Emol.com | Docente de Medicina UNAB abordó la alerta sanitaria por dengue tras detección en Santiago
María Jesús Hald, epidemióloga de la U. Andrés Bello, explicó el fenómeno debe interpretarse con cautela, pero sin alarmismo para la población.
La confirmación de la presencia del mosquito Aedes aegypti en bodegas del Aeropuerto Arturo Merino Benítez volvió a encender las alertas sanitarias en Chile y reabrió el debate sobre la preparación del país frente a enfermedades transmitidas por vectores. El Ministerio de Salud informó que el Instituto de Salud Pública (ISP) identificó taxonómicamente un ejemplar de este mosquito, reconocido internacionalmente como transmisor de dengue, chikungunya, zika y fiebre amarilla.
A raíz de este hallazgo, la autoridad sanitaria reforzó los protocolos de vigilancia y
control, en un contexto donde ya rige una alerta sanitaria desde la región de Arica y Parinacota hasta Los Ríos.
Desde el Minsal precisaron que, hasta la fecha, no existen casos autóctonos de arbovirosis en Chile continental, y que durante 2026 solo se han registrado tres casos importados, vinculados a viajes al extranjero.
Detección del dengue
No obstante, la detección del vector en un punto estratégico de ingreso al país, como el principal aeropuerto internacional, pone el foco en la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica y entomológica para evitar escenarios de transmisión local.
Tras la confirmación del hallazgo, la Seremi de Salud de la Región Metropolitana y la red asistencial reforzaron la vigilancia epidemiológica, que incluye monitoreo permanente en servicios de urgencia, revisión periódica de notificaciones y coordinación con centros de salud públicos y privados.
Paralelamente, se activaron medidas de control ambiental orientadas a eliminar posibles focos de reproducción del mosquito.
Especial atención
Desde la epidemiología, María Jesús Hald, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello, sostuvo a Emol el 2 de febrero de 2026 que el actual escenario debe interpretarse con cautela, pero sin alarmismo.
“Que hoy estemos hablando de prevención y vigilancia es una buena noticia. Significa que el sistema está funcionando antes de que exista un problema real”, afirma.
Hald explica que en América Latina el dengue sigue siendo la arbovirosis más frecuente, con millones de casos en los últimos años, especialmente durante los meses de verano.
La chikungunya, aunque menos letal, genera un impacto significativo en la calidad de vida por el dolor articular persistente.
La fiebre amarilla, en tanto, es menos común, pero puede alcanzar letalidad en casos graves, lo que justifica su especial atención.
“Chile vive una realidad distinta. No tenemos transmisión local sostenida en el territorio continental, y eso no es casual”.
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