12 Marzo 2026

Departamento de Humanidades UNAB inauguró Año Académico 2026 con conferencia de Elena von Ohlen sobre feminicidio, historia y lenguaje jurídico

La actividad contó con la participación de la doctora en Literatura Académica y postdoctoranda de la Universität Duisburg‑Essen, Elena Von Ohlen, quien abordó el feminicidio desde una perspectiva interdisciplinaria que articuló derecho, literatura, historia y estudios de género.

El Departamento de Humanidades de la Universidad Andrés Bello (UNAB) dio inicio a su Año Académico 2026 con la conferencia titulada “Responsabilidades colectivas, responsabilidades individuales. El feminicidio como categoría jurídica, histórica y modo de conocimiento filológico”. La actividad se realizó el martes 10 de marzo en el Campus República y convocó a estudiantes, académicos y académicas interesados en reflexionar sobre el papel de las humanidades en el análisis de problemáticas contemporáneas. 

La conferencia estuvo a cargo de la investigadora Elena Von Ohlen, doctora en Literatura Académica y actual postdoctoranda de la Universität Duisburg‑Essen, quien propuso una lectura interdisciplinaria del feminicidio. Su exposición abordó cómo los discursos jurídicos y literarios han construido históricamente representaciones sobre la violencia contra las mujeres, con especial énfasis en los casos de mujeres esclavizadas y acusadas de hechicería en los tribunales de la Inquisición en América. 

Durante su presentación, la investigadora explicó que el fenómeno del feminicidio puede analizarse desde distintos campos del conocimiento, lo que permite ampliar las formas de comprensión del problema. “El femicidio es un fenómeno universal, la forma filológica de producir conocimiento puede abordar esta problemática de un modo distinto al del aparato judicial. Para iluminar a la vez las dimensiones sistémicas e individuales de la violencia letal por razones de género, es necesario abordar esta problemática desde disciplinas diversas”, señaló. 

En ese contexto, Von Ohlen revisó textos históricos y literarios para analizar las referencias a las quemas de brujas, proponiendo una lectura que conecta esos episodios con prácticas contemporáneas de violencia de género. Según explicó, “las referencias sobre las quemas de brujas funcionan como puente histórico y simbólico. Permite leer la incineración no solo como un método de asesinato, sino que como una forma de castigo y escarmiento destinada a disciplinar cuerpos femeninos y a establecer un orden patriarcal cuando este se percibe amenazado”. 

La académica también abordó cómo factores como la clase social, la marginalidad o la pertenencia étnica pueden incidir en la forma en que se interpretan o investigan ciertos crímenes. Para ilustrarlo, se refirió al caso en Chile conocido como el “psicópata de Alto Hospicio”, uno de los episodios más impactantes de la historia criminal reciente en nuestro país, ocurrido entre 1998 y 2001 en la región de Tarapacá. En esa ocasión, recordó que “todas las chicas venían de una zona donde hay mucha pobreza. Muchas de ellas tenían un componente indígena y esa situación de pobreza. En el expediente del caso se menciona, pero como argumento en contra de las víctimas como diciendo que abandonaron voluntariamente su hogar. Se retoma ese argumento dentro del fallo, aunque quedó bastante claro que fueron desapariciones y asesinatos. Ese argumento estaba muy incrustado”. 

Para la académica de la carrera de Licenciatura en Historia de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Andrés Bello, Natalia Urra, la conferencia también permitió relevar el aporte de las humanidades en la comprensión crítica de la realidad social. 

“¿Qué valor le damos a los estudios literarios, históricos, filosóficos? Pues la literatura es política, y tal vez es una forma transversal de hacer eco de los dolores que estamos viviendo socialmente. Entonces yo creo que, sobre todo pensando en nuestros estudiantes de pregrado, que le tenemos que dar un valor indiscutible a lo que nosotros hacemos, estudiamos, dialogamos y reflexionamos. Y que las humanidades siguen siendo, a lo mejor utópicas, pero finalmente reales. Y desde la realidad tenemos que construir futuro. Yo jamás le quitaría el peso político a la literatura”, afirmó. 

Asimismo, subrayó la importancia de analizar los fenómenos históricos desde una perspectiva amplia y contextualizada: “Cada contexto histórico tiene un tipo de readecuación que nosotros hoy debemos analizar siempre, por supuesto, con los ojos del historiador o de la literata, con nuestras disciplinas, pero también entenderlas como un todo”. 

Con esta actividad, el Departamento de Humanidades de la Universidad Andrés Bello inauguró oficialmente su ciclo académico 2026, promoviendo un espacio de reflexión interdisciplinaria sobre problemáticas sociales contemporáneas. La instancia reafirmó el papel de las humanidades como un campo clave para comprender fenómenos complejos, generar diálogo crítico y aportar nuevas perspectivas para el análisis de la violencia de género y sus dimensiones históricas, culturales y jurídicas.