Investigador UNAB lidera proyecto que buscará desalinizar el agua con energía solar para hacer frente a la sequía
La iniciativa -financiada por el concurso Anillo de la ANID- es encabezada por el director del Centro de Transformación Energética (CTE) de la Universidad Andrés Bello, Dr. Freddy Flores, y en ella también participa la Universidad San Sebastián. El proyecto instalará paneles solares sobre terrenos agrícolas para producir agua limpia y proveer sombra a los cultivos, entre otros beneficios.

El director del Centro de Transformación Energética (CTE) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Dr. Freddy Flores, se encuentra liderando un proyecto que busca impulsar un sistema para desalinizar el agua a través de energías renovables. Esto, con el fin de enfrentar la desertificación y el estrés hídrico que afecta a la zona norte y centro del país.
La iniciativa, titulada “Red Agrivoltaica Resiliente y de Alta Eficiencia para la Energización de Sistemas de Desalinización de Agua”, es financiada por el concurso Anillo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y en ella también participa el Centro de Transformación Energética de la Universidad San Sebastián.
En concreto, el proyecto busca integrar la energía fotovoltaica directamente en la producción de agua dulce para el sector agrícola, optimizando el uso de la tierra y los recursos energéticos.
Así, el equipo propone la instalación de paneles solares sobre terrenos agrícolas (lo que se conoce como tecnología agrivoltaica), generando beneficios como: producción de agua limpia, provisión de sombra a los cultivos, reducción de la evaporación del agua en el suelo y protección de las plantaciones del calor extremo.
Impacto real en las personas
Para el Dr. Freddy Flores, la adjudicación del fondo Anillo “refleja la consolidación de investigadores que buscan que los resultados de laboratorio tengan un impacto real en el bienestar de las personas, minimizando los efectos del cambio climático”.
“Tenemos muchos desafíos por delante y creemos que las capacidades que se han reunido van a incrementar las oportunidades de proyectos de estas características con alto potencial de impacto, tanto en la formación de personas como en el desarrollo de tecnologías amigables con el medio ambiente”, agregó.
El Dr. José Rodríguez, director del CTE de la USS y miembro del equipo de investigación, expresó que “es una enorme alegría ver cómo dos universidades privadas y jóvenes han ido abriendo camino en la ingeniería electrónica”.
“Este trabajo colaborativo permitirá crear tecnología propia para avanzar en la transición energética e impactar en el sector agrícola, uno de los pilares productivos del país”, destacó.
Más allá de tecnologías tradicionales
Ante la disminución de los niveles de las cuencas y el empeoramiento de la calidad del agua subterránea -que suele presentar altos niveles de salinidad-, el proyecto evalúa diversas tecnologías de desalinización. Más allá de la tradicional osmosis inversa, los investigadores analizan la electrodiálisis y la deionización capacitiva, buscando la combinación más eficiente y de menor costo operativo.
El director del CTE UNAB explicó que la clave del proyecto está en la optimización: “combinamos tecnologías maduras con sistemas agrivoltaicos para obtener el recurso hídrico de forma sostenible. El uso de la tecnología agrivoltaica mejora la resiliencia energética sin sacrificar suelo productivo. Al contrario, beneficia la actividad agrícola al hacerla más amigable y eficiente”.
Capital humano avanzado
Para los investigadores, la adjudicación de este fondo Anillo no solo reconoce la calidad técnica de ambas instituciones, sino que también consolida un ecosistema de investigación capaz de formar capital humano avanzado a nivel de pre y postgrado.
Con este proyecto, la UNAB y la USS reafirman su compromiso con la generación de conocimiento aplicado que responda a los desafíos críticos de Chile y su transición hacia una economía verde.
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