13 Julio 2026

Barómetro UNAB: economía chilena retrocede en junio pero se estabiliza

El Índice Económico IPP UNAB registró una caída mensual de 4,5 puntos. El último informe del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello muestra que, si bien la economía continúa perdiendo dinamismo, el empeoramiento es más acotado y se observan señales mixtas entre los indicadores.

El Índice Económico IPP UNAB —instrumento que reúne 24 variables de interés económico— registró en junio una nueva caída, pasando desde 24,2 a 19,7 puntos, lo que representa una disminución mensual de 4,5 puntos, manteniéndose aun así en el cuadrante “bien, pero empeorando”. El último informe del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello da cuenta de un segundo retroceso consecutivo, aunque con un comportamiento más heterogéneo entre los indicadores y una menor intensidad en la caída respecto de mayo.

 

Resultados por subíndice

El informe del IPP UNAB revela que, durante junio, se registraron quince cambios de cuadrante, distribuidos de manera equilibrada entre cinco positivos, cinco negativos y cinco neutrales, lo que da cuenta de un escenario menos contractivo que el mes anterior. Con todo, los tres subíndices —al igual que el indicador general— se mantuvieron en el cuadrante “bien, pero empeorando”, sin cambios respecto de mayo.

 

Subíndice de Expectativas

El Subíndice de Expectativas registró una nueva caída, disminuyendo desde 34,9 a 30,2 puntos (-4,7 puntos), prolongando su permanencia en la zona “bien, pero empeorando”. En su interior se observaron tres cambios de cuadrante: uno positivo, uno negativo y uno neutral.

El principal avance favorable corresponde al IPSA, cuya variación interanual alcanzó 31,5%, mejorando respecto del mes anterior y transitando desde “bien, pero empeorando” hacia “bien y mejorando”, en un contexto de recuperación de los mercados y altos precios del cobre.

El deterioro, en tanto, se observó en la confianza empresarial, que cayó a 46,6 puntos y cambió desde “bien, pero empeorando” hacia “mal y empeorando”, reflejando un escenario de mayor incertidumbre y debilidad de la actividad económica.

Por su parte, la confianza de los consumidores presentó un cambio neutral, pasando desde “mal y empeorando” hacia “mal y sin cambios”, lo que podría reflejar una incipiente estabilización tras las caídas previas.

 

Subíndice de Situación Macroeconómica

El Subíndice de Situación Macroeconómica disminuyó desde 8,3 a 5,7 puntos (-2,6 puntos), manteniéndose en el cuadrante “bien, pero empeorando”. En su interior se registraron cuatro cambios de cuadrante, dos positivos y dos negativos.

Entre los avances, destacan las exportaciones, que alcanzaron US$9.540 millones, con un crecimiento de 8% en doce meses, transitando hacia “bien y mejorando”, impulsadas por el alto precio del cobre.

Asimismo, la inversión extranjera directa aumentó desde US$1.138 millones a US$2.235 millones, pasando desde “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”, mostrando señales de recuperación.

En contraste, el IMACEC retrocedió con una variación interanual de -1,2%, cambiando hacia “mal y empeorando”, lo que refleja un desempeño débil de la actividad económica.

A ello se suma el tipo de cambio, que se depreció hasta los $909 por dólar, transitando también hacia “mal y empeorando”, en un contexto de mayor incertidumbre externa.

 

Subíndice de Situación de los Consumidores

El Subíndice de Situación de los Consumidores registró una caída desde 17,3 a 11,5 puntos (-5,8 puntos), manteniéndose en el cuadrante “bien, pero empeorando”. Este componente mostró ocho cambios de cuadrante: dos positivos, dos negativos y cuatro neutrales.

Entre los avances más relevantes, la inflación disminuyó levemente hasta 3,9% anual, transitando hacia “bien y mejorando” y acercándose a la meta del Banco Central.

Asimismo, los deudores morosos como proporción de la población mayor de edad bajaron desde 4% a 3,7%, mejorando su posición dentro del Barómetro en el área “bien y mejorando”.

Entre los deterioros, destacó la tasa promedio de crédito de consumo, que pasó desde “bien, pero empeorando” a “mal y empeorando” a causa de una variación interanual de 0,3 puntos, evidenciando un aumento en el costo del financiamiento para los hogares.

También se observó un deterioro en la tasa de informalidad, que subió a 26,8%, cambiando hacia “bien, pero empeorando”, lo que sugiere una leve pérdida en la calidad del empleo.

En cuanto a los cambios neutrales, destaca la estabilización de ciertos indicadores del mercado laboral, tras varios meses de deterioro. La creación de empleos cambió desde “mal y empeorando” hacia “mal y sin cambios”, con una variación interanual de 0,27% mientras que la tasa de ocupación se movió en la misma dirección, ubicándose en 56,7%. Adicionalmente, la tasa de crédito hipotecario se mantuvo cercana a 4% en mayo, y el saldo en cuentas corrientes y depósitos a plazo registró una variación interanual de -0,7%, transitando desde “bien y mejorando” hacia “bien y sin cambios”.

 

 

Conclusiones de junio

El Barómetro de la Economía Chilena del Instituto UNAB de Políticas Públicas muestra en junio un nuevo retroceso del Índice Económico IPP UNAB, aunque con una intensidad considerablemente menor a la registrada en mayo. La economía se mantiene en el cuadrante “bien, pero empeorando”, reflejando un escenario de bajo dinamismo, pero con señales incipientes de estabilización.

En este contexto, destacan las mejoras en variables como el IPSA, las exportaciones y la inversión extranjera directa, que aportan señales positivas dentro de un panorama aún débil. Sin embargo, persisten riesgos relevantes asociados al bajo crecimiento, la fragilidad del mercado laboral y la elevada incertidumbre internacional.

Francisca Adasme, investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, comenta que “lo relevante de junio no es que la economía haya dejado de retroceder, sino que el deterioro que veníamos arrastrando desde mayo comienza a perder fuerza. Hoy el panorama es más heterogéneo: algunos indicadores ya muestran señales de estabilización y la economía se mantiene en terreno positivo. Es un avance alentador, aunque el desafío será que se consolide en el tiempo. Lo que ocurra en la segunda mitad del año dependerá de si estas mejoras logran extenderse al mercado laboral y a los hogares«.