Facultad de Derecho UNAB impulsa programa de mentorías para acercar a estudiantes al ejercicio profesional
La iniciativa, desarrollada por primera vez por la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello, permitió que estudiantes compartieran experiencias y aprendizajes junto a egresados y profesionales del área jurídica, fortaleciendo su preparación para el ingreso al mundo laboral.
Con el objetivo de complementar la formación académica y acercar a los estudiantes a los desafíos del ejercicio profesional, la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello realizó la primera versión de su Programa de Mentorías, una iniciativa que vinculó a estudiantes con egresados de la carrera para generar espacios de orientación, aprendizaje y acompañamiento.
La experiencia buscó fortalecer la transición desde la formación universitaria hacia el ejercicio de la profesión, permitiendo a los participantes conocer distintas áreas del quehacer jurídico, comprender las dinámicas del mercado laboral y reflexionar sobre los desafíos que enfrentan los abogados en contextos cada vez más diversos y especializados.
Una de las participantes fue Camila Maldonado, estudiante de Derecho, quien desarrolló su proceso de mentoría junto a Daniela Lanas, abogada y egresada de la Universidad Andrés Bello. Durante el programa, tuvo la oportunidad de conocer de cerca ámbitos tan diversos como el derecho aeronáutico, el trabajo corporativo y la litigación en materias de familia.
“Participar en este programa de mentorías fue una experiencia sumamente dinámica, motivadora y de gran valor para mi transición al mundo profesional. Tuve la oportunidad de tener como mentora a la abogada Daniela Lanas, exalumna de la Universidad Andrés Bello, lo que generó un espacio de aprendizaje muy cercano y fluido”, señaló la estudiante.

A lo largo de las actividades, Camila pudo aproximarse a áreas jurídicas que hasta entonces eran desconocidas para ella. Entre otras experiencias, participó en reuniones vinculadas al ámbito aeronáutico y presenció una audiencia en materia de familia, lo que le permitió observar directamente aspectos relacionados con la argumentación oral, la gestión de pruebas y el trabajo con personas en contextos sensibles.
“La experiencia me entregó un gran aprendizaje abarcando dos realidades jurídicas completamente distintas pero complementarias”, explicó. Asimismo, destacó que la mentoría le permitió comprender que el ejercicio profesional puede desarrollarse en espacios altamente especializados y dinámicos. “Esta mentoría aceleró mi desarrollo, me entregó seguridad y un vocabulario técnico especializado. Vuelvo a la universidad con metas mucho más claras y la certeza de que el mercado actual exige profesionales dinámicos, listos para los grandes desafíos globales”, afirmó.
Para Daniela Lanas, participar como mentora representó una oportunidad de contribuir a la formación de nuevas generaciones de abogados y fortalecer el vínculo con su casa de estudios.
“Participar en el primer programa de mentorías de la Universidad Andrés Bello fue una experiencia muy significativa para mí, especialmente por volver a vincularme con la Facultad desde otro lugar: ya no como alumna, sino como exalumna y profesional”, comentó.
La abogada destacó que uno de los principales aportes de la iniciativa fue generar espacios de conversación entre estudiantes y profesionales, permitiendo compartir experiencias concretas sobre el ejercicio de la profesión y las distintas alternativas de desarrollo laboral existentes en el ámbito jurídico.
“Muchas veces, durante la etapa universitaria, existen dudas e inseguridades sobre el futuro laboral, las áreas de especialización o el tipo de abogada que una quiere llegar a ser. En ese sentido, este programa permite acercar la experiencia profesional a la formación académica de una manera muy concreta”, sostuvo.
Asimismo, señaló que la mentoría permitió mostrar una visión más amplia del trabajo jurídico actual. “Hoy los abogados no solo litigamos o redactamos documentos; también participamos en reuniones estratégicas, entendemos industrias específicas, acompañamos procesos comerciales, resolvemos conflictos y debemos adaptarnos a contextos muy distintos”, explicó.
Además de los aprendizajes obtenidos por los estudiantes, la experiencia también tuvo un impacto significativo para quienes asumieron el rol de mentores. Según Lanas, acompañar a futuros profesionales implica reflexionar sobre la propia trayectoria, compartir conocimientos con responsabilidad y contribuir activamente al desarrollo de la disciplina.
“Como exalumna UNAB, participar en este programa también fue una forma de retribuir parte de lo que recibí durante mi formación. Me pareció una iniciativa muy valiosa, porque genera redes, entrega herramientas prácticas y permite que los estudiantes se acerquen al mundo profesional con mayor seguridad y claridad”, indicó.
La primera versión del Programa de Mentorías de la Facultad de Derecho reafirma la importancia de generar espacios de encuentro entre estudiantes y egresados, fortaleciendo la formación integral de los futuros abogados y promoviendo el intercambio de experiencias que enriquecen tanto el aprendizaje académico como el desarrollo profesional.
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