10 Septiembre 2026

Estudiantes de Trabajo Social UNAB inician proceso de práctica con enfoque territorial y comunitario

La ceremonia de inicio de la asignatura Intervención Social I reunió a estudiantes, docentes y representantes de las organizaciones sociocomunitarias que acompañarán esta primera experiencia práctica de Trabajo Social, como parte de su ruta formativa.

En el marco de los procesos de práctica contemplados en la ruta formativa de la carrera de Trabajo Social, el jueves 13 de agosto se realizó la ceremonia de inicio de la asignatura Intervención Social I, instancia que marca el primer acercamiento práctico de las y los estudiantes a espacios de intervención desde una perspectiva territorial y comunitaria. 

La actividad contó con la participación de las estudiantes de la asignatura y de las docentes Camila Véliz y Carmen Lamilla, además de representantes de las organizaciones sociocomunitarias que serán parte de esta experiencia formativa. Durante la jornada, cada institución presentó su trabajo y los contextos territoriales en los que se desarrollarán las prácticas. 

Por una parte, participó el Equipo de Acción Comunitaria de Hogar de Cristo, que desarrolla su labor en la población Yungay, en la comuna de La Granja, representado en esta oportunidad por Carlos Calderón y Moira Muñoz. También estuvo presente la Junta de Vecinos Avenida España N°3, de la comuna de Santiago, representada por Milena Parada. 

Este primer encuentro permitió a las estudiantes conocer de manera anticipada las características de los espacios en los que se insertarán, acercándose a las comunidades y organizaciones con las que desarrollarán su trabajo. De esta manera, la práctica se plantea como un espacio de articulación entre los aprendizajes adquiridos en la formación académica y la comprensión de las realidades sociales y territoriales. 

Para la docente Camila Véliz, la realización de este tipo de hitos contribuye tanto a la formación como a la construcción de la identidad profesional. “Realizar un hito de inicio del proceso formativo de las prácticas en trabajo social, se constituye como una posibilidad de potenciar la identidad profesional y el compromiso que las y los estudiantes con sus aprendizajes. Como docente, acompañar el primer proceso de práctica en Trabajo Social UNAB, es un desafío y oportunidad valiosa y significativa para que las y los estudiantes desplieguen sus habilidades profesionales, diseñando propuestas de intervención atingentes a los contextos territoriales se insertan”, señaló. 

En la misma línea, la directora de Trabajo Social Advance, Carmen Lamilla, destacó el valor de estos momentos dentro de la trayectoria formativa. “Los hitos son muy relevantes porque marcan un antes y un después. Acompañar a los y las estudiantes en esta ceremonia, que marca el inicio de su inserción temprana al mundo social y laboral, es profundamente significativo en los procesos formativos y representa, a la vez, un desafío para la docencia, pues exige estar constantemente vinculados con la realidad social”, afirmó. 

La académica agregó que la instancia permitió reunir a distintos actores vinculados al proceso de formación. “Esta actividad convoca a la comunidad, conformando una tríada virtuosa entre estudiantes, academia y actores relevantes del entorno: la Junta de Vecinos N°3 España, con quienes llevamos tres años trabajando, y el Hogar de Cristo – Iniciativa Comunitaria La Granja”. 

Un inicio marcado por el compromiso profesional 

Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la lectura del juramento profesional de la carrera, realizada por la docente de práctica Ivonne Adasme junto a las estudiantes. Posteriormente, las participantes firmaron un acta de compromiso junto a sus docentes, formalizando simbólicamente el inicio de esta nueva etapa de su formación. 

Para las estudiantes, la ceremonia también representó una oportunidad de reconocer el significado de comenzar su primera experiencia práctica. Paulina Muñoz valoró especialmente la posibilidad de generar un espacio de encuentro y reconocimiento dentro de la carrera. 

“La instancia fue muy hermosa y significativa. Se aprecia mucho la iniciativa de realizar una ceremonia en donde se presente y reconozca a cada grupo de práctica, ya que considero que es un momento muy enriquecedor y de aprendizaje”, comentó. 

La estudiante también destacó el impacto que tuvo la actividad en el sentido de pertenencia a la carrera. “Por eso, valoro mucho que desde nuestra carrera se realicen este tipo de actividades y que se genere un espacio para reconocernos y compartir”, expresó. 

Por su parte, Catalina Fuentes relevó la posibilidad de conocer previamente a las organizaciones y equipos con los que trabajarán. “La ceremonia de prácticas fue agradable y cálida, dentro de los momentos que más destaco está las presentaciones de las docentes y los representantes de cada práctica, ya que nos permitió familiarizarnos y crear una idea de cómo será el trabajo en terreno antes de ir”. 

La estudiante también valoró la incorporación del juramento profesional como parte de la ceremonia, señalando que “nos ayuda a dimensionar el peso y comprometernos con la responsabilidad que requieren las prácticas”. 

En tanto, Amanda Oñate describió la actividad como una instancia simbólica dentro de su trayectoria académica. “La ceremonia de inicio de prácticas fue una instancia muy agradable, simbólica y bonita. Me gustó mucho poder participar junto a mis compañeras, ya que es algo que esperaba desde primer año y que marca el comienzo de una etapa muy importante dentro de nuestra carrera”. 

Además del componente académico y profesional, las estudiantes destacaron los elementos que acompañaron la jornada, entre ellos la entrega de credenciales y cuadernos de campo y el espacio de encuentro posterior. Para Oñate, estos detalles “reflejan el trabajo que hubo para preparar esta instancia” y contribuyeron a otorgarle un significado especial al inicio del proceso. 

La ceremonia da paso ahora a una etapa en la que las estudiantes deberán vincular los conocimientos y herramientas desarrollados durante su formación con las particularidades de los territorios y comunidades en los que se insertarán. El desafío será avanzar en experiencias de intervención social que consideren las características de cada contexto y que, al mismo tiempo, permitan continuar fortaleciendo sus aprendizajes y su identidad profesional.