07 Septiembre 2026

Estudiantes de Química y Farmacia UNAB fortalecen su formación con visita al Laboratorio Bagó

Un grupo de estudiantes de último año de Química y Farmacia UNAB visitó Laboratorios Bagó para conocer en terreno los procesos de producción farmacéutica y las normativas de Buenas Prácticas de Manufactura.

Estudiantes de último año de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello visitaron las instalaciones de Laboratorios Bagó, una de las plantas farmacéuticas más importantes del país.

La actividad buscó entregar a los futuros profesionales una mirada integral y práctica sobre los procesos de producción a gran escala, la aplicación de las normativas de Buenas Prácticas de Manufactura (GMP) y los desafíos actuales de la industria farmacéutica.

Un recorrido por toda la cadena productiva

Durante la visita, los estudiantes recorrieron las distintas áreas de la planta, donde pudieron observar el pesaje de materias primas, los procesos de producción y empaque, y las etapas de control de calidad y biofarmacia. La actividad culminó con una charla sobre registros sanitarios y farmacovigilancia, aspectos centrales para el desempeño del químico farmacéutico en la industria.

Para Andrea Rosas, académica de la Escuela de Química y Farmacia UNAB, este tipo de instancias resulta clave para la formación de los estudiantes:

Esta visita contribuye a reforzar la importancia del rol del Químico Farmacéutico y la relevancia de las buenas prácticas de manufactura y el control de calidad en la industria farmacéutica. A lo largo de la experiencia, los participantes adquieren un conocimiento integral sobre el funcionamiento de una planta de producción, abarcando desde el diseño de procesos hasta la validación y producción de medicamentos.

Acercar la teoría a la realidad de la industria

Los propios estudiantes destacaron la experiencia como un aprendizaje significativo, ya que les permitió integrar los conocimientos teóricos adquiridos en clases con la realidad operativa de una planta farmacéutica.

Valoraron especialmente conocer en terreno los procesos de producción y aseguramiento de calidad, comprendiendo el peso del cumplimiento normativo y el rol del profesional químico farmacéutico en cada etapa de la cadena productiva.

Según explicó Rosas, las alianzas entre la universidad y la industria farmacéutica son fundamentales para reducir la brecha entre la formación académica y las necesidades reales del mundo laboral. Estas colaboraciones permiten que los futuros químicos farmacéuticos desarrollen competencias técnicas, científicas y profesionales alineadas con los desafíos del sector, como la innovación tecnológica, la gestión de calidad, la regulación sanitaria, la farmacovigilancia y la producción bajo estándares GMP.