02 Octubre 2026

Innovación docente UNAB fue presentada en congreso internacional LatinSoTL 2026

Cecilia Garrido y Paula Muñoz, académicas de la Facultad de Medicina UNAB, expusieron una experiencia desarrollada en el Box de Matronería de Viña del Mar, donde la atención clínica, la retroalimentación y la reflexión se integran al aprendizaje de estudiantes de Obstetricia.

Una experiencia de innovación pedagógica desarrollada por docentes de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello llegó al IV Congreso LatinSoTL 2026, donde académicas de la sede Viña del Mar presentaron los resultados de un modelo que utiliza la atención clínica real como una oportunidad para investigar y mejorar el aprendizaje.

Cecilia Garrido, académica de Obstetricia UNAB, presentó en la Universidad Privada Franz Tamayo los proyectos desarrollados en Chile sobre Salud Comunitaria.Cecilia Garrido Miranda, coordinadora académica de Medicina, y Paula Muñoz Felipe, secretaria académica de Obstetricia, presentaron el trabajo “Experiencia innovadora en el Box de Atención de Matronería basada en metodología SOTL, en estudiantes de 4to año de la carrera de Obstetricia, de la Universidad Andrés Bello, año 2025”.

La investigación cuenta además con la autoría de María Gabriela Mondaca, María José Ponce y Macarena Arriagada, como parte de un trabajo colaborativo entre docentes de la Facultad de Medicina orientado a estudiar la propia práctica educativa.

Clínica y aprendizaje

El Box de Matronería de UNAB Viña del Mar fue implementado en 2022 como un espacio de aprendizaje clínico al interior de la sede. En él, estudiantes de cuarto año de Obstetricia realizan atenciones en Salud Sexual y Reproductiva a integrantes de la comunidad universitaria bajo supervisión docente.

La experiencia combina la atención de casos reales con acompañamiento y retroalimentación posterior, permitiendo trabajar capacidades relacionadas con razonamiento clínico, comunicación efectiva, toma de decisiones, trabajo colaborativo y autonomía profesional.

El equipo académico decidió posteriormente estudiar y sistematizar lo que ocurría durante este proceso para identificar qué elementos estaban aportando al aprendizaje y cuáles podían ser ajustados.

Muchas veces como docentes implementamos experiencias que sabemos que son valiosas, pero investigar nuestra propia práctica nos permite comprender por qué funcionan.

“En este caso pudimos observar cómo una atención clínica real, acompañada de retroalimentación y reflexión, favorece que las estudiantes avancen progresivamente hacia una mayor seguridad y autonomía profesional”, explicó Cecilia Garrido.

¿Qué mostraron los resultados?

El análisis consideró 34 rúbricas de evaluación y tres focus groups. Los resultados cuantitativos mostraron una nota final promedio de 6,26, mientras que la dimensión valórico-actitudinal alcanzó un 6,79 y la clínica un 6,04.

A partir de los relatos de las estudiantes se identificaron además seis dimensiones: comunicación clínica, organización y razonamiento durante la atención, seguridad y autonomía, retroalimentación formativa, aprendizaje reflexivo y transferencia hacia otros escenarios clínicos.

Uno de los principales hallazgos estuvo relacionado con el tránsito desde disponer del conocimiento disciplinar hacia la capacidad de utilizarlo frente a una situación clínica real.

En ese proceso, la retroalimentación apareció como un componente que permite reconocer fortalezas, detectar aspectos por mejorar y aplicar esos aprendizajes durante una atención posterior.

Investigar la docencia

Desde la perspectiva SoTL (Scholarship of Teaching and Learning), el equipo identificó una secuencia que integra experiencia clínica real, desempeño, retroalimentación, reflexión, ajuste de la práctica, una nueva experiencia y progresión hacia una mayor autonomía.

Las propias estudiantes plantearon también oportunidades para perfeccionar el modelo, como disponer de mayor tiempo para la retroalimentación, individualizar algunas devoluciones, revisar el tamaño de los grupos y avanzar hacia una mayor concordancia entre los criterios docentes.

Presentar esta experiencia en LatinSoTL nos permitió compartir un trabajo que nació dentro de nuestra propia sede y contrastarlo con académicos que también están investigando sus prácticas docentes.

La presentación en LatinSoTL 2026 permitió compartir estos resultados con académicos interesados en la investigación sobre enseñanza y aprendizaje, pero también recoger elementos para una nueva etapa del trabajo desarrollado en Viña del Mar.

“Lo interesante es que los resultados no cierran el proceso, sino que nos entregan evidencia para volver al Box de Matronería, realizar ajustes y evaluar nuevamente cómo esos cambios impactan en el aprendizaje de las estudiantes”, sostuvo Garrido.