09 Octubre 2026

Equipo de estudiantes de Ingeniería en Biotecnología UNAB gana Desafío Futuro Copec Avonni

El proyecto ALGOD, desarrollado por Diego Toro, Martín Maturana y Antonia Rivera, fue uno de los tres ganadores de la instancia final del desafío, que reunió a nueve equipos seleccionados entre 512 postulaciones de todo Chile. La iniciativa utiliza microalgas para desarrollar una solución orientada a la recuperación de suelos agrícolas degradados.

Ingeniería en BiotecnologíaLo que comenzó como un proyecto académico de titulación vía emprendimiento, hoy avanza hacia una propuesta de base científico-tecnológica. Así ha sido el recorrido de ALGOD (Algae Lab for Generating Organic Designs), proyecto desarrollado por estudiantes de la carrera de Ingeniería en Biotecnología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), y que fue uno de los tres ganadores del Pitch Day de Desafío Futuro Copec Avonni.

Este concurso busca conectar a estudiantes de educación superior de todo el país con desafíos reales, y entregarles herramientas para desarrollar, validar y proyectar sus ideas.

El equipo ganador está integrado por Diego Toro, Martín Maturana y Antonia Rivera, estudiantes de último año de la carrera, quienes trabajaron con el apoyo y la supervisión del Dr. Adrián Moreno, académico de Ingeniería en Biotecnología e investigador del Centro de Biotecnología Vegetal de UNAB.

Con ALGOD, los tres estudiantes fueron parte de los nueve equipos que llegaron a la instancia final del desafío, seleccionados entre 512 postulaciones provenientes de instituciones de educación superior de todo Chile. Los tres proyectos ganadores recibirán un financiamiento total de US$15.000 para validar sus soluciones y avanzar hacia la etapa de pilotaje.

Ingeniería en BiotecnologíaEl proyecto de los estudiantes UNAB busca abordar uno de los problemas que enfrenta actualmente la agricultura: la degradación de suelos y la pérdida progresiva de su capacidad productiva.

“ALGOD propone una solución basada en microalgas, a partir de una mejora de una tecnología que ya existe”, explicó Diego Toro.

Nuestro trabajo busca potenciar determinadas capacidades metabólicas de estos microorganismos mediante condiciones de cultivo específicas, con el objetivo de obtener una solución con características que puedan contribuir a la recuperación de suelos agrícolas y, a futuro, ampliar el área que pueda ser destinada a la producción agrícola.

Biotecnología: soluciones para desafíos de hoy

El proyecto fue desarrollado al alero del Laboratorio de Resiliencia, Señalización y Producción del Centro de Biotecnología Vegetal, liderado por el Dr. Adrián Moreno, quien además es profesor guía de tesis de Diego.

“Su orientación científica ha sido fundamental para llevar el desarrollo hacia una propuesta más rigurosa, reproducible y robusta”, destacó Diego Toro.

Para el Dr. Moreno, “la biotecnología tiene un enorme potencial para resolver problemas complejos y atingentes a la realidad nacional, y es muy significativo que este tipo de soluciones nazcan desde nuestros propios estudiantes en formación”.

Ingeniería en BiotecnologíaEl académico destacó, además, que este tipo de experiencias, tanto la titulación vía emprendimiento como la participación en concursos de esta naturaleza, permiten ampliar la formación de los estudiantes más allá del ámbito estrictamente científico.

“Para los estudiantes tiene el beneficio de apoyar el desarrollo de soluciones con impacto, junto con la libertad de desarrollar la pasión por ideas que buscan solucionar problemas reales, más allá de solo comprender un fenómeno en particular. A esto se suma el desafío de buscar financiamiento y desarrollar habilidades asociadas al mundo de las finanzas y la independencia laboral”.

“Nuestra formación es principalmente científica y es un área en la que nos sentimos preparados, pero desarrollar una iniciativa de este tipo requiere mucho más que conocimiento científico. Las mentorías y el trabajo de preparación del pitch nos han permitido aprender a comunicar de mejor manera todo el trabajo científico que existe detrás de ALGOD”, explicó Martín Maturana.

Para el equipo, llegar a la instancia final del Desafío Futuro Copec Avonni y ser uno de los tres proyectos seleccionados constituye una validación del camino recorrido.

“Ha sido la confirmación de que una idea que comenzó como parte de nuestra formación universitaria puede avanzar hasta instancias de innovación de alcance nacional. Al mismo tiempo, ha significado mucho trabajo y aprendizaje”, señaló Antonia Rivera.

De proyecto académico a iniciativa de emprendimiento

ALGOD no nació inicialmente como un emprendimiento. La idea surgió durante el cuarto año de la carrera, cuando los estudiantes debían desarrollar proyectos vinculados a ciencias aplicadas, propiedad intelectual y ciencias básicas. El equipo decidió abordar los tres desafíos a partir de una misma iniciativa, que fue evolucionando mediante investigación bibliográfica, revisiones y trabajo experimental.

Ingeniería en BiotecnologíaDurante ese proceso, identificaron que en el norte de Chile ya se estaban explorando soluciones para suelos basadas en microalgas. Esto los llevó a replantear su propuesta, explicó Martín:

En lugar de desarrollar algo que ya existía, decidimos buscar una diferenciación y trabajar en una mejora tecnológica que pudiera generar una nueva alternativa. Así comenzó a tomar forma ALGOD como proyecto de innovación y, posteriormente, como una iniciativa con potencial de emprendimiento.

En esta evolución, cada integrante ha asumido un rol complementario. Martín participa principalmente en marketing, gestión y desarrollo de la iniciativa; Antonia trabaja en propiedad intelectual y en programas y actividades orientadas a fortalecer la presencia y proyección del proyecto; mientras Diego se concentra principalmente en el desarrollo científico y tecnológico.

“Los tres hemos ido complementando nuestras capacidades para llevar la iniciativa desde una idea académica hacia una propuesta con proyección real”, señaló Antonia.

Un ecosistema para transformar ciencia en innovación

El recorrido de ALGOD da cuenta del ecosistema de innovación y desarrollo que existe en UNAB y que busca conectar la formación científica con oportunidades de innovación y emprendimiento.

La posibilidad de desarrollar una titulación vía emprendimiento, acceder a programas de apoyo y mentorías, vincularse con una escaladora de alcance latinoamericano y contar con acompañamiento para el desarrollo de proyectos científico-tecnológicos permite que iniciativas surgidas en el aula puedan avanzar hacia etapas de validación y proyección.

Ingeniería en BiotecnologíaAsí surgió ALGOD. El proyecto se desarrolló como parte de la modalidad de titulación vía emprendimiento. El apoyo de Proyecto Ciencia 2030 permitió al equipo trabajar con The Ganesha Lab, escaladora especializada en startups latinoamericanas basadas en ciencia y tecnología.

A ello se sumó la participación de Antonia Rivera en el Programa Endowment de Emprendimiento 2026 de UNAB, y el acompañamiento de la Red de Mentores articulada por el Hub de Negocios Sostenibles de la universidad contribuyó a la preparación del pitch presentado ante el jurado del Desafío Futuro Copec Avonni.

Para Antonia, la posibilidad de participar en el programa Endowment fue “una instancia de apoyo al emprendimiento innovador que nos permitió conocer mejor el ecosistema de emprendimiento y adquirir herramientas para transformar esta propuesta científico-tecnológica en un proyecto con potencial de desarrollo”.

Una nueva etapa

A escala de laboratorio, el equipo ya ha obtenido resultados positivos, y el reconocimiento obtenido en Desafío Futuro Copec Avonni ahora abre una nueva etapa, en la que podrán utilizar el financiamiento para avanzar en la validación de su solución y el pilotaje.

Ingeniería en BiotecnologíaJunto con agradecer la oportunidad y el apoyo que se les ha brindado, los creadores de ALGOD saben que este es solo el comienzo. “Todavía queda mucho por investigar, probar y mejorar. Estamos orgullosos de lo que hemos conseguido y de haber llevado este proyecto hasta una instancia que nos permite proyectar su aplicación fuera del laboratorio”, destacó Martín.

“Detrás de cada proyecto hay una primera oportunidad, pero también está la decisión de aprovecharla y seguir trabajando cuando nadie está obligado a hacerlo. Eso es parte de lo que nos ha permitido llegar hasta aquí y de lo que nos seguirá impulsando hacia adelante”, reflexionó Diego.

Asimismo, Antonia animó a otros estudiantes a desarrollar sus ideas y a participar en instancias como el Desafío Futuro Copec Avonni:

“Sacar adelante un proyecto de estas características no es fácil, porque requiere aprender constantemente cosas que están fuera de nuestra especialidad, pero sí es posible”.

 

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