02 Junio 2026

Facultad de Ciencias Sociales realizó seminario internacional sobre la situación de calle de jóvenes en América Latina

La Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello, junto a Corporación Moviliza y Fundación Ciscal, reunió a especialistas, autoridades y representantes de organizaciones de seis países de la región para reflexionar sobre la situación de calle en jóvenes y adolescentes, a partir de los resultados de una investigación regional orientada a fortalecer la intervención social y el diseño de políticas públicas.

Group of professionals posing for a photo at a conference, standing in front of a presentation screen with a large display behind them.Con la participación de académicos, representantes gubernamentales, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello fue sede del seminario internacional “Panorama de jóvenes en situación de calle en América Latina”, instancia que permitió dar a conocer los principales hallazgos del estudio regional liderado por Corporación Moviliza y promover su incorporación en agendas de investigación, intervención social y políticas públicas. 

La actividad, llevada a cabo el viernes 29 de mayo fue organizada por la carrera de Sociología UNAB, Corporación Moviliza y Fundación Ciscal, y contó con la presencia de expertos provenientes de Chile, Uruguay, Argentina y México, quienes compartieron experiencias y reflexiones sobre uno de los fenómenos sociales más complejos y persistentes de la región. 

Durante la inauguración del encuentro, la decana de la Facultad de Ciencias Sociales UNAB, Dra. Paulette Landon, destacó el compromiso de las universidades con la comprensión y abordaje de los problemas sociales contemporáneos. 

“Estamos convencidos de que las universidades deben contribuir no solo a comprender estos fenómenos, sino también a generar propuestas y soluciones. El conocimiento que aportan las ciencias sociales no puede quedarse únicamente en espacios académicos; debe aportar a la discusión pública y a la construcción de respuestas para los desafíos que enfrenta nuestra sociedad”, señaló. 

Asimismo, valoró el trabajo desarrollado históricamente por organizaciones de la sociedad civil en el acompañamiento de personas en situación de calle y relevó la importancia de la colaboración entre universidades, organismos internacionales y actores sociales para avanzar en la generación de evidencia aplicada a las políticas públicas. 

Un fenómeno complejo y poco visibilizado 

La presentación central estuvo a cargo de Felipe Estay, director ejecutivo de Corporación Moviliza, quien expuso los principales resultados del estudio regional enfocado en adolescentes y jóvenes entre 12 y 24 años en situación de calle. 

Según explicó, una de las principales motivaciones de la investigación fue la escasa información disponible sobre este grupo etario en América Latina, pese a tratarse de una población especialmente vulnerable. 

“Existe una importante invisibilidad estadística respecto de los jóvenes en situación de calle. Sabemos poco sobre quiénes son, cuáles son sus trayectorias, qué necesidades enfrentan y qué respuestas institucionales existen para acompañarlos”, indicó. 

La investigación analizó las condiciones sociales y de salud que afectan a estos jóvenes, los factores de riesgo y protección presentes en sus trayectorias de vida, así como los programas y políticas implementados en distintos países para abordar el fenómeno. 

Estay enfatizó que la situación de calle debe entenderse como una expresión extrema de exclusión social, atravesada por múltiples dimensiones, entre ellas la pobreza, la violencia, la falta de acceso a servicios y la vulneración de derechos. 

La importancia de las trayectorias de vida 

Uno de los comentarios académicos estuvo a cargo de la abogada y consultora internacional en derechos de infancia, Ester Valenzuela, quien destacó el valor del estudio al incorporar una mirada centrada en las trayectorias de vida de los jóvenes. 

“La investigación muestra que detrás de la situación de calle existen historias marcadas por distintas vulneraciones, como pobreza, violencia, abandono y exclusión. Esto nos obliga a mirar más allá de las cifras y comprender los procesos que llevan a una persona a esa situación”, sostuvo. 

La especialista planteó además la necesidad de avanzar desde indicadores centrados exclusivamente en la cobertura de programas hacia evaluaciones que permitan medir los cambios reales en la calidad de vida de las personas. 

Otro aspecto destacado fue la necesidad de revisar las respuestas institucionales dirigidas a adolescentes que alcanzan la mayoría de edad. Según explicó, el límite de los 18 años suele generar discontinuidades en los procesos de acompañamiento, precisamente en una etapa crítica para la construcción de la autonomía. 

Sociedad civil, academia y Estado: una alianza necesaria 

Desde Uruguay, Pablo Bassi, coordinador de Gurises Unidos e integrante del Comité Coordinador de la Red para la Infancia y Adolescencia en Situación de Calle en América Latina, relevó el papel histórico de las organizaciones sociales en la visibilización del fenómeno y en la promoción de enfoques basados en derechos humanos. 

El experto destacó que las respuestas más efectivas surgen cuando existe articulación entre Estado, academia, sociedad civil y las propias personas afectadas por estas situaciones. 

“Uno de los grandes desafíos es generar espacios de participación para niños, adolescentes y jóvenes que viven estas realidades. Su voz es fundamental para comprender el fenómeno y construir respuestas pertinentes”, afirmó. 

Investigación para la acción 

Durante el seminario también intervino el profesor investigador de la Facultad de Ciencias Sociales UNAB y director de Corporación Moviliza, Ignacio Eissmann, quien valoró la disposición de la Universidad Andrés Bello para albergar un encuentro de estas características y destacó el papel de la investigación aplicada en la discusión pública. 

“Una investigación no tiene sentido si no logra dialogar con las políticas públicas y con la comunidad. El conocimiento debe transformarse en una herramienta para comprender los problemas sociales y contribuir a la búsqueda de soluciones”, señaló. 

En la misma línea, la encargada de Negocios de la Embajada de Canadá en Chile, Eleanor Belshaw-Hauff, destacó la relevancia de la cooperación internacional y de la investigación científica para enfrentar desafíos sociales complejos. 

“La construcción de sociedades más justas, sostenibles e inclusivas requiere conocimiento, colaboración y aprendizaje conjunto. Esperamos que esta investigación contribuya al desarrollo de respuestas más integrales y preventivas para los jóvenes en situación de calle”, afirmó. 

Hacia una agenda regional 

Además del seminario abierto al público, la iniciativa contempló jornadas de trabajo especializadas destinadas a la discusión de resultados y al intercambio de experiencias de intervención desarrolladas en distintos países de la región. 

Los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la investigación comparada, promover enfoques preventivos y consolidar redes de colaboración entre universidades, organismos internacionales, gobiernos y organizaciones sociales. 

De esta manera, el encuentro se consolidó como un espacio de reflexión y construcción colectiva orientado a avanzar hacia políticas públicas más integrales, basadas en evidencia y centradas en las trayectorias y derechos de adolescentes y jóvenes en situación de calle en América Latina.