Expertos nacionales e internacionales abordaron los desafíos para la electrificación del transporte de carga en seminario UNAB
La IV versión del Seminario Internacional de Transporte Sustentable 2026 fue organizado por el Centro de Transporte y Logística de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello y CATLEC. En la instancia, tres referentes de la industria entregaron su visión acerca de las barreras para la implementación y escalamiento de esta tecnología en Chile.
Con el fin de generar un espacio de intercambio de conocimientos asociados a la electromovilidad, el Centro de Transporte y Logística (CTL) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y el Centro Avanzado de Transporte, Logística y Competitividad Económica (CATLEC) realizaron la IV versión del Seminario Internacional de Transporte Sustentable 2026.
La actividad, desarrollada en el Auditorio Aznar del Campus Casona de Las Condes de la UNAB, contó con las presentaciones de tres destacados expertos y referentes del sector, tanto a nivel nacional como internacional, quienes entregaron su visión acerca de las barreras y desafíos para la implementación y escalamiento de la tecnología en el transporte de carga por carretera en Chile.
El evento contó con la participación del director del CTL UNAB, Julio Villalobos; el director de CATLEC, Ricardo Giesen; el director de Sostenibilidad de la UNAB, Javier Viveros; la coordinadora del Programa GiroLimpio de la Agencia de Sostenibilidad Energética, Francisca Barriga; y la directora del Departamento de Ciencias de la Ingeniería UNAB, Pamela Álvarez.
Además, asistieron representantes de empresas y organizaciones públicas y privadas vinculadas al transporte de carga y la electromovilidad.
Un nuevo contexto: la descarbonización
En sus palabras de bienvenida, el director del CTL de la UNAB, Julio Villalobos, sostuvo que hoy el sector enfrenta “un nuevo desafío tremendamente importante, una tendencia global que viene a cambiar todo lo que hemos hecho”.
Explicó que, luego de que por años la industria se planteara como desafío la eficiencia energética y lograr operaciones de transporte sostenibles por la reducción del consumo de combustible, apareció una nueva tendencia: “la descarbonización, llegar a ser carbono neutrales de la mano de desarrollos tecnológicos como la electromovilidad”, dijo Villalobos.
En ese escenario, destacó el rol de la academia, el cual, dijo es “generar evidencia y conocimiento, y ponerlo a disposición de los actores para llevarlo a una cierta voluntad de cambio”, poniendo de ejemplo la creación del Laboratorio de Validación Tecnológica del CTL, cuyo objetivo es validar tecnologías ligadas al transporte sustentable y demostrar sus beneficios a nivel local.
Por su parte, el director de CATLEC, Ricardo Giesen, resaltó que “la transición hacia la electromovilidad en el transporte de carga no es solamente un desafío tecnológico, es también un desafío logístico, energético, territorial, económico y humano. Requiere de nuevas capacidades, mejores datos, coordinación institucional y, sobre todo, colaboración entre distintos actores”.
Cambio “inevitable”, pero con altos costos
La primera presentación estuvo a cargo de David Cebon, académico del Departamento de Ingeniería de la U. de Cambridge y director del Centro para el Transporte por Carretera Sostenible y del Consorcio de Dinámica Vehicular de Cambridge.
Cebon planteó que la electrificación del transporte de carga es inevitable, pero que enfrenta barreras estructurales -principalmente de costos- que requieren un rediseño completo del sistema logístico y energético, no solo un reemplazo tecnológico.
“No se puede transitar en esta industria si los costos son altos; (la tecnología) tiene que ser más barata, y ese es el problema fundamental”, advirtió el académico de la U. de Cambridge.
Agregó que son insuficientes los esfuerzos por mejorar, por ejemplo, la aerodinámica de los vehículos para reducir el consumo de energía, pues a través de ello no se logrará la carbono neutralidad. “Para llegar a cero emisiones tienes que cambiar la fuente de energía”, remarcó.
Por último, Cebon consideró que las subvenciones del gobierno “no son la respuesta, porque no hay gobierno en el mundo que pueda cubrir un incremento del 10% al 25% en los costos logísticos”.
Necesidad de una transformación sistémica
Luego expuso Gordon Wilmsmeier, académico de la Facultad de Administración de la U. de los Andes (Colombia) y director del Centro Hapag-Lloyd Centre for Shipping and Global Logistics en la U. de Logística Kühne (Alemania).
En su charla, Wilmsmeier planteó que la descarbonización del transporte de carga debe abordarse como una transformación sistémica: eficiencia logística, renovación de flota, electrificación, infraestructura de carga y coordinación con el sector energético.
Asimismo, el experto presentó un simulador desarrollado junto a su equipo en la U. de los Andes de Colombia, que busca que una empresa pueda definir su flota actual, carga, rutas, kilometraje y metas de largo plazo. Con esa línea base, el sistema genera escenarios de compra y venta de vehículos durante 25 años.
La idea, dijo, es ayudar a pensar la transición “no solamente en la compra inmediata, sino en cómo se mueve mi flota en el tiempo para poder llegar a cero emisiones” en 2045 o 2050.
Por otro lado, apuntó al desafío que persiste en materia de infraestructura, ya que aseguró que el problema de la electrificación no es solo del vehículo, sino de la posibilidad real de operar en corredores nacionales.
Finalmente, el académico subrayó que la transición necesita voluntad empresarial, estrategia pública y coordinación con el sector eléctrico.
El ejemplo de los buses eléctricos
La tercera presentación estuvo a cargo de Paola Tapia, abogada, exministra de Transportes y Telecomunicaciones, y referente del ámbito de las políticas públicas, la regulación y la gobernanza urbana.
La especialista sostuvo que Chile debe acelerar la electromovilidad en el transporte de carga, tomando como referencia el avance logrado en los buses eléctricos, cuya implementación logró reducir las emisiones contaminantes en más del 62% del material particulado y en más del 28% del CO2.
“La pregunta es: ¿cuáles van a ser nuestras propuestas concretas para que, así como avanzamos en la electromovilidad de los buses, seamos referentes mundiales también en la incorporación de la electromovilidad en el transporte de carga?”, planteó.
“A eso tenemos que apuntarcomo gobierno, academia, sector privado, como todo el ecosistema de la electromovilidad”, declaró la exsecretaria de Estado.
En el caso de la academia -subrayó-, parte de su rol debe ser el de proporcionar datos, pero enfatizó que no debe limitarse a ello: también debe “articular, difundir, investigar, formar capital humano y aportar al diseño de políticas”.
Por otro lado, Tapia también instó a las autoridades a actualizar la Estrategia Nacional de Electromovilidad, proporcionar mayor financiamiento, desarrollar más infraestructura de carga y establecer reglas técnicas bien definidas.
En su mensaje de cierre de la actividad, el director del CTL, Julio Villalobos, planteó que la transición hacia una logística electrificada implica un desafío amplio que va más allá de adoptar nuevas tecnologías, ya que exige repensar modelos de negocio para lograr una sostenibilidad real.
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