Investigadora de Ingeniería UNAB expuso sobre los efectos del calor en conversatorio por el Día Mundial del Medio Ambiente
En el evento, organizado por Naciones Unidas y la Municipalidad de Santiago, la académica de la Universidad Andrés Bello (UNAB) Raquel Jiménez acercó la evidencia científica a la comunidad y actores de la sociedad civil. En la instancia también participaron representantes del Seremi de Medio Ambiente de la RM y Senapred.
En el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente, la académica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigadora asociada en CEDEUS y CIGIDEN R+, Raquel Jiménez, participó en el conversatorio “Resiliencia en Santiago: ¿Cómo nos preparamos ante los fenómenos climáticos extremos”?, organizado por la Municipalidad de Santiago y el programa C50 Cities del United Nations Environment Programme (UNEP).
A la actividad -realizada en el Museo Casa Colorada- asistieron representantes del Seremi de Medio Ambiente de la Región Metropolitana y del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), además de vecinos de Santiago y actores de la sociedad civil.
Vulnerabilidad frente a las altas temperaturas
En la instancia, Jiménez expuso acerca de los efectos de las olas de calor sobre la salud de las personas, detallando las evidencias científicas que existen al respecto y refiriéndose a la variabilidad espacial y temporal del calor, así como los sectores de la población que son más vulnerables a este fenómeno.
Asimismo, la investigadora UNAB señaló que, en Chile, la temperatura media ha ido en aumento, alcanzando los 13,3 ºC en 2024.
En ese sentido, la experta detalló que las proyecciones indican que, en promedio, el clima global futuro será más caluroso y que habrá mayor frecuencia e intensidad de olas de calor y calor extremo, lo que implica, dijo, un aumento en la exposición aguda y crónica a altas temperaturas.
Por último, entregó algunas recomendaciones a las autoridades y encargados de medio ambiente, entre ellas, identificar dónde y quiénes están en mayor riesgo, crear y señalizar espacios seguros frente al calor, fortalecer los sistemas de alerta, comunicación y acompañamiento, y proporcionar más sombra, más verde urbano y mejores materiales a la ciudad y la vivienda.
Incidencia del cambio climático en la RM
El evento también contó con la participación de la jefa del Departamento de Reducción de Riesgo de Desastres de Senapred Región Metropolitana, Katherine Lewin, quien presentó acerca de la incidencia de los fenómenos climáticos en la RM y los riesgos que se presentan a largo plazo para las sociedades, entre las que destacan problemas medioambientales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Por otro lado, representantes de la Subdirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Santiago presentaron el Plan de Acción Comunal de Cambio Climático para el periodo 2025-2030, que tiene como propósito orientar la acción municipal frente a los efectos de este fenómeno, integrando líneas estratégicas y acciones concretas de mitigación y adaptación para aumentar la resiliencia de la comuna.
Academia y comunidad
Para Raquel Jiménez, espacios de conversación como este son muy relevantes para el acercamiento de la academia a la comunidad y a los tomadores de decisión.
“En la academia trabajamos motivados por la necesidad de generar evidencia, desde mi perspectiva particular, para la toma de decisiones relacionadas con cómo hacemos que nuestras ciudades sean promotoras de la salud y protejan a la población frente a cambio climático”, sostuvo.
“Y muchas veces la academia falla justamente en hacer esa bajada, ese acercamiento del conocimiento hacia la sociedad civil y la comunidad”, añadió.
Mayor concientización
La especialista también destacó que “en los últimos años ha habido un aumento muy importante en la concientización, en la educación, pero también son cada vez más visibles y sentimos más de manera directa e indirecta estos impactos. Entonces, la comunidad está, en general, preocupada”.
“Las personas sienten este impacto, y desde ahí mismo viene la inquietud de tener más conocimiento e información para prepararse, reaccionar y actuar”, agregó.
Finalmente, la investigadora resaltó que el Centro de Transporte y Logística (CTL) UNAB -del cual también forma parte- se encuentra impulsando un laboratorio para la reducción del riesgo de desastres, donde uno de los focos es, justamente, la vinculación con la comunidad, cumplir el rol de generadores de evidencia y con ello contribuir para mejorar la resiliencia de las ciudades frente al cambio climático.
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