de ocupación, la participación laboral femenina y la creación de empleos.
Subíndice de Expectativas
Este subíndice registró una variación mensual positiva en septiembre, pasando de 25,7 a 27,8 puntos. El aumento de 2,1 puntos implicó un cambiar desde “Bien, pero empeorando” a “Bien y mejorando”. En su interior se produjeron tres cambios de cuadrante, dos positivos y uno negativo.
El principal impulso provino del Índice de Confianza Empresarial (IMCE), que aumentó desde 43,62 a 48,21 puntos. Este avance significó un tránsito desde “Mal y empeorando” hacia “Mal, pero mejorando”, revirtiendo parte del deterioro acumulado durante los meses anteriores. El informe identifica este repunte como la principal explicación del alza del subíndice.
A esto se sumó el Índice de Incertidumbre Económica, que alcanzó 146 puntos. Este nivel representa una reducción interanual de 17%, frente al crecimiento de 32,5% registrado el mes anterior. Con ello, la variable transitó desde “Bien, pero empeorando” hacia “Bien y sin cambios”.
En contraste, el Índice de Confianza de los Consumidores retrocedió desde 42 a 38,1 puntos, pasando desde “Mal, pero mejorando” hacia “Mal y empeorando”. El deterioro se observó en sus cuatro componentes: Situación Económica Actual cayó 4,7 puntos hasta 28,1; Inversiones retrocedió 4,0 puntos hasta 33,0; Trabajo disminuyó 3,8 puntos hasta 39,2; y Expectativas Económicas cayó 3,8 puntos hasta 52,7.
Situación Macroeconómica
Este subíndice registró una caída fuerte de 14,2 puntos, desde 17,4 a 3,2, uno de sus descensos más pronunciados de los últimos años. Pese a ello, se mantuvo en el cuadrante “Bien, pero empeorando”. En este subíndice se produjeron tres cambios de cuadrante: uno positivo y dos negativos.
El único avance correspondió a la Inversión Extranjera Directa (IED), que aumentó desde 3,8% a 4,1% del PIB y transitó desde “Mal y empeorando” hacia “Mal, pero mejorando”. El informe advierte que esta variable puede presentar oscilaciones importantes entre períodos, por lo que será relevante observar si la mejora se sostiene en las próximas ediciones.
Las exportaciones mantuvieron un crecimiento interanual de 16,6%, aunque moderaron levemente su ritmo respecto del período anterior y permanecieron en “Bien, pero empeorando”. El informe señala que este desempeño se produce en un contexto de precio del cobre elevado, pero también de exposición del sector externo a la evolución del escenario internacional.
El principal retroceso correspondió al IMACEC, que volvió a terreno negativo con una variación interanual de -1,5% en julio, después del crecimiento de 2,4% registrado en junio. Este resultado implicó un tránsito desde “Bien y mejorando” hacia “Mal y empeorando” y constituye el principal factor detrás de la caída del subíndice. El informe destaca, además, que se trata de la mayor caída del indicador en más de tres años.
El deterioro de la actividad estuvo acompañado por una caída de 3,2% interanual de la producción de bienes, asociada a la minería y la industria, mientras que el resto de los bienes creció 3,4%. El IMACEC no minero, por su parte, disminuyó 0,3% interanual.
El dólar también registró un movimiento negativo. Su valor aumentó desde $913,15 a $940,91 y este incremento, al ajustarse la serie en términos reales, provocó un tránsito desde “Mal, pero mejorando” hacia “Mal y empeorando”.
Situación de los Consumidores
Este subíndice avanzó 1,4 puntos, desde 15,5 a 16,9, y se mantuvo en la zona “Bien y mejorando”. Al interior de este subíndice se produjeron ocho cambios, cuatro positivos y cuatro negativos.
Entre los avances destacó la tasa promedio de los créditos de consumo, que transitó desde “Mal y empeorando” hacia “Bien y mejorando”. La tasa se mantuvo en 17,9% respecto del mes anterior, pero su variación interanual pasó de un aumento de 0,28 puntos porcentuales a una disminución de 0,57 puntos porcentuales, aliviando las condiciones de financiamiento de los hogares.
Los deudores morosos pasaron desde “Bien y sin cambios” hacia “Bien y mejorando”. En junio, 577.433 personas registraban morosidad de un total de 15.959.391 deudores del sistema financiero, equivalente a una tasa de morosidad de 3,62%.
La tasa de informalidad también mostró una mejora: cayó desde 27,0% en el trimestre móvil terminado en mayo a 26,5% en el trimestre terminado en junio, transitando desde “Bien y sin cambios” hacia “Bien y mejorando”.
A su vez, el Índice de Avisos Laborales por Internet repuntó levemente hasta 71,60 puntos en agosto. Aunque presentó una caída interanual de 1,1%, mejoró respecto de agosto y pasó desde “Mal y empeorando” a “Mal, pero mejorando”. El indicador, sin embargo, permanece en terreno negativo.
En los retrocesos, la inflación aumentó hasta 4,1% en doce meses en agosto y transitó desde “Bien y mejorando” hacia “Bien, pero empeorando”. El informe señala que el repunte fue impulsado en parte por el alza de los combustibles y se aleja de la meta de 3% del Banco Central.
El mercado laboral también presentó movimientos desfavorables. La tasa de ocupación cayó hasta 55,9% en el trimestre móvil terminado en junio, una disminución de 0,92 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior, y pasó desde “Mal y sin cambios” hacia “Mal y empeorando”.
La creación de empleos también transitó desde “Mal y sin cambios” hacia “Mal y empeorando”. El número de ocupados a nivel nacional pasó de 9.314.017 a 9.305.107, lo que representa una disminución de 8.910 puestos de trabajo, equivalente a -0,10%.
Por su parte, la participación laboral femenina se ubicó en 53,22% y pasó desde “Bien y sin cambios” hacia “Bien, pero empeorando”, manteniendo una brecha de 17,4 puntos porcentuales respecto de los hombres, que alcanzó 70,6%.
Conclusiones de septiembre
El Barómetro de septiembre muestra una economía que pierde impulso, pese a una recuperación de las expectativas. El Índice Económico IPP UNAB cayó -1,5 puntos en comparación con agosto, arrastrado principalmente por el fuerte deterioro de la Situación Macroeconómica (-14,2 puntos).
El informe de la Universidad Andrés Bello plantea como uno de los principales desafíos determinar si la actividad económica podrá retomar una senda de crecimiento y si esa recuperación se traducirá en una mejora del mercado laboral. A esto se suma la exposición de la economía chilena a shocks externos que pueden transmitirse rápidamente a través del precio del petróleo, el tipo de cambio y los mercados financieros.

Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, señala al respecto que durante septiembre “la economía muestra señales contrapuestas: por un lado, las expectativas se recuperan principalmente por un repunte de la confianza empresarial, y por otro, la situación macroeconómica registra uno de sus mayores retrocesos de los últimos años. El regreso del IMACEC a terreno negativo se suma a las señales de debilidad en el empleo y la inflación también volvió a repuntar. La tarea hacia adelante será determinar si la actividad puede recuperar una trayectoria de crecimiento que permita traducirse también en una recuperación del mercado laboral”.
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