29 Octubre 2026

Fonoaudiología UNAB llevó evaluaciones auditivas a personas mayores de Valparaíso

El Centro de Atención Clínica de Ciencias de la Rehabilitación realizó un operativo en la Iglesia La Matriz, acercando prestaciones especializadas a la comunidad y entregando experiencia práctica a estudiantes.

Con el objetivo de acercar prestaciones de salud auditiva a personas mayores, el Centro de Atención Clínica (CAC) de Ciencias de la Rehabilitación y la carrera de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, realizaron un operativo audiológico en dependencias de la Iglesia La Matriz de Valparaíso.

La iniciativa permitió entregar evaluaciones especializadas a integrantes de la comunidad, especialmente a quienes enfrentan dificultades para acceder a este tipo de atenciones debido a sus costos o a los tiempos de espera del sistema público.

Las jornadas fueron lideradas por María Paz Henríquez, fonoaudióloga del Centro de Atención Clínica, y Cristian Poblete, académico de la Escuela de Fonoaudiología UNAB, junto a estudiantes de práctica profesional y de la asignatura Evaluación Audiológica Subjetiva.

Durante el operativo se realizaron anamnesis audiológicas, otoscopías y audiometrías tonales, además de la entrega individual de resultados y orientación, permitiendo identificar necesidades auditivas y proporcionar recomendaciones personalizadas a los participantes.

Acceso a la salud

Para María Estela Malatesta, directora técnica del Centro de Atención Clínica de Ciencias de la Rehabilitación UNAB, este tipo de intervenciones permite acercar prestaciones a personas que, por distintas razones, encuentran barreras para acceder a evaluaciones especializadas.

“La salud auditiva es fundamental para la comunicación, la autonomía y la participación social de las personas mayores. Sin embargo, muchas veces existen dificultades económicas o tiempos de espera que retrasan el acceso a una evaluación. Por eso, llevar estas prestaciones directamente a la comunidad nos permite identificar posibles alteraciones y entregar orientación oportuna a quienes más lo necesitan”, señaló Malatesta.

La actividad también permitió abordar la importancia de la detección temprana de dificultades auditivas, considerando que estas pueden afectar la comunicación cotidiana, las relaciones interpersonales y la calidad de vida.

A través de la entrega de resultados individuales, los asistentes recibieron información sobre su condición auditiva y recomendaciones de acuerdo con las necesidades identificadas durante la atención.

Aprendizaje clínico

Además del beneficio para la comunidad, el operativo representó una instancia de formación para los estudiantes de Fonoaudiología UNAB, quienes pudieron aplicar sus conocimientos en un contexto real y participar directamente en la atención de usuarios.

Durante las jornadas, los futuros profesionales colaboraron en las distintas etapas del proceso, desde la recopilación de antecedentes hasta la realización de exámenes y la orientación posterior.

“Fue una experiencia de mucho aprendizaje, porque pudimos realizar evaluaciones auditivas a personas que muchas veces no tienen la posibilidad de acceder a estos exámenes de manera particular por su costo o por los tiempos de espera del sistema público. Además de aplicar nuestros conocimientos, comprendimos la importancia de entregar una atención cercana y de escuchar las necesidades de cada usuario”, destacaron las estudiantes participantes.

Para Malatesta, este componente formativo constituye uno de los principales aportes de las actividades que desarrolla el Centro de Atención Clínica junto a las distintas carreras de Ciencias de la Rehabilitación.

“Estas experiencias permiten que nuestros estudiantes comprendan que detrás de cada evaluación existe una persona con necesidades y realidades diferentes. No se trata solamente de aplicar correctamente una técnica, sino también de desarrollar habilidades de comunicación, empatía y criterio clínico que serán fundamentales durante su ejercicio profesional”, explicó la directora técnica.

Atención comunitaria

El trabajo desarrollado en la Iglesia La Matriz permitió acercar servicios de evaluación audiológica a un espacio comunitario, facilitando la participación de personas mayores que podrían enfrentar dificultades para trasladarse a centros especializados.

La experiencia también permitió que los estudiantes conocieran directamente algunas de las barreras que enfrenta esta población para acceder a prestaciones de salud, incorporando esa realidad a su proceso de formación.

De esta manera, las jornadas dejaron un doble resultado: personas mayores que pudieron conocer su condición auditiva y recibir orientación personalizada, y estudiantes que adquirieron experiencia clínica mediante la atención directa a la comunidad.