06 Enero 2026

Escuela de Ciencias de la Tierra UNAB organizó exposición de Cartografía de la Patagonia

Los académicos destacaron la importancia de esta colección de mapas, que les permite saber cómo fue evolucionando el conocimiento geográfico, cartográfico y geológico de la Patagonia argentina y chilena.

Para conocer los mapas de la Patagonia de fines del siglo XIX y principios del XX, la Escuela de Ciencias de la Tierra UNAB organizó una exposición de Cartografía de la Patagonia.

Karen Correa, directora de la escuela de Ciencias de la Tierra y de la carreraPatagonia Chile Argentina de Geología en la sede Concepción, explicó que esta muestra “se generó a partir de una jornada donde reunimos a todos los académicos de la escuela con el fin de conversar y compartir experiencias”.

“Es muy importante porque nos permite la integración de los investigadores, saber dónde se ha empezado a crear la geología, dónde se empezó a generar esta cartografía, cómo han sido esos procesos y qué dificultades han tenido los investigadores para poder construir este tipo de mapas”, complementó.

Patagonia: importancia de la historia

Silvio Casadío, profesor de Geología de la sede penquista, precisó que ésta es una exposición histórica de mapas antiguos del siglo XIX y principios del siglo XX, que muestran cómo fue evolucionando el conocimiento geográfico, cartográfico y geológico de la Patagonia argentina y chilena.

Los mapas son todos mapas originales.

«La mayor parte de estos trabajos fue realizada por europeos que llegaban a la Argentina o a Chile, como Ignacio Domeyko o Pablo Groeber, traídos por los distintos gobiernos de Argentina y de Chile para mejorar el conocimiento de la región», sostuvo.

En el proyecto, además del docente, participan los académicos Maisa Tunik, Martín Rogel y Débora Campetela.

“Es importante conocer cómo se llega al estado actual, cómo fue todo el proceso del conocimiento geológico, cómo eran las tecnologías de cartografía en el siglo XIX y cómo son hoy. Conocer esa historia me parece que es importante”, afirmó.

El trabajo a la antigua

Maisa Tunik, profesora de la Universidad Nacional de Río Negro e investigadora de CONICET de Argentina, aseguró que para los investigadores “estos mapas constituyen un antecedente importante para los estudios actuales porque son la base para trabajos posteriores.»

Añadió que para ir al terreno necesitamos estos mapas y tener esa base es fundamental.

Viendo estos mapas uno se da cuenta de lo bien que trabajaban los naturalistas de aquella época sin la tecnología de la que hoy disponemos.

«Sin GPS, sin imágenes satelitales, sin fotos aéreas, mapeaban cosas espectaculares. Se trabajaba mucho, primero a mula o a caballo”, mencionó.

Agregó que los naturalistas iban acompañados de mucha gente que los apoyaba “y a partir de las observaciones del terreno y mediciones, a veces con cintas únicamente, realizaban estos mapas que realmente son espectaculares”.

Su importancia en el 2026

La académica relató que en los mapas hay blancos, áreas sin información “y eso se debe a que eran sectores a los que no se podía acceder por la altura, porque estaban cubiertos de nieve y  eran territorios peligrosos».

Explicó que cuando uno contrasta lo que se observó en ese momento y lo que conocemos hoy, se aprecia la precisión con la que trabajaban los geólogos del siglo XIX y principios del XX.

Precisó que eso significa que el trabajo de estos naturalistas, de estos cartógrafos, geólogos, toma una relevancia hoy en el 2026.

“Y fue clave para avanzar en el descubrimiento, por ejemplo, de los yacimientos de petróleo, de carbón y otros minerales”, finalizó.