Estudiante mexicana de 66 años llegó de intercambio a UNAB para cumplir un nuevo desafío académico
María del Rocío Balderas Ávila, estudiante de Psicología de la Universidad del Valle, México, obtuvo una beca por excelencia académica que la llevó a continuar su formación en Chile.

A los 66 años, María del Rocío Balderas Ávila decidió dejar por un tiempo su vida en México y viajar a Chile para continuar sus estudios de Psicología en la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Concepción. La decisión llegó después de recibir una beca por excelencia académica, una oportunidad que asumió con entusiasmo y la convicción de que aprender también significa atreverse a salir de lo conocido.
Desde la Vicerrectoría de Asuntos Internaciones (VRAI) UNAB, destacan la importancia de no ver los intercambios en educación como un privilegio de la edad, sino como una parte del desarrollo profesional de cualquier persona. En ese sentido, valoraron la inclusión de estudiantes con experiencia y trayectorias que enriquecen las aulas.
La coordinadora de estudiantes incoming en UNAB, Trychal Escobar, comenta que “recibir estudiantes con la trayectoria de María del Rocío enriquece directamente el aula en Concepción y fomenta un intercambio intercultural de gran valor para toda nuestra comunidad”.
Experiencia senior

La estudiante de la Universidad del Valle, México, reconoce que aceptar el intercambio representaba un desafío importante, pero también una oportunidad para crecer más allá de las salas de clases.
“Cuando me ofrecieron la beca por excelencia académica, mi primera reacción fue: yo quiero ir. Lo que me hizo decidirme a venir es porque esta es una experiencia que se vive una sola vez en la vida”, recordó.
En esa línea, añade que el reto implicaba “tener grandes aprendizajes, no solamente académicos, sino también personales”.
Sin embargo, su decisión sorprendió inicialmente a familiares y amigos, quienes no esperaban que emprendiera una experiencia internacional en esta etapa de su vida. No obstante, al verla decidida, se convirtieron en sus principales aliados para preparar el viaje.
Concepción, una ciudad universitaria para seguir aprendiendo
Al momento de elegir su destino, María del Rocío investigó las distintas sedes de la Universidad Andrés Bello y encontró en Concepción una alternativa que reunía sus expectativas académicas y personales.
Su interés por la capital del Biobío estuvo marcado por su carácter universitario, la posibilidad de desplazarse por la ciudad y sus espacios naturales.
“Para mí el atractivo era que es una ciudad que está calificada como universitaria y que ofrecía un entorno seguro en donde yo podría tener la oportunidad de conocer la ciudad sin que fuera una ciudad tan grande”, comenta.
También destacó las áreas verdes, el clima y la organización urbana, características que influyeron en su decisión de realizar el intercambio en el sur de Chile.
A estos elementos se sumó su valoración de la formación académica ofrecida por la Universidad Andrés Bello, un factor que consideró relevante al escoger dónde continuar sus estudios.
Ya instalada en la sede Concepción, la estudiante mexicana asegura que uno de los aspectos más significativos ha sido la recepción de la comunidad universitaria.
“Ha sido una experiencia muy buena porque me han acogido y me han recibido con los brazos abiertos”, dice.

Según explica, tanto sus docentes como sus compañeros se han mostrado disponibles para apoyarla en su proceso de adaptación, especialmente frente a las diferencias entre los contenidos académicos que había cursado en México y las asignaturas que actualmente estudia en Chile.
La estudiante resume este acompañamiento con una expresión que refleja la cercanía que ha encontrado durante su estadía: “me siento muy acogida por las autoridades, por los maestros y por mis compañeros”.
Una mirada distinta sobre la vida universitaria
Además de los aprendizajes propios de la carrera, María del Rocío ha podido conocer las dinámicas de la vida estudiantil en Chile y observar el compromiso de sus compañeros con la formación profesional.
Para ella, por otro lado, compartir las aulas con estudiantes de distintas edades y trayectorias representa una oportunidad de intercambio de experiencias y perspectivas, ampliando el significado de su paso por la universidad.
Descubrir Chile más allá de las salas de clases
La experiencia de María del Rocío también ha tenido espacio para conocer las tradiciones y paisajes de la Región del Biobío.
“Conocí un lugar que se llama Dichato, que tiene playa. Es una zona muy bonita, muy limpia”, relata.
Allí también tuvo la oportunidad de probar preparaciones típicas de la zona, entre ellas las empanadas de mariscos.
“He probado las empanadas de mariscos, que son deliciosas, y me pareció un lugar muy lindo. Creo que me falta todavía mucho por conocer”, expresó.

Con nuevos espacios por descubrir y aprendizajes por incorporar, la estudiante mexicana reconoce que su intercambio ha estado marcado por la disposición a enfrentar desafíos y aprovechar cada oportunidad.
Al preguntarle cómo definiría esta experiencia, eligió dos ideas que han acompañado su estadía en Chile: desafío y aprendizaje.
English version