27 Julio 2026

El Sur | Columna de opinión: ¿Quién fiscaliza la información científica en redes sociales?

María Isabel Oliver, directora de la carrera de Ingeniería en Biotecnología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, cuestionó la calidad del contenido científico divulgado en redes sociales.

En una columna publicada el 25 de julio por El Sur, la directora de la carrera de Ingeniería en Biotecnología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, María Isabel Oliver, cuestionó la falta de rigor en la difusión científica en redes sociales.

María Isabel Oliver, académica UNAB, comenta a el LUN cómo el pisco sour engaña la percepción de quién lo consume.La experta señaló que «Las redes sociales se han consolidado como una de las principales fuentes de información sobre salud y ciencia para millones de personas. Sin embargo, un estudio reciente vuelve a instalar una preocupación creciente: la popularidad de un contenido no garantiza que sea científicamente correcto».

«La investigación analizó 78 de los videos más vistos en Instagram sobre la enfermedad de Crohn (#crohns) y encontró resultados inquietantes. Solo una minoría entregaba información claramente beneficiosa para los usuarios», advirtió Oliver.

Los investigadores comprobaron que la cantidad de interacciones no tenía relación con la calidad de la información. En otras palabras, un video viral no necesariamente es un video confiable.

La académica explicó que «el problema no se limita a creadores sin formación en salud. Si bien los profesionales obtuvieron mejores resultados, una parte importante del material considerado potencialmente dañino también provenía de personas con credenciales médicas».

«Este escenario abre una discusión que trasciende el caso de la enfermedad de Crohn: ¿quién debe asumir la responsabilidad de velar por la calidad de la información científica que circula en redes sociales?» cuestionó Oliver.

Para la experta, «la academia tiene un papel irrenunciable. Universidades, centros de investigación y científicos no solo generan conocimiento; también deben comunicarlo de manera clara, comprensible y atractiva para la ciudadanía».

«Después de todo, quizás el desafío no sea fiscalizar las redes sociales, sino fortalecer la presencia de la ciencia en ellas y asumir, como academia, un rol activo en la construcción de una ciudadanía mejor informada», sentenció Oliver.

Puedes leer la columna completa en este enlace.